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Pérdida de audición, escuche recomendaciones

Los implantes son cada vez más sencillos y efectivos, devolviendo al paciente la calidad de vida y su inclusión social por cuanto vuelve a comunicarse.

De los sentidos, la audición suele ser tener menos atención a lo largo de la vida, aunque no por eso corra menos riesgos de atrofiarse o perderse, y si es sabido que representa un mal que se asocia a la edad, cada vez se acorta más el rango para su padecimiento.

Al igual que la visión, la audición se va desgastando, primero por el paso del tiempo y otro factor no menos importante tiene que ver con los medicamentos que se deben consumir para tratar diferentes patologías.

En este segmento están los fármacos ototóxicos, ligados a tratamientos como hipertensión, diabetes, problemas renales, por lo que su uso es ineludible y por tanto la población que ronda los 50 años, ya ha empezado a padecer problemas de audición, explica Leydi Camacho, audióloga y coordinadora de entrenamiento de Gaes.

La prueba de audífonos es muy recomendada para quienes esperan adaptarlos luego del diagnóstico.

La primera señal que advierte una persona sobre este problema es la dificultad para comprender cuando se le habla, y empieza también a elevar el volumen de televisor, al celular e incluso a aislarse de reuniones o entornos sociales para evitar esas situaciones que le impliquen comunicarse. (Lea aquí: ¿Se afecta la salud mental por subir fotos en Instagram?)

De otra parte, al hacer un comparativo entre los problemas visuales y auditivos, se puede concluir que socialmente están aceptadas las gafas, incluso se toman como un accesorio más de moda, sin embargo, los audífonos para regular la audición, se asocian con vejez, discapacidad y los consideran muy visibles, entonces allí está una razón de peso para prescindir de los mismos.

Adaptarle a un paciente el equipo para mejorar su audición, conlleva inmediatamente al mejoramiento de su calidad de vida. “La pandemia llevó al confinamiento en casa, situación que obligó a mayor convivencia con toda la familia, por tanto la mayoría de problemas fueron visibilizados y en especial con los miembros adultos, ahora el paso a seguir es buscar el tratamiento adecuado”, manifiesta Leydi Camacho.

Prevención, la clave

Una valoración auditiva completa, puede medir el grado de pérdida de este sentido en una persona, examen que debe ser realizado por un grupo de expertos guiados por un audiólogo, quien sugerirá la solución. De otra parte, la prueba del equipo, si da lugar a su uso, se llevará a cabo en tiempo previo, buscando la adaptación del paciente al mismo.

Lo recomendado, después de los 50 años, es acudir a revisión cada seis meses, tiempo en el cual se puede detectar cualquier signo de pérdida de audición y de esta manera prevenir o frenar el proceso que acabará deteriorándola.

Se trata de una práctica que debe ser incluida en el chequeo general, incluso, de aparecer señales aceptar la orientación y la prueba de equipos adaptables, los cuales son cada vez más cómodos y estructurados para pasar inadvertidos.

De otra parte, es de aclarar, que cuanto más se tarda en recibir el diagnóstico y recibir un tratamiento, mayor será la pérdida auditiva e incluso resultará más compleja la adaptación de soluciones clínicas.




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