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Alimentos que fortalecen el sistema inmune

Una dieta variada, saludable y equilibrada ayuda a prevenir enfermedades al reforzar el sistema inmunológico.

Tras la pandemia los consumidores buscan alimentos que les ayuden a aliviar el estrés y a prevenir las enfermedades. Según Health Line Trends, en el 2021 más del 50% de los consumidores informaron consumir alimentos y suplementos para apoyar su salud inmunológica.

Las personas han reafirmado algo que la medicina funcional sabe desde hace tiempo, que los alimentos son la información que le das a tu cuerpo y si es la adecuada contribuirá a fortalecer el sistema inmunológico que protege al organismo del ataque de virus y bacterias causantes de infecciones y enfermedades.

Para fortalecer el sistema inmune se requiere de una alimentación que incluya proteína, frutas, verduras, leguminosas, granos y cereales, y disminuya la ingesta de bebidas alcohólicas, alimentos altos en grasa y azúcar.

“Los alimentos que fortalecen el sistema inmunológico son aquellos que intervienen directamente en su adecuado funcionamiento. Las proteínas, las vitaminas A, C, D, B6, B12, el ácido fólico, antioxidantes y los minerales como el hierro, zinc, selenio y cobre son los nutrientes que intervienen en este proceso tan importante. Una alimentación que incluya verduras, frutas, carnes y/o leguminosas y nueces y semillas diariamente puede perfectamente asegurar un adecuado consumo de estos nutrientes”, indica Kelly Urrutia, nutricionista de la Feria Vida Sana.

Alimentos importantes que intervienen en esta labor son las verduras. “Además de su bajo contenido en calorías, su aporte en agua, su contenido de vitaminas y minerales, las verduras ayudan al correcto funcionamiento del sistema gastrointestinal que es la primera barrera del sistema de defensa del organismo”, explica la nutricionista.

Los malos hábitos, el estrés y la mala alimentación generan radicales libres, que a su vez generan inflamación en el cuerpo y esta es la principal causante de enfermedades como: alzhéimer, diabetes, cáncer, asma, autoinmunidad, entre otras.

¿Cómo combatir la inflamación?

Mediante el consumo de antioxidantes que protejan el sistema inmunológico. Para protegerlo a través de la nutrición se encuentran los llamados súper alimentos, con múltiples propiedades y ricos en nutrientes, vitaminas, minerales, fibra, antioxidantes y otros elementos beneficiosos para la salud en general, y para mejorar la respuesta del sistema inmune en particular. Entre ellos encontramos:

Kéfir: por su contenido de probióticos, bacterias sanas que ayudan a equilibrar la flora o microbiota intestinal.

Arándanos: por sus flavonoides que previenen infecciones urinarias y por su composición de vitaminas B, C y K y de minerales como el manganeso.

Champiñones: por su contribución en minerales tales como potasio, hierro, cobre y selenio. Y por los betaglucanos, elementos que unidos a la vitamina C ayudan a mejorar la respuesta del sistema inmunológico.

Salmón: por su gran aporte en vitaminas B3, B6 y vitamina D y en ácidos grasos como el Omega 3.

¿Cómo ser más conscientes al momento de elegir nuestros alimentos?

Hacer una lista de lo que vamos a comprar. Revisar nuestra despensa, ver qué realmente necesitamos y elegir aquello que realmente traiga bienestar.

Comprar alimentos frescos y mínimamente procesados como: frutas, verduras, leguminosas, cereales integrales o leches vegetales.

Al comprar alimentos como panes, galletas, snacks o salsas es importante revisar la tabla nutricional para evitar o reducir el consumo de alimentos con alto contenido de grasas, azúcares añadidas y sodio. El consumo frecuente y excesivo de alimentos altos en azúcares añadidos, sal/ sodio y grasas saturadas se ha asociado con enfermedades como la obesidad, la diabetes mellitus tipo 2, la hipertensión, entre otras.

Revisar las etiquetas. Elegir productos etiquetados como fuente de fibra, sin azúcar añadida, bajos en grasa u orgánicos que tienen beneficios para la salud.

Ir al supermercado sin hambre y sin sed. El hambre y la sed hacen que el cerebro nos haga una mala jugada resultando en sentimientos de ansiedad que llevan a comprar alimentos de poco valor nutricional.




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