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Videojuegos en formato físico o digital: ¿cuál es el mejor de todos?

Responder esa pregunta es difícil, no obstante, ambos formatos tienen pros y contras debido al acceso al juego y a la forma en que se distribuye cada uno.

Parece que en la era moderna el destino de todas las industrias del entretenimiento es migrar a lo digital. Así le pasó a la música, luego al cine y ahora a los videojuegos, pues según el resumen anual de Game Industry solo el 5% de los juegos vendidos en el 2023 fueron en formato físico, mientras el resto, el 95%, fueron en formato digital, moviendo en conjunto, alrededor de 184.000 millones de dólares.

Una mala noticia, sin duda alguna, para los amantes del formato físico, que defienden a capa y espada las repisas de sus cuartos llenas de películas y de figuras coleccionables, y que quizá, guardan la esperanza de que en el futuro no se vuelva una odisea encontrar videojuegos para sus antologías; pero no tanto para los que prefieren la comodidad del código de descarga desde cualquier sofá. Lea también: Así puedes buscar en WhatsApp mensajes filtrándolos según la fecha de envío

Por eso es tan frecuente que el debate sobre cuál de los dos formatos es mejor, se reabra cada tanto en redes sociales o en fórums especializados, pero la respuesta no la tiene nadie o, mejor dicho, la tienen todos, ya que es un tema absolutamente subjetivo. Sin embargo, lo que no es tan subjetivo es hablar de las características o de las ventajas y desventajas que conlleve cada forma de distribución.

Bueno, según explica Santiago Zapata, “Slashie”, fundador de Slashware Interactive y desarrollador independiente de videojuegos, las características de cada uno, parten de su principal diferencia: de la forma en la que permiten acceder a jugar.

Es decir, en formato físico cada cual adquiere un medio, sea disco óptico o similar, en el cual está grabado un paquete ejecutable o instalable del juego (o al menos una versión del mismo), ese paquete se instala en el computador o se ejecuta en la consola y se empieza a jugar. Mientras que al adquirir un juego por medios digitales nunca se tiene un respaldo físico del mismo, solamente se adquiere un derecho a descargarlo que está vinculado a la identidad de cada jugador en línea y pues, al momento de adquirir ese derecho, se debe descargar por internet para poder jugarlo.

No obstante “es importante aclarar que, con la evolución de las plataformas de distribución de juegos, se ha visto un cambio en cuanto a lo que significa una distribución física, porque muy rara vez los juegos quedan estáticos en el tiempo una vez han sido lanzados. Con la adquisición de un paquete físico normalmente se adquiere también el derecho a posteriores actualizaciones que son descargadas por Internet”, explica.

Asimismo, hay que tener en cuenta que las características de la distribución de videojuegos en formato físico han variado mucho a lo largo de los años, y que esa variación depende de la plataforma del juego.

“Hubo algo que podríamos considerar una época de oro de este tipo de distribución para juegos de computadora en los años 80 y 90, donde solían distribuirse en cajas grandes y llenas de suplementos como manuales de tamaño considerable, mapas de papel o tela, libros complementarios e incluso algunos trinkets o pequeños objetos que hacían alusión al mundo del juego, muy al estilo de un juego de mesa. El precursor de todo esto fue la serie de juegos Ultima, comenzando con su segunda entrega. Pero esto traía sobrecostos considerables, y a lo largo de los años fue minimizándose hasta llegar a ser simplemente una caja plástica de CD con un pequeño inserto con las instrucciones para correrlo o la llave de activación”, añade Santiago.

En cuanto a las ventajas y desventajas de los videojuegos en formato físico y en formato digital, Santiago dice que la ventaja que más sobresale es que al contar con el juego físico, se tiene la propiedad del mismo y la capacidad de instalarlo y jugarlo cuando se desee, sin depender de que alguna plataforma en línea continúe estando disponible o no, ya que, con un juego adquirido digitalmente, si la plataforma se desactiva se lleva con ella esa propiedad. Lea también: ¿Por qué no debes secar tu iPhone con arroz? Esto dice Apple

Por otro lado, anota Santiago, los juegos distribuidos físicamente pueden tener un costo mayor de adquisición por los temas asociados con producción y logística de entrega, así como un tiempo mayor para poder jugarlo, pues tiene que llegar a las manos del jugador, mientras que con los digitales se adquiere inmediatamente después de la compra. Este es un factor súper importante porque puede ser decisivo en cuanto a si el jugador puede llegar o no a jugar el juego en el momento de su lanzamiento.

Y, por último, “no pueden ignorarse temas menos prácticos, pero igual de importantes, y es el valor del juego como un ítem coleccionable que muchos jugadores van a querer mostrar en sus estantes con su caja y objetos asociados, esto aún hoy sigue siendo bastante vigente sobre todo con ‘ediciones de coleccionista’ de los juegos, que se convierten más en una alternativa de lujo comparada con las ediciones digitales o físicas estándar”, concluye Santiago.

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