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Una idea que auxilia a 27 familias cartageneras

Quedarse de brazos cruzados no fue una opción para un par de emprendedores en Cartagena, que buscaron la forma de luchar contra la crisis por la pandemia.

La pandemia del coronavirus impone crisis pero también desafíos. En nuestra capacidad de superar barreras está el poder de vencer las otras batallas que supone el COVID-19: derrotar el hambre, luchar un poco contra la pobreza, ayudar de alguna manera a que otras vidas surjan en el caos de lo incierto. Esta historia, la de Carlos Fidel Artega y su gran amigo Julián Arbeláez, es ejemplo de ello.

Era marzo de 2020 cuando Cartagena cerró sus puertas al COVID-19, un negocio que tenían juntos quebró. Cerró así, como muchas empresas, oficinas, restaurantes, puestos de venta, en todo el mundo, se fue al suelo. “Teníamos un negocio pero la situación se vino abajo”, explica Carlos. “Replanteando con mi socio Julián, para poder seguir operando, decidimos crear una organización con muchísimo sentido social, para ayudar también a otros cartageneros”, añade Carlos, profesional en negocios internacionales y director de una oficina bancaria en Cartagena. Aunque él bien podía seguir en casa, sobreviviendo de su empleo, mientras todo esto de la pandemia pasa, acordó con su amigo no cruzar sus brazos. Más bien, se pusieron manos a la obra y replantearon sus ideas, para ver ¿de qué forma podían ayudar a otras personas? ¿Cuál sería la respuesta a esta pregunta? ¿Qué ideas surgirían? ¿A dónde han llegado? “Queríamos dignificar el trabajo de cartageneros que están pasando necesidades en estos momentos, darles calidad de vida, creíamos que teníamos esa responsabilidad social, en una ciudad donde cerca del 29,1% de personas vive en situación de pobreza”, explica Carlos a través del teléfono. “En medio de la pandemia, todo colapsa económicamente, empezamos un proceso de bancarrota en el negocio anterior. Hay más desempleo en la ciudad y menos producción. Mirando cifras dolorosas, Cartagena es una ciudad donde el desempleo aumentó casi al 12%, esto fue algo que nos incentivó a desarrollar este proyecto”, complementa Julián, quien es ingeniero. Así, uniendo una idea con otra, en el universo de posibilidades en Cartagena, nació ‘Trae’. A solo un mes de estar en marcha, ya están ayudando a que 27 familias cartageneras tengan un sustento. “No salimos de forma apresurada, nos demoramos marzo, abril y mayo, porque no podíamos salir de forma apresurada, queríamos hacerlo bien. Fue bien pensado, estudiado y planificado, probamos con varios nombres, con logotipos y eslóganes, hasta que nos decidimos por ‘Trae, nos vemos por ti’”, agrega Julián, quien es de Quindío pero tiene mucho amor y mucho por agradecerle a Cartagena. Aquí ha pasado los últimos trece años de su vida y aquí han nacido sus hijas. “Yo le debo mi vida a Cartagena, esta es mi segunda ciudad”, afirma.

27 familias, un propósito

Lo de ‘Trae’ es una idea de servicio de domicilios y diligencias domiciliarias, que ahora emplea a 27 personas. “Son personas que han estado en situaciones vulnerables, en condiciones de pobreza o que han quedado sin empleo en medio de la pandemia”, comenta Carlos. Esos son prácticamente los requisitos para seleccionarlos. “La joven que atiende el contac center es cabeza de familia, porque sostiene a su familia, aunque no tiene hijos. Trabajaba vendiendo bisutería en el Mall Plaza, pero cerraron el centro comercial y se quedó sin empleo. Ahora está con nosotros”, dice Julián.

Y hablan de las historias de vida que se han encontrado en el camino. Como la de Fermín Tous, un señor de 45 años, padre de cuatro hijos. “Es una persona que vela por su familia, él es el sustento de la casa”, detallan. O la de Yojandry, residente en La Candelaria, papá de un bebé de 17 días de nacido. “Cuando hablé con él, me sorprendió y me estremeció mucho, porque me dijo: ‘No tengo para comprarle los pañales y la leche a mi hijo’, eso fue muy desgarrador”, recalca Carlos.

“Lo más interesante de todo esto es que en medio de todas sus situaciones son felices, solo quieren tener un trabajo estable y unas condiciones de vida mejor, para ellos eso es suficiente”, sostienen Carlos y Julián y anotan que, pese a haber tantas personas necesitadas, no ha sido fácil encontrar a quienes puedan trabajar en ‘Trae’. “Ha sido un proceso de selección bastante arduo. Buscamos personas de los barrios más marginados, gente humilde pero valiente, pero también confiable. Hemos ido incluso a las casas de algunas personas. No ha sido fácil, pero es nuestro sentido principal, es el porqué, miramos que sean personas que tienen que responder por otras personas, así nos aseguramos que menos cartageneros van a aguantar hambre, que van a calmar el hambre de su núcleo familiar. También miramos la responsabilidad y nuestros principios bases que son la honestidad, transparencia y eficiencia”, dicen. Primero el grupo empezó con siete personas, que luego se incrementó a 15, ahora a 27 y siguen creciendo.

“Tienen todas las medidas de bioseguridad, tapabocas, alcohol etílico, antibacterial, estamos enfocados en garantizar su seguridad. Ellos están emocionados, le están metiendo mucho coraje y berraquera”, especifican.

Una voz de esperanza

“Arrancamos el 8 de junio. Nuestra oferta de valor es muchísimo más amplia. Más personalizada, quitándole el estrés a las personas de tener que hacer cualquier diligencia. Dinos qué quieres hacer que nosotros nos movemos por ti, vamos al banco, hacemos consignaciones, compramos el mercado, transportamos mercancías pequeñas y grandes y los hacemos en toda la ciudad y municipios vecinos”, afirman. “Mientras uno tenga vida y salud, siempre hay esperanza, hay oportunidades, las personas pueden hacer lo que quieran hacer, en la dificultad de la pandemia, donde todo el mundo se fue al colapso, las oportunidades se dan. Así nació esta idea, no todo es malo con la pandemia, o ves el vaso medio lleno o medio vacío. Aquellas personas que quieran generar empleo, tienen que tener esperanza y un sentido por el cual vivir. Para las familias de escasos recursos que se quieran unir a nosotros están totalmente las puertas abiertas”, responde Julián. Y Carlos les dice a quienes tienen una idea por sacar adelante: “Generalmente, yo lo que le digo a las personas que están interesadas en emprender y que no se atreven es que todo debe empezar con un sueño y deben preguntarse ¿cuáles son los por qué de ese sueño? Cuando tú le imprimes a lo que quieres hacer razones de peso, te será válido para ser una mejor persona y ayudar al resto de la gente y si buscas esos por qué, eso es lo que te va ayudar a que puedas crear una organización y te va ir muy, muy bien”.

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