<img src="https://sb.scorecardresearch.com/p?c1=2&amp;c2=31822668&amp;cv=2.0&amp;cj=1">

¿Quieres aplazar tu maternidad?, te entiendo y te doy una alternativa

Si quieres ser madre, pero no te sientes lista o no tienes pareja, conoce qué es la congelación de óvulos para que no te ocurra lo que a Jennifer Aniston.

Voy a ser franca: siempre fui cobarde. Cobarde desde las entrañas, porque me daba pánico pensar en que llegaría un día en el que tendría que decidir si quería o no ser mamá. Pensaba: ¿será que quiero sacarme el corazón del pecho para ponerlo en otro ser humano?, ¿en una personita que, después de nueve meses, saldrá de mi panza y andará por ahí, a riesgo de que le pase algo y me destruya por completo?, porque no podré protegerla siempre.

Una tarde fui a una entrevista con un ginecólogo y especialista en reproducción: acudí a él para que me explicara cómo funciona la maternidad subrogada -aquello coloquialmente conocido como “vientre en alquiler”- y me habló sobre la reserva ovárica.

Lee aquí: Madre subrogada: relato de cuando parí a los gemelos de otra mujer

Resulta que mis óvulos son bastante finitos, que nací con ellos contados -como toda mujer- y lo peor: que envejecen conmigo, así que mis ólvulos tienen 32 años y medio. Y pierden su calidad con los años.

Jennifer Aniston, una señal divina... para este texto

“Habría dado cualquier cosa porque alguien me hubiera dicho: ‘Congela tus óvulos. Hazte un favor’. Simplemente no lo piensas. Así que aquí estoy hoy. El barco ha zarpado”.

Pocas personas en el mundo ignoran quién es Jennifer Aniston. Antes de la entrevista a la revista Allure, a finales de 2022, en la que dijo las palabras del párrafo anterior, pocas personas en el mundo sabían que la famosísima actriz de 53 años intentó por años ser mamá. Y que le dio durísimo no ser exitosa también en ese “camino desafiante”, “el camino de hacer bebés”.

Más allá de Aniston

El tema no es cosa solo de Jennifer Aniston. Retrasar la maternidad es un comportamiento que se ha ido dando de forma generalizada, afianzándose en las dos últimas décadas como consecuencia de factores sociales, económicos, laborales y también personales.

Cada vez más mujeres aplazan el momento de convertirse en madres porque quieren “disfrutar” más, desean dedicarse 100% a crecer profesionalmente, no se sienten “listas” y un largo etcétera que dependerá de cada caso, y, por supuesto, todo es respetable.

Juan Gabriel Martínez Lugo, ginecólogo y especialista en reproducción humana, es el director médico de Inser Cartagena, una clínica en Bocagrande, y ha prometido responder mis preguntas sobre cómo es que los óvulos pueden congelarse y extender por años el deseo de ser mamá.

Juan Manuel Martínez Lugo.//Foto: Luis Eduardo Herrán - El Universal.
Juan Manuel Martínez Lugo.//Foto: Luis Eduardo Herrán - El Universal.

-¿Podría saber cuántos óvulos tengo? -primera pregunta bien dummy para el doctor Lugo-

-En teoría, una mujer no puede saber tácitamente cuántos óvulos tiene, lo que puede mirar es cómo está su reserva ovárica, es decir, hay un examen que se llama hormona antimulleriana y da un parámetro de normalidad, de tener una reserva alta o baja. (...) Uno también puede mirarla con una ecografía transvaginal en la menstruación de la mujer, pero en este caso se cuentan los folículos, que son las bolsitas donde van los óvulos. Hay unos parámetros de la cantidad de folículos para saber si la reserva es normal o baja.

Puedes leer también: Reproducción asistida: óvulos vitrificados mantienen su calidad

-¿Cómo así que los óvulos son finitos?

-Ustedes nacen con una reserva ovárica limitada en nuestra especie. Entonces, la mujer, en promedio, tiene de 6 a 7 millones de óvulos cuando está en la vida fetal (más o menos, a los 5 meses de gestación), hay un proceso de muerte celular incluso desde ese tiempo, es decir, comienzan a perderse óvulos desde ese momento. Cuando nace, una mujer tiene de uno a 2 millones de óvulos. Y cuando se desarrolla tiene más o menos entre 350 mil y 400 mil óvulos; fíjate: pasa de 7 millones a 400 mil y eso se debe a que constantemente, como si fuese un tren que no se detiene, hay crecimiento y muerte celular. Incluso, una mujer, cuando ya tiene sus menstruaciones, se gasta hasta 999 óvulos mensuales... Se madura solo uno.

El doctor Lugo me explica también que una mujer puede quedar embarazada en su época reproductiva, pero las probabilidades se reducen con cada año que pasa. A los 40 años, por ejemplo, hay un 4% de probabilidad por mes de concebir. De ahí que congelar los óvulos sea una gran opción para muchas que, infortunadamente, no muchas conocen.

Óvulos al congelador

Coloquialmente, siempre le hemos llamado congelar los óvulos, pero “el término médico es vitrificación de óvulos” -dice el doctor Lugo-, se trata de una técnica moderna o un procedimiento que pretende posponer la capacidad reproductiva de una mujer el tiempo que se desee.

Todo comenzó con las pacientes oncológicas. Muchas veces, mujeres en edad reproductiva y con deseos reproductivos eran diagnosticadas con cáncer y eso suponía un doble problema.

Por un lado, la imperiosa necesidad de curarlas usando agresivos tratamientos que incluían quimio y radioterapias, y que afectaban su fertilidad, y por el otro, el deseo con sabor a sueño de ser mamás.

El doctor Lugo menciona que sus colegas oncólogos deben informarles a esas pacientes antes de comenzar los tratamientos que existe la posibilidad de congelar sus óvulos, porque los medicamentos aumentarán su edad reproductiva en diez años: es decir, una chica de 32 años que afronte el cáncer, después del tratamiento, tendrá los óvulos de una mujer de 42, con lo que eso implica para su calidad y las probabilidades de embarazarse.

Lee además: ¿Por cuánto tiempo se congelan los embriones?

Después, ya no eran solo las mujeres con cáncer, sino pacientes de enfermedades como la endometriosis severa y afecciones autoinmunes.

Y, finalmente, cualquier mujer que quiera y pueda aplazar su maternidad.

¿Cómo se hace?

El procedimiento se empieza con la regla. La mujer comienza a tratarse con las dosis que su médico ordene de un medicamento que se llama gonadotropinas: son hormonas que van a ejercer su función principal en las gónadas, es decir, en los ovarios y en los testículos. Las producimos naturalmente, pero para este procedimiento necesitamos más.

Las gonadotropinas aceleran la producción de óvulos del ciclo de la mujer y se usan por unos doce días. Después de ese plazo, y de varias ecografías, la paciente se somete a un procedimiento que tarda unos quince minutos y se llama captación: allí, a través de una aguja que se introduce por la vagina, se extraen los óvulos.

Estos pasan a un laboratorio in vitro, donde un especialista los analiza para escoger a los óvulos maduros (ojalá unos 15 o 20) y, posteriormente, congelarlos y guardarlos en el banco de gametos, debidamente identificados. Allí pueden estar por el tiempo que la futura mamita estime.

Y sobre el dinero

Hay dos criterios para hacer el procedimiento y de ellos mismos dependerá el precio.

El primero es si la mujer congelará sus óvulos por recomendación médica debido a una enfermedad como el cáncer, en este caso, la sola captación de los óvulos cuesta unos 6 millones de pesos. Si la decisión no obedece a una recomendación médica, la captación cuesta poco más de $10 millones.

Ahora, la paciente también asume el costo de los medicamentos: entre 7 y 9 millones de pesos, depende de la edad y otros factores. Final y adicionalmente, hay que pagar por el tiempo que quiere conservar sus óvulos: los periodos oscilan entre 6 meses (alrededor de $400.000) y 5 años (unos $2 millones), y si quiere más, debe pagar más.

Así que, más allá del deseo/sueño de ser mamá, la decisión no dependerá tanto del corazón como del bolsillo.




Más noticias