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Le dijeron que por su autismo no avanzaría, ¡ahora es emprendedor!

Esta es la historia de Jorge Martínez Marín y del emprendimiento con el que quiere salir adelante... ¡Y del amor infinito de su madre!

Los médicos dijeron que Jorge Martínez Marín jamás podría agarrar un lápiz por culpa de su autismo, por su déficit cognitivo y porque su lóbulo izquierdo estaba lesionado, lo cual afectaba directamente su motricidad fina. Hoy, veinte años después, no solo agarra lápices, sino que puede manipular la bisutería chiquitita con la que fabrica artesanías y esperanzas. Ya sé, ya sé... quizá para ti, querido lector, sostener una de estas piedrecitas es algo sencillo, cotidiano, común, pero para Jorge es una hazaña que le tomó cinco años y tanto esfuerzo.

Su madre, Liliana Marín, explica que “Jorge tenía dos años y medio cuando le diagnosticaron Trastorno del Espectro Autista (TEA) asociado a un compromiso motor en el lóbulo frontal que le afecta el área del lenguaje expresivo y el área motora”. Lea además: Video: el joven autista que necesita ayuda y el regreso de su madre

Le dijeron que por su autismo no avanzaría, ¡ahora es emprendedor!

Jorge y su madre, Liliana Marín, su principal apoyo en todo el proceso de su emprendimiento.//Foto: Óscar Díaz - El Universal.

A prueba de todo

Autismo. La sola palabra suena aterradora para cualquier mamá y para Liliana el diagnóstico de Jorge significó “mucho impacto, dolor, tristeza, impotencia”, llegó a sentirse culpable, confiesa, pero se aferró a ese amor descomunal que solo saben dar las madres, a la fe en Dios y en la Virgen.

Un mes después de la noticia, del llanto, del duelo, Liliana recargó su fe y se propuso no flaquear ante los estereotipos que -sabía- recaerían sobre su hijo, así como tampoco se rendiría tan fácil frente a la agresividad asociada a la condición de Jorge, que lidiaría sola porque es madre soltera; los trasnochos, la depresión y mucho más, pero pronto entendería que necesitaba ayuda y se encontraría con personas a las que no se cansa de darles las gracias: la doctora Alexandra Mojica, a la doctora Vicky Estarita y a Yarivis Oñate, así como a Yacila Muñoz, “columna vertebral en la vida de Jorge como su tutora”. Todos han aportado muchísimo para que Jorge empezara a salir del cuarto, soportar tiempo sentado, estudiar y graduarse como bachiller del Colegio La Enseñanza, ¡y emprender!

Su terapeuta Vicky Estarita explica: “El proceso comenzó desde muy pequeño, se le manejó la técnica Análisis de Conducta Aplicada (ABA, siglas en inglés), que es puro comportamental e incluye un proceso de aprendizaje cognitivo. Jorge no toleraba estar sentado, era agresivo e intolerante, ese proceso se fue dando poco a poco, hasta que fue adolescente y no podíamos tenerlo en una mesa trabajando con un lápiz o coloreando, así que debíamos llevarlo más allá”. Justo allí comenzaron a fabricar cajitas de palitos, a decorarlas bien y a venderlas; después, vino la cerámica, que también comercializaban en fechas especiales como el Día de la Madre y finalmente llegó la bisutería.

Sigue a @jorge.mm.artesanías en Instagram y en Facebook como Jorge Martínez Artesanías. Su WhatsApp para pedidos es 3013675695.

¡Emprendió!

Veinte años después de aquel diagnóstico, ahora Jorge es el principal gestor de un emprendimiento que no solo lleva su nombre, sino su sello y, por supuesto, la fuerza del amor incondicional de Liliana.

“Cuando Jorge tenía 18 años, con ayuda del grupo terapéutico, decidimos incluir actividades que le ayudaran en sus habilidades motoras finas y a su vez pensamos que podría ser una oportunidad laboral para él”, empieza una Liliana emocionada para explicar cómo comenzó Jorge Martínez Marín Artesanías, la iniciativa a través de la cual se venden las artesanías que este chico, que ahora tiene 23 años, confecciona.

Se trata de collares, manillas, llaveros, diademas, denarios, rosarios y mucho más, todos llenos de color y de una esperanza infinita.

“Yo no estoy pensando en dinero, yo pienso es en que esto puede ayudar a que mi hijo no quede desamparado el día que yo no esté”, asegura Liliana y cuenta que no se cansará de tocar puertas con tal de asegurarle un futuro mejor a su hijo. Gracias a su persistencia, ha recibido ayuda de personalidades como María José Barraza -a quien le agradece inmensamente por estar siempre atenta a lo que necesita Jorge y asesorarla en el emprendimiento-, a su amiga Rochi Stevenson, Carolina Cruz, Diva Jessurum, Iván Lalinde e, incluso, Juan Guillermo Cuadrado, que aportó a esta causa con su fundación; Jorge también ha sido apoyado por Ferias Virtuales de Colombia, Leidy Rojas y Kelly Vergara Modas.

Pero, más allá de todo esto, ¿saben por qué emprender ha sido tan provechoso para Jorge?, ¡porque siente que hace algo productivo! “Mejoró su parte social; a nivel terapéutico, sus movimientos finos son más coordinados, ha adquirido mucha más destreza; ha mejorado su atención, aumentado su lenguaje expresivo. Puedo concluir, como mamá, que su emprendimiento ha sido una gran bendición”, dice Liliana convencida de que, como reza el lema del emprendimiento: “El amor incluye, no excluye”. Le puede interesar: Guía a papás para afrontar y desestigmatizar el autismo




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