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La lucha de Luis Santiago contra la epilepsia y pobreza

El hijo de Milenis Salgado sufrió una hipoxia perinatal, duró un mes en UCIN y le diagnosticaron epilepsia de difícil manejo.

El esperado día estaba cada vez más cerca. Milenis Salgado, de 25 años, conocería a su hijo el 21 de julio del 2020, de acuerdo con lo revelado por su ginecóloga obstetra en la última ecografía.

El día anterior a la fecha estipulada, unos fuertes dolores pélvicos interrumpieron la paciente espera de la mujer por la llegada de su bebé. Inmediatamente, se dirigió a la Clínica La Ermita de Cartagena, el mismo lugar en el que le realizaron todos los controles prenatales.

Una vez en el centro médico, Salgado solicitó una cesárea a causa de los dolores. No obstante, la profesional que la trató durante todo su embarazo no accedió, por el contrario, le aseguró que podía esperar hasta el 26 del mismo mes. Lea también: Duván David quiere caminar pese a su discapacidad

“Dos días después, fui nuevamente a la clínica acompañada de mi mamá, intenté esperar hasta el 26, tal y como la ginecóloga me dijo, pero los dolores eran insoportables”, contó Milenis.

Allí le practicaron un ultrasonido, este reveló que el cordón umbilical estaba cerca del cuello del bebé. La mujer se preocupó y pidió por segunda vez que le realizaran la intervención quirúrgica y por segunda vez, también, la especialista se negó a hacerlo, pues no consideraba que el bebé estuviera corriendo riesgo.

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Horas de angustia

“La doctora me dijo que aceleraría el parto, entonces me colocó una primera pastilla por la vagina, pero no ocurrió nada, tampoco con la segunda. Como dos horas después de que me aplicaran la tercera, empecé a sentir una molestia”, afirmó la paciente.

Cuando Salgado se dirigió al baño, se percató de que presentaba un flujo vaginal verdoso, en ese momento sintió cómo un escalofrío recorrió todo su cuerpo acompañado de un mal presentimiento, este no se esfumó ni siquiera cuando la ginecóloga le dijo: “No te preocupes, es normal”. Le puede interesar: El joven autista que necesita ayuda y el regreso de su madre

A las 2 de la tarde del 23 de julio, luego de una larga noche hospitalizada en La Ermita, Milenis fue trasladada hacia la sala de espera en el área de partos, donde aguardaría un tiempo superior a lo previsto.

Un enfermero se sentó en mi abdomen para que el niño pudiera salir con la presión que estaba ejerciendo, dos personas más me tenían agarradas las piernas y otra con una ‘pinza’, que no vi pero sentí, jalaba al bebé”.

Milenis Salgado, madre.

“Entonces empezaron los dolores, eran tan fuertes que me hacían gritar. Les dije a las enfermeras que ya no soportaba más, yo sentía que el bebé estaba casi afuera, pero ellas me ignoraron por completo”, afirmó.

Después de un rato de lamentos y súplicas, Milenis cuenta que ingresó a la sala de parto, pero jamás imaginó que viviría una de las experiencias más traumáticas de su vida: “El bebé no podía salir porque estaba enredado con el cordón, además había ensuciado antes de nacer. Un enfermero se sentó en mi abdomen para que el niño pudiera salir con la presión que estaba ejerciendo, dos personas más me tenían agarradas las piernas y otra con una ‘pinza’, que no vi pero sentí, jalaba al bebé”, dijo.

Mile, como la llaman sus allegados, no pudo tener a su hijo Luis Santiago en brazos tras dar a luz. Al pequeño lo llevaron a cuidados neonatales, donde lo reanimaron y limpiaron. Mientras, a su madre, aún en la camilla donde parió, le comentaron que el niño tuvo una circular de cordón que produjo una hipoxia perinatal y aspiró meconio (la primera evacuación del bebé).

33
días duró hospitalizado Luis Santiago después de nacer.

Luis Santiago duró 3 días hospitalizado en la Clínica La Ermita, donde nació. Luego fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivo Neonatales (UCIN) de la Clínica Santa Cruz de Bocagrande hasta que le dieron de alta, el 26 de agosto de ese mismo año. “Ese mes para mí fue traumático, yo no dormía. Todo el tiempo tenía la angustia de que en cualquier momento podían llamarme para decirme que algo malo pasó”, relató Salgado.

Después de 33 días, Mile pudo cargar a su hijo por primera vez, pero antes de llevarlo a casa los especialistas le dieron el diagnostico del niño, el cual la dejaría con más preguntas que respuestas. Los pulmones del bebé se infectaron debido a que aspiró meconio. Durante su estancia en la clínica, lo intubaron, además sufrió episodios convulsivos. Tras varios exámenes y análisis, le diagnosticaron epilepsia refractaria, también conocida como epilepsia de difícil manejo.

La lucha de Luis Santiago contra la epilepsia y pobreza

Milenis Salgado y su hijo Luis Santiago.

Aún así, Luis Santiago pudo ir a casa a conocer a su familia en el barrio Daniel Lemaitre, conformada por nueve personas: sus padres, hermanas, tíos y abuelos. Pero el pequeño debía continuar con controles de pediatría, neurología, neumología y fisiatría, además de consumir una serie de anticonvulsionantes recetados.

Los medicamentos parecían estar funcionando hasta mediados de octubre, cuando lo llevaron a su EPS, Salud Total; debido a que tuvo una crisis de convulsiones que no cesaba, de ahí lo remitieron a la Clínica Higea. Luego, lo trasladaron a la Fundación Cuidados Intensivos Doña Pilar, donde estuvo hospitalizado 3 semanas más o menos.

En el centro médico le diagnosticaron —además de epilepsia — encefalopatía multiquística, microcefalia, craneosinostosis y parálisis cerebral infantil.

Enero del 2022

“Sé que existen unas sillas especiales para los niños con su condición, pero mi situación económica no me permite comprarla. Soy madre soltera de dos niños —Luis Santiago, de un año y medio, y Greychell, de 5 — y estoy desempleada, necesito trabajar pero entonces ¿quién se hará cargo de mi hijo con la misma dedicación que yo?, nadie”, expresó Milenis.

El 2 de febrero, Luis Santiago tiene una cita con el fisiatra en Barranquilla, ya que, según Milenis, el especialista que los atendió en Cartagena le dijo: “Coloque al niño 12 horas boca abajo todos los días durante un mes, si no muestra mejoría en el control cefálico no vuelva, porque no hay nada que pueda hacer”.

Si usted desea ayudar a Luis Santiago, comuníquese al 3012342297.

La madre conserva la esperanza de que algún día su hijo mejore, pero sabe que lo más probable es que en la cita que espera añadan algún elemento más a la larga lista de necesidades de Luis, que ella no puede cubrir. “La EPS (Salud Total) no le autorizaba las terapias al bebé desde finales de noviembre, y se retrasaron dos semanas con sus medicamentos. Durante ese tiempo presentó varias convulsiones”, aseguró Salgado. Lea aquí: La conmovedora historia de Matías, el niño que le está ganando al cáncer.

Ella instauró una tutela y fallaron a su favor. Luis Santiago empezó a recibir nuevamente las terapias domiciliarias la semana pasada.

Ahora lo único seguro es que Milenis seguirá luchando por sus hijos y tratando de buscar soluciones donde aparentemente no las hay. Ella confía en que Dios no la abandonará ni a ella ni a su bebé, al contrario, hará un milagro en él.




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