<img src="https://sb.scorecardresearch.com/p?c1=2&amp;c2=31822668&amp;cv=2.0&amp;cj=1">

De aniversario: Lucho Pérez Argaín, su música vivirá por siempre

Hoy se cumplen 21 años de la partida del gran músico cartagenero Lucho Pérez Cedrón , comocido como “Lucho Argaín”, el creador de La Sonora Dinamita.

La música de Lucho Argaín resuena ahora como un viento fresco que sacude los almendros de la antigua calle de San Juan en Getsemaní. El 20 de febrero de 1927 nació en esa calle Luis Pérez Cedrón, el hijo de Nausícrate y Manuela, conocido artísticamente como Lucho Argaín, el entrañable músico cartagenero quien cerró sus ojos a la eternidad el 15 de enero de 2002. El niño Luis Pérez vivió una infancia con grandes dificultades. De Getsemaní, se fue a vivir a la Calle de las Flores en Chambacú. Recuerde aquí: Las historias cantadas de Cartagena

Nausícrate Pérez Ricardo, el padre, tenía un pasaje allí con veinte habitaciones, cuenta Nausícrate Pérez, el hijo del músico, y en Chambacú “mi abuelo Nausícrate era muy respetado, era domo un juez de paz, porque todo el mundo le consultaba y resolvía conflictos familiares. En aquellos días existía el Corralón de Mainero y mi padre escuchaba toda la música cubana que resonaba en ese tiempo, y tarareaba de memoria las canciones que escuchaba. Por aquellos años conoció a Julián Machado, un músico ciego, que fue su mayor apoyo y estímulo para componer.

21
años han pasado desde su fallecimiento y su música sigue vigente en todas las plataformas

Mi padre no sabía leer ni escribir, y se vio obligado a aprender a leer y escribir, porque una novia le escribió una carta cuando pagaba el servicio militar, y quienes le leyeron la carta lo dejaron con la sensación ansiosa de que debía saber con precisión qué decía la carta y fue así como se empeñó a aprender a leer. Cuando el empresario y pionero de la radiodifusión y pionero de la industria musical conoció a mi padre, le propuso que tuviera un nombre artístico porque en México podían confundirlo con otro músico llamado Luis Pérez Meza. Así que a Fuentes se le ocurrió que Argaín era el nombre que se imponía para promoverlo musicalmente. Han pasado 21 años de su fallecimiento, y la música suya con más de setecientas canciones está más vigente en todas las plataformas. La vida musical de mi padre fue ascendente. Cuando se conoce con Julián Machado que llevaba siempre su guitarra y su armónica, empieza a cantar con él en los viejos buses de la ciudad.

Dejó 36 hijos. En medio de la pobreza y el desorden emocional, le daba a todos los hijos, pese a tener varias mujeres, llegó a tener siete mujeres embarazadas casi simultáneamente.

La primera composición que hace mi padre conjuntamente con la melodía de Machado, fue una canción que a mí me gusta mucho. Había una señora muy agraciada llamada Goya, a la que todos querían enamorarla pero ella no quería con nadie, y al saber esta historia, mi padre empieza a componer esta bella canción en la que nombra a los peloteros de la época y a los locos de Cartagena, como Arturo El Loco. Antonio Fuentes que tenía su estudios de grabación en Manga, el primero de la ciudad, y le graba el primer sencillo, en un lado Las cosas de Goya, y en el segundo lado, Yo la vi, que él venía tarareando y componiendo. Una canción sobre una mujer que parece le había sido infiel. El transcurrir musical de mi padre con la Sonora Cordobesa, a la Sonora Curro, con las orquestas que existían en el momento en Cartagena que se convierte en epicentro musical de la región Caribe y Colombia, con Lucho Bermúdez. Las orquestas querían a mi padre por su afinación y su gran capacidad natural para interpretar, todo ese legado con más de trescientas canciones que él interpretó está por recogerse, porque mi padre grabó con Los Corraleros de Majagual, Los Caporales del Magdalena, Alfredo Gutiérrez, fue muy impresionante. Le fue muy bien en la música. Dejó 36 hijos. En medio de la pobreza y el desorden emocional, le daba a todos los hijos, pese a tener varias mujeres, llegó a tener siete mujeres embarazadas casi simultáneamente. Tres mujeres lo dejaron en menos de dos semana. Era un tema muy complicado.

Tuvo inconvenientes con Discos Fuentes y Alfredo Gutiérrez, él quería que se le pagara por igual a todos los miembros de los Corraleros de Majagual. Mi padre era filántropo y se preocupaba por la suerte de los músicos, Fue allí donde se apartó de la música y empezaron nuestras grandes dificultades, un bache de cinco años. La presión económica familiar lo lleva a dar serenatas en los bajos de los teatros de Cartagena. Allí lo buscan hasta el amanecer para dar serenatadas. Allí conoce a muchos personajes de la ciudad. Logra trabajar en el Club de Pesca. Ya había grabado Se me perdió la cadenita. Tocando esa canción en el Club de Pesca, se le acercó un mexicano que estaba allí y le preguntó de quién era esa canción. Y cuando le dijo que era él, el mexicano le contó que esa canción en México era oro en polvo, porque había tenido 5 millones de copias. Impresionante, Fuentes no le había reportado esas regalías. Y es allí cuando mi padre decide irse para México.

Hay tres canciones que me han impactado, como hijo. Una es El Getsemanicense, que es un himno, Semilleros de valientes, dedicado a los juglares de Getsemaní, y Pobre muchacho”

Nausícrate Pérez, hijo.

Esa canción suya es la que más regalías le dio y le sigue dando después de muerto, está entre las 200 canciones más populares de América Latina, Centroamérica y los Estados Unidos. Pegó en los Carnavales de Barranquilla, pero no le había generado las expectativas en Colombia. La Sonora Dinamita de Lucho Argaín se mutiplicó en México en donde existen 12 Sonoras Dinamitas, una la impulsa Elsa López, su última mujer, y Oscar Pérez Argaín, su hijo. La música de mi padre en las plataformas compite con Shakira y otros grandes de la música nacional e internacional. Le puede interesar la nota de opinión: El Getsemanicense una nueva etapa

Hay tres canciones que me han impactado, como hijo. Una es El Getsemanicense, que es un himno, Semilleros de valientes, dedicado a los juglares de Getsemaní, y Pobre muchacho. Curiosamente donde menos suena mi padre es en Cartagena, pero suena en Bogotá, Medellín, Barranquilla, en México, en América Latina y el mundo. Estamos creando sus herederos la Fundación Lucho Pérez Argaín, para que se le rinda un homenaje al acercarse el centenario de su natalicio. Le dio casa a todos los hijos, y financió estudios a ciento cincuenta colombianos en México.

Fue un filántropo. Hay una deuda con él. Mire usted cómo en Barranquilla las estaciones del Transmetro rinde homenaje a sus músicos. Cartagena no lo hace”.




Más noticias