<img src="https://sb.scorecardresearch.com/p?c1=2&amp;c2=31822668&amp;cv=2.0&amp;cj=1">

Un año del crimen del registrador: de 5 investigados, 2 están muertos

A Sergio Díaz lo balearon en la mañana del 14 de julio al salir de su casa, en Los Alpes. A uno de los sospechosos retenidos dos semanas después por ese crimen lo asesinaron el lunes en el 13 de Junio, en un taller de motos.

Cinco hombres involucrados presuntamente en el homicidio del abogado y registrador auxiliar de Cartagena Sergio Andrés Díaz Barrios, que sucedió hace exactamente un año en el barrio Los Alpes, han corrido con suertes distintas: dos fueron asesinados, dos están presos y otro sigue libre, pero vinculado al proceso.

Uno de esos investigados es el que precisamente murió a manos de un sicario en un taller de motos, el lunes a las 5 de la tarde, en el barrio 13 de Junio. Jorge Luis Pastrana Llanos, de 29 años y residente en Los Cerezos, fue uno de los primeros sospechosos capturados por el crimen de Díaz Barrios.

A Pastrana lo aprehendieron dos semanas después del asesinato del abogado junto con Erick Andrés Berrío Espitia. Ambos, sin embargo, quedaron en libertad porque la Fiscalía no solicitó ante el juez de Control de Garantías la imposición de medida de aseguramiento contra ellos al comprobar que hubo inconsistencias en el procedimiento de capturas.

De Jorge Pastrana no se volvió a saber hasta el lunes de esta semana, cuando un pistolero lo sorprendió en el taller de motos. Testigos dicen que un hombre vestido con camisa a cuadros, de estatura baja, sin casco y con tapabocas llegó preguntando por el valor de un neumático.

Luego de averiguar el precio, el sujeto salió del taller, pero a los pocos minutos regresó y esta vez accionó una pistola 9 milímetros contra Pastrana Llanos, quien murió en el acto. El sicario huyó en una moto Suzuki 150, de color rojo, hacia otro sector del 13 de Junio.

Luis Felipe Barrios Zapata, tío de Sergio Andrés, asegura que entre esos cinco investigados no está el autor intelectual del ataque a bala contra Díaz Barrios esa mañana del martes 14 de julio de 2020. Dice que el sospechoso de ordenar el crimen contra su sobrino “anda como Pedro por su casa”.

“Hasta donde sabemos aún no lo han investigado ni hay denuncia contra él. Todo lo hemos dejado en manos de Dios, que sea la justicia divina la que se encargue de castigar a los culpables. Nosotros no queremos venganza, eso está en manos de Dios”, dice Luis Barrios, anotando que la familia del abogado, principalmente su mamá, debió mudarse de Los Alpes por seguridad.

“No fue atraco”

El crimen de Sergio quedó grabado en una cámara de seguridad. Ese 14 de julio salió de su casa a las 7 a. m. directo a un pequeño parqueadero que está a pocos metros de su casa, donde tenía estacionado su auto.

Dice su tío que alcanzó a entrar al carro y poner las llaves para encenderlo, pero apenas vio a un sujeto que cubría parte de su rostro con un tapaboca y llevaba puesta una gorra trató de correr. Enseguida se oyeron los balazos.

Las dos balas fueron directo al pecho, y aunque el abogado corrió varios metros, cayó cerca de una reja que restringe el paso hacia esa calle, que parece más bien un “callejón de bolsillo”. Allí, agonizando, el pistolero le quitó sus pertenencias y regresó al carro de la víctima, de donde sustrajo un portafolio. Todo eso ocurrió delante de la mamá del abogado, quien estaba en la puerta despidiéndolo.

Aunque Luis Barrios reconoce que al abogado le quitaron entre sus pertenencias una costosa cadena de oro, afirma que lo del atraco fue para desviar la investigación. “Fue algo planeado, mi sobrino, incluso en su agonía, me decía que sabía quien le había mandado a hacer eso”.

Consultado sobre ese posible motivo que llevó a la muerte a Díaz Barrios, su tío manifiesta que tendría relación con un atentado que sufrió cuatro años antes en su casa.

“Todo comenzó por una discordia entre vecinos y por su progreso como abogado y su trabajo como registrador. Le tenían envidia y eso creó un odio a muerte que trajo rencillas y discusión. Ahora me cuentan que tres días antes de la muerte de mi sobrino, tres de los hombres involucrados se reunieron cerca de la casa, quizás planeando lo que iba a pasar”, anota Luis Barrios.

Los investigados

Jorge Pastrana Llanos y Erick Berrío, primeros retenidos por el homicidio del registrador, cayeron en operativos policiales en 13 de junio y Olaya Herrera.

El 1 de diciembre del año pasado, la Policía reportó la captura de Darwin Giovanni Guerrero Puello, alias ‘Chino Yaki’, tras ser señalado presuntamente de balear dos veces en el pecho a Díaz Barrios. Lo aprehendieron en Sahagún (Córdoba).

Julio Torres Flórez, de 37 años y presunto cómplice de Darwin Guerrero el día del crimen como conductor de la moto, habría sido asesinado por el propio ‘Chino Yaki’ meses antes, el 25 de septiembre, en una zona enmontada entre la Terminal de Transporte y la carretera Campaña.

Alias ‘el Chino’ se hizo tristemente célebre a los 17 años cuando lo capturaron por los asesinatos de los esposos italianos Gian Batista Traverso y Maurizia Ascoli en la mañana del 11 de febrero de 2007 frente al parque Apolo.

Otro investigado por el crimen del registrador, según la Policía, es un sujeto apodado ‘Beto’, preso en la Cárcel de Ternera por los delitos de concierto para delinquir, hurto, extorsión, homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego.

¿Te gustaría recibir en tu celular las noticias más importantes del día? Da clic aquí y escríbenos a Whatsapp.




Más noticias