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Le dan último adiós a Marcelo Pecci, fiscal asesinado en la Isla de Barú

“Tu legado nos va a quedar de consuelo”, dijo Francisco Pecci, padre de Marcelo. Cinco días después del crimen, así van las investigaciones.

Los restos del fiscal antimafia paraguayo Marcelo Pecci Albertini, asesinado en la Isla de Barú el pasado martes, a las 9:30 de la mañana, ya reposan en su última morada, en el Cementerio de La Recoleta, en Asunción. El féretro primero lo pasaron por la sede del club de fútbol Guaraní, del cual Pecci era ferviente seguidor, y luego lo llevaron a la Parroquia San José. Su padre, el ex juez Francisco Pecci, se encargó de poner una bandera paraguaya sobre su ataúd.

Antes del sepelio, Francisco Pecci contó entre lágrimas que su hijo nunca le expresó ninguna preocupación por las complejas labores investigativas que adelantaba en el Ministerio Público. “Él me decía: ‘padre, no te preocupes. ¿Cuándo han matado a un fiscal en la historia de Paraguay? Es triste, porque tres balazos frustraron la vida de mi hijo de 45 años y ya no se puede hacer nada con eso”, contó el hombre en medio de la marcha que se realizó el viernes en Paraguay. “Lo mataron porque le molestaba a la gente bandida y mala. Es difícil cuando la narcopolítica se mete”, aseguró Francisco Pecci. Le puede interesar: Las conexiones criminales que convirtieron una luna de miel en tragedia

Cinco días después del homicidio de Marcelo Pecci, la Policía, apoyada por organismos de inteligencia de Estados Unidos, mantiene una intensa operación para tratar de identificar y capturar a los asesinos. La línea que siguen los investigadores es la búsqueda de un hombre cuya imagen quedó grabada en las cámaras de seguridad de un establecimiento cercano a la playa donde Pecci fue asesinado el 10 de mayo.

10 de mayo
ocurrió el asesinato del fiscal antimafia de Paraguay, Marcelo Pecci, en la Isla de Barú. Aún no han reportado capturas.

“Ayúdenos a identificar, recompensa de 2.000 millones de pesos (unos 500.000 dólares). Absoluta reserva”, dice el volante con la imagen del sospechoso, que aparece con gafas oscuras y sombrero. El sicario, que llegó en una moto acuática a la playa donde descansaban el fiscal y su esposa, le propinó tres balazos a Pecci y huyó, sin que ninguna de las personas que estaban en el lugar, estremecidas por el crimen, pudiera hacer nada. Lea aquí: Así fue la dolorosa llegada de los restos del fiscal Pecci a Paraguay

El comisario de la Policía Nacional de Paraguay, Nimio Cardozo, quien vino a Cartagena con delegados de la Fiscalía de ese país, dijo que los sicarios habrían tardado “13 minutos” desde que alquilaron la moto acuática, cometieron el crimen y devolvieron el vehículo, y añadió que en el lugar del asesinato encontraron “tres casquillos de pistola 9 milímetros”.

La búsqueda de los autores intelectuales del asesinato de Pecci ha trascendido las fronteras colombianas y se extiende por Brasil, Paraguay y Estados Unidos, donde intervienen miembros de la policía paraguaya, la DEA, el FBI y la Europol. El general Jorge Luis Vargas Valencia, director de la Policía Nacional, afirmó que el asesinato de Pecci no fue “un homicidio común” y agregó que detrás “hay mafias del crimen (internacional)”. Lea: Datos claves del asesino del fiscal paraguayo Marcelo Pecci en Isla Barú

Habla la esposa

“Él se había parado para caminar por la playa, se sacudió la arena y en ese momento ocurrió el ataque, todo fue muy rápido (...) Cuenta ella que los mismos turistas que presenciaron el hecho intentaron reaccionar. Ella escuchó a muchos decir ‘atrápenlos, atrápenlos’”. Eso le contó a un periodista de Unicanal Claudia Aguilera, esposa del asesinado fiscal antimafia de Paraguay.

En su relato, la esposa de Pecci expresó el duro momento que vivió, pues pensó que “era un juego, un atractivo turístico” porque no sabía que la detonación era en realidad disparos. “Cuando vio la sangre se percató de lo que estaba pasando”, agregó la viuda.




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