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¿Eres consciente que la pornografía puede afectar la salud mental?

El consumo excesivo de pornografía puede influir en varios trastornos sexuales y problemas de salud mental.

En un mundo donde la accesibilidad a la pornografía está a solo un clic de distancia, es crucial comprender su impacto potencial en nuestra salud mental. La pornografía puede influir en la mente de las personas, pero ¿sabías que existen descubrimientos acerca de ello? Sigue leyendo para descubrir la relación entre la pornografía y la salud mental.

La pornografía ha existido durante siglos, pero su accesibilidad ha aumentado exponencialmente con internet. Esta facilidad de acceso ha llevado a un incremento en el consumo de material pornográfico, lo que a su vez ha suscitado inquietudes sobre cómo puede afectar la mente y la sexualidad. OMS recomienda aumentar los impuestos al alcohol y las bebidas azucaradas.

Estudios sugieren que la pornografía no solo afecta la salud mental y la sexualidad, sino que también podría influir en la manera en que procesamos y reaccionamos a la información emocional.

Científicamente, se ha demostrado que la pornografía puede tener efectos significativos en la cognición y las emociones de los individuos. Por un lado, puede influir en la percepción y las expectativas sobre la sexualidad y las relaciones íntimas. Por otro lado, el consumo frecuente de porno puede conducir a una alteración en la forma en que el cerebro procesa la gratificación.

Un informe de la BBC, hecho por Rachel Anne Barr (2019), indicó que existe una alteración en la transmisión de dopamina al exceder el consumo de contenido pornográfico, lo que provoca depresión y ansiedad, además de demostrarse que los consumidores constantes de pornografía tienen una menor calidad de vida y de salud mental.

Uno de los aspectos más estudiados es la potencial adicción a la pornografía. La pornografía puede activar los centros de recompensa del cerebro de manera similar a otras adicciones, llevando a patrones de consumo compulsivo. La masturbación compulsiva, por ejemplo, a menudo se asocia con el uso excesivo de material pornográfico.

Según el estudio realizado por el Centro Reina Sofía de Fad Juventud, el 70% de jóvenes (en España) entre 16 y 29 años consume porno a diario o semanalmente.

El consumo excesivo de pornografía ha sido vinculado con varios trastornos sexuales y problemas de salud mental. Estos pueden incluir ansiedad, depresión, baja autoestima y dificultades en las relaciones personales. Es importante destacar, sin embargo, que el impacto varía de persona a persona y no todos los consumidores de pornografía experimentarán estos efectos negativos. COVID-19: vacuna actualizada está llegando a grupos de riesgo en Colombia.

Otro aspecto significativo es cómo la pornografía puede distorsionar la percepción de la sexualidad. Puede crear expectativas irreales y poco saludables sobre el sexo y las relaciones sexuales, lo que a su vez puede afectar negativamente las experiencias sexuales reales de los individuos. Siendo el sexo de la industria pornografica -en muchos casos- ‘hardcore’, se crean imaginarios equivocados de cómo debería ser la intimidad.

Es vital para las personas que consumen pornografía de manera regular estar conscientes de estos potenciales impactos y buscar ayuda si sienten que su consumo se ha vuelto problemático. Hablar con un profesional puede proporcionar estrategias para manejar el consumo de pornografía y abordar cualquier problema relacionado.

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