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Sandro Roque y arte de aliviar por los pies

La particular historia de un brasilero que aplica la reflexología, una técnica que se utiliza para aliviar el estrés y para el tratamiento del dolor.

Alguna vez llegó al periódico un médico estadounidense especialista en el tratamiento del dolor a través de un método que se le ocurrió una “noche cualquiera” en su casa y que consistía en utilizar su propia energía para tratar enfermedades. Cuando le pedí una prueba de su tan “afamado tratamiento”, ni siquiera intentó apaciguar un dolor de espalda que me aquejaba. No me pareció más que una estafa.

Recuerdo la visita de ese médico ahora que ha llegado al periódico otro hombre, a quien casualmente contacté por un colega al que este hombre trató espontáneamente de una torcedura en un pie. Sandro Roque González es de Recife, Pernambuco, Brasil. Afirma haber recorrido América de norte a sur. También promete sanar el dolor. Su vida ha sido curar, mediante punciones, por la planta de los pies, el estrés y las dolencias. “Si tienes a alguien con un dolor, ve y dile que venga”, exclama. (Lea aquí: Migraña: de soportar a tratar el dolor)

Según Sandro, el estrés es el causante de un gran número de enfermedades y tratarlo puede ayudarnos a mejorar ciertos padecimientos. De hecho, Mayo Clinic, expone que “la teoría detrás de la reflexología -como se llama esta práctica- es que las áreas del pie corresponden a órganos y sistemas del cuerpo. Se cree que la presión aplicada en el pie genera relajación y curación en el área correspondiente del cuerpo”.

Y se menciona que “los reflexólogos usan tablas de pies para guiarlos a medida que aplican presión en áreas específicas”. Son áreas que Sandro parece saber de memoria.

Además, varios estudios indican que la reflexología puede reducir el dolor y los síntomas psicológicos, como el estrés y la ansiedad, y aumentar la relajación y el sueño”.

Menciona Mayo Clinic.

Sandro asegura que ha recorrido más de 22 país aplicando este tratamiento y que es algo que aprendió a hacer formalmente en la Escuela Superior de Naturismo, de Puerto Rico, donde estudió naturopatía, un tipo de medicina alternativa que “se basa en la creencia de que el cuerpo tiene la capacidad de sanarse a sí mismo”.

Terminó en Cartagena luego de pasar por un mal momento en la frontera de Colombia y Ecuador, y de perder su pasaporte en plena pandemia. La última ciudad donde vivió por largo tiempo es Loja, en el vecino país. Y, en La Heroica, se ha dedicado a sanar a algunas personas que se encuentra en su camino como aquel colega mío, a quien sin conocer alivió de un fuerte dolor en un pie.

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Contrario a aquel médico estadounidense que alguna vez visitó el periódico, Sandro de inmediato se ofreció a aliviar mi dolor de espalda, algo que ha sido recurrente en mí. Me pidió ubicar la zona afectada, me pidió quitarme los zapatos y aplicó la reflexología. Debo decir que sí, me curó el dolor, de inmediato dejé de sentir aquella presión dolorosa que me aquejaba, y, aunque fue un alivio momentáneo, sirvió. No puedo decir que se trate de un charlatán. Sandro sí cumple con lo que promete. O por lo menos con lo que me prometió a mí. “Esto es solo una parte, se necesita un tratamiento completo, en el que también se incluye una dieta de frutas específicas”, sostiene. (Le puede interesar: El arte, terapia para sanar el cuerpo y la mente)

“Cuando una persona se muere, la muerte entra por los pies, cuando la persona se está muriendo los pies se ponen fríos como si estuvieran en una heladera, los pies son la última terminación del cerebro”, señala Sandro, quien menciona que también ha ayudado a salir del coma a algunas personas, sin embargo no muestra más evidencia de ello que su propio testimonio. Y, aunque suene algo descabellado, dice que su meta es llegar hasta el Príncipe durmiente, A Al Walid bin Jalid bin Talal al Saud, para sacarlo del coma en el que cayó hace 15 años, tras un accidente de tránsito. “Voy a llegar hasta allá, no sé cómo pero voy a llegar”, sostiene. Por ahora sigue en Cartagena, aliviando padecimientos a quien pueda, con la ayuda de personas que le han dado alojo, y buscando la forma de seguir viajando y curando.

Si desea contactar a Sandro, puede hacerlo a través de este número celular: 310 4293099



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