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¿Quieres prevenir las enfermedades cardíacas en tus hijos?, te contamos cómo

Si te preocupa la salud del corazón de tu hijo, encuentra aquí prácticas recomendaciones para cuidarla.

Verás: deberíamos comenzar a cuidar el corazón de nuestros hijos desde antes de su nacimiento. Para empezar, es clave que las mamás nos alimentemos de forma balanceada mientras tenemos huéspedes en la panza y, después de dar a luz, por supuesto, la lactancia materna exclusiva en sus primeros seis meses se convertirá en el mejor aliado de su salud cardiovascular.

¿Sabías que si vives hasta los 70 años, tu corazón habrá latido dos mil quinientos millones de veces?

Desde pequeñitos

La doctora Lucy del Carmen Sotomayor Rubio, médico internista y cardióloga que forma parte de la red de servicios de Coosalud EPS, lo explica así:

“La placa de colesterol empieza a formarse incluso cuando el niño está en el útero, desde la primera etapa de la vida, y se forma como una estría grasa, como unas líneas pequeñas de grasa, que de nosotros y de nuestros hábitos de alimentación, depende que esa estría se convierta en una placa de colesterol” y, por lo tanto, que tenga efectos negativos para nuestra salud, por eso es tan importante la nutrición en la mamá, la lactancia materna. Lee aquí: Alerta por aumento de enfermedades cardiovasculares

“Enseñarle al niño hábitos de vida saludables, definitivamente, nada que ver el menú infantil con carbohidratos fritos, o sea: el pollo frito con la papita frita, el dulce, el helado... entonces, desde pequeños es importante enseñarles a comer alimentos no procesados, frutas, verduras, a tener hábitos de vida saludables”, menciona y asegura es lamentable prestarles atención a estos aspectos solo cuando hay una enfermedad.

“Cambiar los hábitos de vida después es un reto”, asegura la doctora Sotomayor.

¿Qué significa alimentación “balanceada”?

“Una alimentación balanceada es lo mejor que le puede pasar al ser humano”, dice Marco Luis Blanquicett Anaya, médico internista y cardiólogo de la red de servicios de Coosalud EPS. ¿Pero qué implica la palabra “balanceada”, que suena tan bella e importante? De acuerdo con Blanquicett, evitar los azúcares refinados -los cucharones de azúcar que le echas al jugo-, el exceso de harinas -eso de incluir arroz, pastas y yuca en el almuerzo, por ejemplo-... nada de eso le ayuda a tu corazón, así como tampoco lo hacen las frituras.

¿Entonces qué podría ayudarle? El doctor Blanquicett recomienda que comiences por consumir:

-Alimentos que no estén procesadas o pasados por aceite sofreído.

-Carnes magras asadas.

-Pescado que no sea sofreído.

-Una sola harina con cada comida.

-Sería bueno también que uses aceite de oliva sin sofreír.

La doctora Sotomayor agrega que también es valiosísimo tener hábitos de salud como: ser conscientes de cuánto deberíamos pesar para nuestra talla, chequear el colesterol periódicamente, así como la presión, la función renal y otros indicadores. Lee además: Las claves para prevenir enfermedades cardiovasculares

Este 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón con el objetivo de concienciar sobre las enfermedades cardiovasculares, su prevención, control y tratamiento.

Nuestros enemigos en Cartagena

El doctor Sotomayor menciona que hay varios aspectos que debemos tener en cuenta al hablar de salud cardiovascular en una ciudad como Cartagena.

“Tenemos una población afrodescendiente abundante que tiene unos rasgos que la hacen más predispuesta a padecer enfermedades como la hipertensión arterial -afección que también termina por afectar el corazón-.

El riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular (ECV) aumenta por una alimentación poco saludable, la cual se caracteriza por un bajo consumo de frutas y verduras y un consumo elevado de sal, azucares y grasas.

“Tenemos una población, una vasta población, en niveles socioeconómicos bajos y ya está demostrado por estudios que un nivel socioeconómico bajo también es factor de riesgo para padecer enfermedades cardiovasculares, incluso, para morir por esta causa.

“La alimentación propia de nuestra cultura e idiosincracia también es un factor a considerar, pues tendemos a comer alto en sal, a tener una dieta rica en carbohidratos y eso incrementa la obesidad, la diabetes.

“También nos gustan mucho los fritos y ese aceite recalentado incrementa el riesgo cardiovascular e inflamatorio”, menciona el doctor y también hay que tener en cuenta: “El sedentarismo y el tabaquismo”. Consideremos aquí que, según la Federación Mundial del Corazón, “las personas que no hacen actividad física suficiente tienen entre un 20% y un 30% más de probabilidades de morir prematuramente que aquellas que sí la hacen”.

Todo esto cobra aún más importante cuando entendemos que la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en el mundo y en Colombia, incluso, por encima de la violencia.

Definición de las ECV
Según la Federación Mundial del Corazón, las ECV son una clase de enfermedades que afectan el corazón o los vasos sanguíneos (venas y arterias). Más personas mueren de ECV en todo el mundo que por cualquier otra causa: más de 18,6 millones cada año. De estas muertes, el 85% se debe a enfermedades coronarias (p. ej., ataques cardíacos) y enfermedades cerebrovasculares (p. ej., accidentes cerebrovasculares) y afectan principalmente a países de ingresos bajos y medianos.



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