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Por fin llegará el agua a San Pedro Consolado, en San Juan Nepomuceno

Después de 200 años, este corregimiento de San Juan Nepomuceno dejaría atrás los días de sequía, ya que la Alcaldía inició la instalación de la tubería del acueducto.

Después de 200 años de esperar el anhelado servicio de agua potable, los habitantes del corregimiento de San Pedro Consolado, jurisdicción del municipio de San Juan Nepomuceno, al parecer tendrán un sistema de acueducto que les garantizará el vital líquido las 24 horas.

Los días de sequía podrían quedar en el pasado, ya que la Alcaldía inició la instalación de toda la tubería, para que las 400 viviendas, que albergan a unos 2.000 habitantes, puedan gozar de un derecho que durante decenas de años le han negado.

Actualmente, las personas que necesiten recolectar agua lluvia para el consumo humano, y para los quehaceres diarios, deben recorrer hasta ocho kilómetros para abastecerse en los pozos artesanales que hay en diferentes sectores.

Aunque parezca imposible, las obras comenzaron y los beneficiarios solo esperan ver salir el líquido por las llaves, lo que sin duda cambiará aún más la calidad de vida de quienes lo aprecian como un tesoro.

María Vergara Yepes, una de tantas ancianas de este corregimiento, asegura que, después de muchas promesas, sus ojos por fin comenzaron a ver algo que creyó no vería antes de morirse.

“Siempre soñé con tener una cocina donde lavar los platos y un baño bonito, con una llave por donde saliera agua; y no tener que volver a utilizar la totuma y balde para el aseo personal”, dijo la mujer.

Agregó que la última promesa de construcción del acueducto rural se la escuchó al expresidente Juan Manuel Santos, quien, en la plaza del centro poblado, les aseguró que era un hecho, de lo cual ya pasaron un poco más de ocho años, pero solo hasta ahora comenzarán los trabajos.

La octogenaria comentó que el día que vea salir agua de las tuberías que está instalando la Alcaldía, será el más feliz de su vida, porque se van a quedar atrás esos tristes momentos en que no tenían ni para tomar y mucho menos para bañarse.

Pero no solo los adultos sufren por la falta de agua, también los niños han tenido que ser expuestos a muchos peligros, como consumir agua de mala calidad. Muchas veces los habitantes sintieron rabia, exigieron y hasta protestaron porque veían que todos los intentos por tener un acueducto fracasaban, y nunca hubo voluntad administrativa para garantizarles el servicio.

Mary Salgado Vergara, otra habitante de ese centro poblado enclavado en las montañas de los Montes de María, asegura que cuando el alcalde Romero les anunció el inicio de las obras, no le creyeron porque pensaron que era otra promesa que se quedaría sin cumplir.

La mujer sostuvo que aún no cree que estén instalando la tubería para la prestación del servicio, ya que aún caminan largas jornadas para abastecerse, porque el agua que recolectan cuando llueve solo la utilizan para tomar y preparar los alimentos.

“Muchas veces lloramos, protestamos y denunciamos a través de medios de los comunicación, pero Dios escuchó nuestros ruegos y solo esperamos que esta obra nos preste un servicio por muchos años”, anotó Salgado.

Acueducto en pandemia

Otros relatan que sus suplicas tuvieron eco en la actual administración, pero lo que más alegría les causa es que el acueducto lo están construyendo en un momento tan coyuntural para el mundo, ya que para evitar el contagio del COVID-19, el agua juega un papel fundamental.

“Diariamente nos dicen que nos debemos lavar las manos cada dos horas, y una vez pongan a funcionar el acueducto lo vamos a poder hacer sin ningún temor”, prometieron.

Pero sin lugar a dudas lo que más alegría les da es que tanto el puesto de salud como la sede de la institución educativa tendrán ese servicio tan fundamental, y los estudiantes no volverán a verse en la necesidad de salir del colegio para poder hacer sus necesidades fisiológicas.

Uno de los padres de familia sostuvo que, en varias ocasiones, no ha podido mandar a sus hijos al colegio, porque no tenía agua para bañarlos, pero espera que esa escena no se vuelva a repetir cuando el nuevo acueducto entre en funcionamiento.

La obra

El alcalde, Wilfrido Romero Vergara, explicó que es un proyecto que se comenzó a materializar desde el año pasado, cuando apenas era candidato, pero que hoy se está haciendo realidad.

Opinó que no es justo que una población con tantos años de conformada no tenga algo tan vital como el agua. Por eso hoy, con una inversión mínima, espera en pocas semanas poder inaugurar esa obra.

Indicó que las obras se están ejecutando con recursos del municipio y está dividida en dos etapas: la primera consiste en llevarles, a través de la tubería, el agua a diez tanques comunitarios de 10.000 litros localizados en diferentes sectores, para que la tomen y se abastezcan las 24 horas.

La segunda fase consiste en la instalación de las acometidas domiciliarias, para que el agua llegue a cada vivienda y no tengan que salir a buscarla en pimpinas, como inicialmente sucederá, las cuales construirán por medio de un proyecto que han diseñado y que esperan ejecutar también en un tiempo mínimo.

En cuanto a la institución educativa y el puesto de salud, anunció que le harán una conexión directa desde la tubería, para que desde ya comiencen a tener ese servicio.

Resaltó que la obra está avanzada en un 90% y el agua que recibirá la comunidad es completamente potable, dado que la fuente de captación es la planta de tratamiento del punto conocido como Perico, que también le suministran al casco urbano de San Juan.

Resaltó que los usuarios no tendrán restricciones para abastecerse, porque el agua estará disponible 24 horas al día.

Explicó que inicialmente la comunidad podrá tener agua sin control, pero una vez el acueducto regional tenga un operador, a las casas se les instalarán medidores.

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