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Entrevista exclusiva con ese Gustavo Petro que pocos conocen en Colombia

Este 7 de agosto, día de la posesión presidencial, habrá dos homónimos en la Plaza de Bolívar. Uno de ellos será el mandatario nacional; pero, ¿quién es el otro?

“Gustavo Petro usted es un satánico. Es un demonio que acabará con Colombia”, le escribieron una vez; a lo que él respondió: “Señora no sé por qué dice eso. Yo soy todo un ángel”. Mientras uno hacía campaña por todo el país, en una de las contiendas electorales más controversiales que se han vivido; el hoy entrevistado, desde su apartamento en Sao Paulo, Brasil, recibía insultos y halagos resultantes de tan cruenta polarización.

Gustavo Petró tiene 39 años y nació en Porto Alegre, en el estado de Río Grande del Sur. Desde hace 17 años vive en Sao Paulo. Es periodista especializado en videojuegos y tecnología. Tiene dos hijos y es divorciado. Su actual pareja es publicista. Una vida normal y corriente hasta que su aparente calma llegó a su fin con las primeras etiquetas.

Entrevista exclusiva con ese Gustavo Petro que pocos conocen en Colombia

Gustavo Petró, periodista brasileño.

“Como me gusta la tecnología, soy bastante activo en las redes sociales. Por eso creé mi Twitter (@gustavopetró) desde hace mucho tiempo. Mucho antes que el actual presidente electo de Colombia accediera a crear el suyo (@petrogustavo). Por ende, eso me ha dado una lección de lo peligrosas que pueden llegar a ser las redes sociales. El odio y los ataques son platos principales de su menú”, relató Petró a El Universal.

Su nombre es el mismo que el de uno de los políticos más populares de Colombia. ¿Hace cuánto se dio cuenta de esto y cómo lo tomaste al principio?

Me enteré entre 2010 y 2011, cuando empecé a recibir mensajes en español hablando de él, de política, de elecciones, entre otras cosas. Fue un gran susto en ese momento. A medida que la coyuntura se fue haciendo popular, muchos lo tomaron para bromear y para diversificar la campaña a favor de Petro. Y en esas, me fui habituando y terminé siendo un simpatizante desde Brasil de su campaña presidencial.

Hasta el día de hoy, mis amigos bromean conmigo diciendo que “yo” soy el presidente de Colombia. Todo el mundo piensa que es divertido. Hablé con Gustavo Petro muy brevemente en 2021, durante una entrevista para el programa Los Informantes de Colombia. Confieso que estaba muy emocionado de finalmente, después de más de 10 años, poder hablar con él. Durante ese tiempo, he estado investigando su vida y carrera y lo encuentro admirable. Me sentí muy orgulloso cuando fue elegido alcalde de Bogotá y estoy alentando su éxito.

Fue en esta entrevista que descubrí que mi familia y la de Petro venían de la misma región de Italia. Entonces, de alguna manera, estamos relacionados.

Como bromeo mucho con el hecho de que tengamos el mismo nombre, ya tenía miedo de molestar a Petro en sus campañas electorales. Nunca querría hacerle daño de ninguna manera. Me parece bueno y divertido que muchos colombianos entiendan que es una broma y jueguen conmigo también. Pero sí he de reconocer que una gran parte de los mensajes son ofensivos.

¿Conoce Colombia? ¿Qué te gusta de este país y qué te gustaría saber?

No conozco Colombia personalmente, pero planeo visitar el país en los próximos años. Me encantaría visitar Bogotá, Cartagena, Barranquilla, San Andrés, Medellín. Tienen un hermoso país. Cuando era más joven, conocí a Colombia solo a través del fútbol, gracias el gran arquero René Higuita y, hoy, con James Rodríguez. y por Shakira, pues amo su música.

De parte de la historia reciente, me enteré de lo que estaba pasando en el país por medio de la serie de Pablo Escobar. A medida que fui creciendo, comencé a seguir las noticias del país que aparecían en Brasil y, a partir de 2010 o 2011, con lo que recibía de colombianos que me confundían con Gustavo Petro y me enviaban mensajes, me he sentido más colombiano.

¿Cuántos de sus seguidores cree que están siguiendo al candidato presidencial?

Hoy, buena parte de mis seguidores son colombianos y me siguen precisamente para bromear o interactuar conmigo. Creo que otra parte podría seguirme, o al menos mencionar mi @ en las publicaciones, por pura confusión. Grandes medios de comunicación en Colombia se confundieron bastante con el @, y hoy en día todavía quedan algunos, pero en menor cantidad, pues en redes sociales mi historia ya tiene cierta popularidad.

El comunicador brasileño, quien en realidad se llama Gustavo Petró (con tilde en la ó) y trabaja en G1, un sitio de noticias en las internet que se dedica a hacer reseñas de videojuegos y tecnología, recibe miles de insultos de colombianos contradictores al Petro colombiano. El periodista le pide a los internautas que lean bien su perfil antes de acusarlo por todo.

¿Recibe muchos ataques de personas que creen le escriben al presidente electo de Colombia?

Sí. Pero es normal. Hace años pensé que era muy extraño, pero siempre respondí con buen humor y bromas. Al que podría preocuparle o afectarle el nivel de odio que provoca en ciertas personas es el colombiano Gustavo Petro (risas). Hoy, no me importa mucho. Respondo cuando tengo algo con lo que jugar que creo que será divertido y no ofenderá a la otra persona. Pero sí, hay muchos insultos. Entiendo que esto sucede por la polarización de la política en Sudamérica. Aquí en Brasil también es muy difícil con Luis Ignacio Lula da Silva y Jair Bolsonaro.

¿Cuál fue ese insulto al Petro colombiano que te lanzaron a ti que más recuerdas?

Ya he recibido tantos, algunos que no quiero ni hablar de eso aquí. Estas son terribles maldiciones que no le haría a nadie, ni siquiera a las personas que no me agradan. A algunas personas les gusta arrojar odio en las redes sociales contra las personas que van en contra de lo que piensan. Yo entiendo que a la gente derechista y conservadora en Colombia no le gusta Petro y por eso desahogan su odio contra él. Pero lo que más me impresionó fue la gente que marcó mi @, diciendo que yo “tengo la culpa de todo”. Culpables de los problemas del país... Fue una publicación que hice que tuvo mucha repercusión, muchos likes. Dije: “Ahora yo tengo la culpa de todo”, lamentándome.

Y por el contrario, ¿recibe mucho apoyo de los partidarios del candidato presidencial?

Hoy he recibido más mensajes de cariño y también bromas. Me piden que sea presidente de Colombia, pero no tengo pretensiones políticas en mi vida, no quiero ser político. Bromean conmigo con la coincidencia de tener el mismo nombre. Me gusta mucho imaginar curiosidades como imaginar que voy a visitar Colombia y no me dejan pasar por inmigración, pensando que mi pasaporte es falso, ya que el nombre es el mismo que el presidente de su país.

He visto que hasta respondes muchas etiquetas equivocadas, pero haciendo campaña por Gustavo Petro, ¿qué te gusta del político colombiano?

No digo que haga campaña por Petro. Como periodista, no puedo hacer eso. Lo que puedo hacer es apoyar mínimamente. Me identifico con sus ideas izquierdistas y progresistas y, por lo que he investigado sobre él, es una persona que piensa mucho en la parte social, los más necesitados y busca poner a Colombia en el camino de ser un país aún mejor. Parece ser una persona con mucha experiencia con la gente y siento que hará todo lo posible para gobernar el país de manera justa y honesta.

Eso es lo que espero aún no siendo colombiano, pero siendo brasileño y sudamericano. Gustavo Petro me recuerda a Lula, un expresidente aquí en Brasil. Lula logró mejorar la parte social de Brasil, sacar a muchas personas de la pobreza, brindar acceso a la educación y mucho más. Me gustó mucho que Petro ganó las elecciones porque es algo por lo que lleva luchando muchos años y también admiro su fuerza de voluntad. Creo que tiene lo que se necesita para ser un buen presidente. Y si tuviera que hacer una lista de razones por las que me gustaría que Petro fuera presidente de Colombia, la última sería que tenemos el mismo nombre. Me encantaría escuchar a la gente decir “presidente Gustavo Petro”. Personalmente, sería muy divertido para mí. Quizá cambie mi nombre en Twitter para jugar con la situación. “Presidente Gustavo Petro (pero de Brasil)”. Me reiría mucho.

Entremos en temas más políticos, porque esta entrevista aparecerá en esa sección. Colombia vive una situación actual plagada de polarización, populismo y divisiones entre los ciudadanos. Respecto al caso de Jair Bolsonaro, si fuera un análisis político, ¿qué recomendaría continuar en estos próximos cuatro años?

La polarización política es mundial. Las redes sociales y el ascenso de políticos de extrema derecha como Bolsonaro y Donald Trump hicieron que personas con pensamientos similares a los suyos se sintieran libres de publicar contenido desde este aspecto político. Aquí en Brasil, Bolsonaro publica muchas noticias falsas y sus seguidores creen ciegamente en ellas. Bolsonaro ha dañado a Brasil de tantas maneras en cuatro años económica y socialmente que es difícil enumerarlo. Estando en contra de los homosexuales, en contra de los negros, en contra de los indígenas y en contra de la democracia, amenazando con dar un golpe de Estado, amenazando con no entregar la banda presidencial si pierde en las elecciones del próximo octubre, y estando en contra de organismos democráticos como el Supremo Tribunal Federal. Y eso entusiasma a muchos de sus seguidores. Y así creció.

Espero que, como Trump, pierda las elecciones, y las encuestas muestran que perderá con Lula quizás en la primera vuelta. América Latina necesita pensar en lo social, los más necesitados, el acceso a la educación para todos. Esos, para mí, son los pilares de lo que debe hacer un gobierno que piensa en lo social para que, en el futuro, los países latinoamericanos sean grandes potencias globales.

Muchos en Twitter llevaban meses etiquetando al candidato presidencial, a sus familiares o a su equipo de campaña para que seas invitado el 7 de agosto, día de la posesión del presidente Gustavo Petro.

Gustavo Petro ya lo hizo. Será el mayor honor de mi vida y un aliciente de que su equipo cumple sus promesas. Petro dijo que me invitaría durante la entrevista que hicimos el año pasado. Yo tenía mis dudas, pues entiendo que una toma de posesión presidencial es un asunto diplomático sumamente importante y tener un homónimo no es algo que sería, digamos, “elegante” para el nuevo presidente. De verdad, lo pienso de corazón, no había obligación de invitarme. Solo soy un brasileño con el mismo nombre. No quiero que nada perjudique a Gustavo Petro o a Colombia.

Entrevista exclusiva con ese Gustavo Petro que pocos conocen en Colombia

Posesión presidencial de Iván Duque, presidente saliente.

¿Qué opina sobre su oponente Rodolfo Hernández?

Algunos lo comparan con Trump y Bolsonaro. No tengo mucha información que decir sobre Hernández, pero la misma comparación con Bolsonaro y Trump no ayuda a que me caiga bien. Es poco probable que un candidato de extrema derecha haga algo bueno por el pueblo en general. Buscó el apoyo de los colombianos ricos que vivían en Florida, ¿no? Gustavo Petro, por lo que sigo, ha buscado hablar con la gente y con los más necesitados, con la juventud. La juventud colombiana quiere asegurar un buen futuro para el país. Creo que tanto en Colombia como en Brasil, es suficiente de la élite gobernante. Aquí en Brasil, al menos, el pueblo ya no quiere a la élite y, por eso, Lula lidera las encuestas.

Si tuviera a su tocayo, Gustavo Petro, de frente, ¿qué le diría?

Que ahora debe esforzarse y mostrar voluntad para construir un país mejor. Hacer consensos con toda la población y no solo con los que simpatizan de su proyecto o son afines a su ideología política. Realmente espero que logre ser un buen presidente y que lleve a Colombia por un mejor camino, con la ayuda de todos, a través de un gran acuerdo nacional como hablan.

¿Quieres que te sigan confundiendo o vas a aprovechar esta entrevista para pedir de una vez por todas que dejen de hacer eso?

Dejaré que se sigan confundiendo. Me garantiza muchas risas y el cariño de gente de otro país, con otra cultura, a los que les tengo mucho cariño. Amo a Colombia y quiero lo mejor para todos en el país. ¡Solo por favor no me maldigas! ¡Yo no tengo la culpa de nada!




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