<img src="https://sb.scorecardresearch.com/p?c1=2&amp;c2=31822668&amp;cv=2.0&amp;cj=1">

Migración: cinco historias que llenan de inspiración y esperanza

Incluso cuando el destino amenazaba con apagarles las ganas, estas personas sacaron fuerzas para convertir sus vidas en testimonios de resiliencia y unión.

Existe un recuerdo perenne que puede surgir entre quienes se han marchado de casa porque los obligaron a hacerlo, porque no había más salida, porque el hambre física y pura agobiaba a sus vidas.

Puede aparecer poco antes de dormir, cuando los pensamientos del día van aplacando sus ritmos y con trazos incitados por la nostalgia se dibuja en tu mente aquella figura del barrio que abandonaste, de tu casa, de tus amigos, de tu familia. (También te puede interesar: Los car audio llevaron alegría a los Cerros de Albornoz)

Puede surgir también cuando despiertas y sientes vivir en un universo paralelo;abres los ojos y, por una milésima de segundo, crees estar en la tibies de tus sábanas, sin embargo reaccionas y esa no es tu cama, no son las paredes de tu habitación, no es tu barrio y, tampoco, es tu país. No está el beso, ni el abrazo, ni el saludo de la madre, del padre, de la esposa, del esposo, de la hija o del hijo que ahora viven en la distancia de cientos, de miles de kilómetros. Ni siquiera es la vida que solías llevar.

Entonces una leve punzada, tan amarga como melancólica, te atraviesa, pero la marcha debe seguir y te levantas para andar a donde sea que el destino direccione a tus pasos. Es parte de la vida de quienes migran. En especial de quienes han tenido la necesidad de hacerlo.

En estas páginas, durante 2023, relatamos testimonios de migrantes. Especialmente de la población venezolana, mirando más allá de los números: hay cien mil migrantes venezolanos en Cartagena. Cien mil vidas que ahora son parte de nuestra cotidianidad, de nuestras comunidades, de la ciudad Heroica.

En este camino hemos encontrado vívidos relatos de personas migrantes que han renacido en Cartagena, convirtiéndose en ejemplo de resiliencia y superación. Algunos de ellos pasaron de la nada a construir un camino en el que han demostrado su talante, en el que se han unido a la vida cartagenera y en el que son faros para otros migrantes. (También te puede interesar: El Papa Francisco pide a líderes americanos abordar desigualdades y migraciones)

Son testimonios de que sí es posible volver a empezar, aunque el destino se haya tornado gris, aunque las necesidades fueran pan de cada día, aunque algunos de sus días todavía se despierten con el eco del recuerdo de la vida que dejaron atrás.

Con sabor de Venezuela

A Grisel Chirino González se le entrecorta la voz al recordar Venezuela. Salir de su natal San José de Barlovento, Estado Miranda, no fue fácil. Huyó de la crisis y, además, su éxodo se ‘aceleró’ por una persecución política relacionada con su exesposo. “Esa situación nos perjudicó, a mí y a mis hijos”, refiere. Por ello, migró y, en Cartagena, junto a su familia, logró resurgir. Gracias a la ayuda del Centro Intégrate lograron poner en marcha una panadería que ahora es su sustento. Tras publicarse su historia en estas páginas, la panadera ha participado en diversos eventos, relatando su testimonio de lucha y superación para servir de apoyo a otros migrantes. (Lee aquí la historia completa)

Grisel Chirinos junto a su familia.
Grisel Chirinos junto a su familia.

Un talento con mucho futuro

El joven venezolano David Carrera Medina se ha destacado en Cartagena por su talento en el béisbol. Tiene 16 años y su vida no ha sido fácil, porque ha tenido que sortear muchos obstáculos para poder sobrevivir. Pero su deseo de superación y determinación para alcanzar sus objetivos son más fuertes y por ello no desfallece para cumplir sus sueños.

Nació el 7 de septiembre en Caracas, Venezuela, y desde los tres años comenzó sus pininos en la pelota caliente, deporte que es casi una religión su país. Su familia no fue ajena a los problemas socio-económicos que afronta el vecino país y fue por ello que no le tembló la voz para decir “basta ya” y buscar un futuro mejor. Gracias a su aporte, el Colegio Docente del Caribe, a donde ingresó a estudiar, ha obtenido dos títulos consecutivos (2021 y 2022)

Un momento importante en la carrera de David fue el asegurar su lugar con los Yanquis de Nueva York. Su esfuerzo y dedicación impresionaron a la organización por la que fue firmado. (Lee aquí la historia completa)

David Carrera.
David Carrera.

Un narrador de la migración

Francisco Aguiar migró desde Venezuela y al llegar a Cartagena solo tenía en sus bolsillos 5 mil pesos. Con mucho esfuerzo y con la venta de productos naturistas logró completar una grandiosa hazaña: publicar el libro ‘Sobre la migración venezolana’, escrito por él. Es un compendio de las experiencias de los migrantes, incluyendo las propias del autor, en un relato que trasciende fronteras. Aguiar, licenciado en Educación Mención Castellano y Literatura de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora, ha dedicado su vida a la literatura y a plasmar en palabras las historias de su tierra natal y de aquellos que, como él, han tenido que emprender un viaje en busca de una mejor calidad de vida. Tras publicarse su historia en esta sección, ha sido invitado a diferentes eventos de literatura y fue entrevistado por otros medios de comunicación. (Lee aquí la historia completa)

Francisco Aguiar.
Francisco Aguiar.

La recompensa a su esfuerzo

No hay pesar más grande para una madre que abandonar a sus hijos para brindarles un futuro mejor y Sandy Yánez, migrante venezolana, tuvo que hacerlo.

Corría el año 2019 cuando tomó la decisión de dejar su hogar en Venezuela y a sus hijos para buscar mejores condiciones de vida en Colombia. “Venía con una maleta pequeña. Mi idea era trabajar 3 meses y volver”, comenta. “No sabía la realidad de lo que era migrar y no fue fácil... Dejar a mis hijos no fue fácil”, añade.

Tuvo que trabajar muy duro para estabilizarse y tomar su propio rumbo. Aquí, gracias a la ayuda del Centro Intégrate, logró emprender con su propio restaurante y, con ello, pudo viajar a su país para ir en busca de cinco de sus seis hijos que ahora viven en Cartagena con ella, como recompensa de todas las situaciones que ha tenido que pasar. (Lee aquí la historia completa)

Sandy Yánez.
Sandy Yánez.

Nada más venezolano que...

Nada más emblemático de Venezuela que una arepa con los sabores de ese país y es ese mismo platillo el que inspiró a una colombiana a crear su propio emprendimiento en Cartagena. “Se trata de un lugar que hace honor a un país tan especial para mí, porque le tengo un amor muy profundo a Venezuela. También fui migrante allá, me recibieron con los brazos abiertos y fui feliz, esto es una manera de retribuir”, explica María Eugenia Clavijo Cabrales, una colombiana protagonista de esta historia. Vivió por diez años en el país vecino, al que terminó amando. A su regreso a Colombia, durante la pandemia, inició su emprendimiento de arepas, en el Centro Histórico, en el que ahora emplea a madres cabezas de familia del país hermano. (Lee aquí la historia completa)

Eugenia Clavijo.
Eugenia Clavijo.

Más noticias