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Votemos por la reconciliación

Cuando nos acercamos a una nueva fecha donde los colombianos debemos ir a las urnas a elegir presidente de la República, se hace necesario un llamado fraternal de atención para que reflexionen y moderen su vocabulario a quienes esperan el triunfo de su candidato para pedirle que apenas llegue al poder arrase, desaparezca o envíen al exilio a quienes no compartan su ideología política, ni sus teorías económicas o sociales. Como demócrata sencillamente no podemos aceptar esa posición y por el contrario abogamos por acciones significativas de reconciliación en Colombia que permita en nuestra nación alcanzar la anhelada paz, el bienestar y la prosperidad colectiva.

Quienes dividen al país entre buenos y malos descalificando a quien piense diferente, no sabemos si es consciente o no, le apuestan a devolverse en el tiempo a las épocas de violencia donde el enfrentamiento irracional entre hijos de una misma patria cambió el verde color de los campos, por una mancha de sangre que aunque la lluvia la limpie, no podrá borrarla de la historia, la memoria y muchos del alma. Luego esa era donde los chulavitas, cachiporros, pájaros, mochorocos, guerrillas, paramilitares y demás grupos al margen de la ley que sembraron el terror persiguiendo y asesinando a sus enemigos por diferencias políticas o de los colores de los partidos jamás debe retornar a Colombia.

Para tener una democracia sólida en la nación es menester que los colombianos aprendamos a conjugar y practicar en todas sus formas el respeto, la tolerancia y la indulgencia a la vida, honra y bienes de quien no piensa como nosotros, de igual forma ser comprensivos con quienes a pesar de haber cometido errores políticos manifiesten la voluntad de emprender nuevos caminos apartados de la corrupción y el delito, es una ruta cierta para lograr hacer realidad un cambio político, de lo contrario los resultados que hoy marcan las encuestas tienen el riesgo de quedar en simples intenciones.

La tarea es que los candidatos presidenciales y sus seguidores manifiesten ante la opinión pública si tienen entre sus programas el propósito de trabajar por la reconciliación social, entendiendo que solo con la participación de todas las fuerzas vivas de la nación se alcanzará la transformación política, social y económica. Mientras a los otros candidatos no les conocemos su posición al respecto, a Gustavo Petro se le ha escuchado hablar de reconciliación, falta que sus seguidores también lo declaren. Lo que no podemos olvidar, sean cual fueren los resultados es que después de las elecciones; todos seguiremos siendo colombianos.

*P.U. Comunicación Social Periodismo. Especialista en Formación de Formadores.

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