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La confiabilidad de los servicios

Este pasado 22 de marzo se celebró el Día Mundial del Agua y dentro de las actividades que se divulgaron por parte de nuestra empresa prestadora de dicho servicio, quiero destacar dos elementos que estimo de gran importancia. El primero, es el relacionado con la calidad del agua de los cuerpos hídricos que conforman nuestra ciudad, como son la Ciénaga de la Virgen, la Laguna del Cabrero y el Caño Juan Angola, que arrojaron valores negativos en la demanda bioquímica de oxígeno.

Este dato lo que nos dice es que cada vez hay menos presencia de organismos vivos y cada vez son aguas con menos calidad para todo, en especial para la reproducción de peces y por lo tanto se va reduciendo una fuente de ingresos, empleo y opciones de subsistencia para cientos de personas, que tradicionalmente tuvieron en estos ecosistemas su medio de trabajo y de supervivencia.

El segundo elemento es la cobertura del suministro de agua y de acceso a alcantarillado y saneamiento básico en general, donde el primero llega al 93% de las viviendas y el segundo al 86%. Lo primero nos dice que el 7% de personas de la ciudad no tiene acceso a agua potable, esto en la realidad es hablar de cerca de 70 mil personas sin acceso a este servicio fundamental para la vida, la salud y el bienestar. Si pensamos dónde están esas personas, vamos a llegar al mismo punto: los más pobres, con grandes carencias y pobrezas, y pagando caro para medio vivir en ambientes precarios. Pero además casi con seguridad también hacen parte de ese 14% que no tiene acceso al alcantarillado ni a ninguna forma de saneamiento básico.

Es posible pensar que estamos con cifras elevadas de cobertura de estos servicios, pero se nos ocurren algunas preguntas, por ejemplo, ¿hace cuántos años tenemos cifras parecidas de cobertura?, ¿realmente cuánto hemos avanzado como ciudad en garantizar a toda la población estos dos servicios?, ¿cuál es la cobertura hoy en la zona rural e insular?, ¿en cuántos años se podrán tener todos los corregimientos y veredas con agua potable y alcantarillado sanitario?, ¿cuál es el costo social y económico que se paga en todos los sectores potencialmente viables para el turismo, por no disponer de buenos sistemas de alcantarillado o manejo de aguas residuales?

Pero quiero dejar unas preguntas para que las pensemos como ciudad, que en esta tercera década del siglo XXI se sigue expandiendo en forma acelerada en todos los sentidos, además del urbano, en el turismo, industria, comercio y servicios: ¿Cuántas fuentes de suministro de agua tenemos en Cartagena?, ¿cuál es la confiabilidad de tener una sola fuente y una sola vía de transporte hasta la planta de tratamiento?, ¿cuál es la confiabilidad para planear, o por lo menos pensar en el futuro, de una ciudad con grandes incertidumbres en las fuentes de sus servicios básicos?

*Sociólogo.

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