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En 2022: “Energía para regalar”

Entre los pocos eventos públicos a los que he asistido este año se cuentan dos conciertos del Caribefunk, uno en Cartagena y el otro en Barranquilla, ambos en diciembre. Esta banda de músicos independientes, que en 2020 fue nominada a un Grammy Latino y que soporta sus éxitos en la difusión a través de plataformas digitales, genera sensación entre un sector de jóvenes y adultos de Colombia y de varios países, que se identifican con la música y letras de sus canciones, en algunos casos con evidente fervor. En un intento por descubrir ese lazo conector entre canciones y realidad, para comprender la pasión que caracteriza a los seguidores de la agrupación liderada por los cartageneros Alfonso ‘Funkcho’ Salas y Andrés Mordecai, encontré algunas frases que podrían servir para las reflexiones de lo que fuimos o sentimos en 2021, y lo que queremos ser o sentir en el nuevo año: ‘Vamos a celebrar que estoy vivo’ nos llega a quienes logramos sortear los cortejos de la muerte por la pandemia u otras causas, y nos invita a valorar más la posibilidad de respirar cada día. “Exhalo los pedazos de memoria donde se perdió la calma”. Qué bueno sería poder despedir los malos recuerdos e ‘inhalar’ aires de paz y armonía entre todos. Ligada a la anterior reflexión, y para atenuar la crispación social que nos abruma, valdría la pena considerar que “la música es el tesoro y el arma”. Si lográramos comprender que “la vida es una rueda que no tiene fin” aprenderíamos a rodar con ella y disfrutarla más, sin intentar destruirla. Ser “espiritual no religioso” ayuda a interpretar que “la seguridad del cielo está en creer primero en ti mismo”, y asumir esa seguridad podría ser el punto de partida para la conquista de sueños y metas en el año venidero. Se dice que la música es alimento para el alma y caería bien, a quienes aún no lo hacemos plenamente, incorporarla a nuestros propósitos de vida, comenzando por identificar las canciones en las que nos sentimos representados, cualquiera que sea el género que más nos agrade. Además de asociarlas a balances y desafíos individuales, también es posible encontrar aquellas que puedan reflejar los anhelos colectivos como ciudad y país. En estos tiempos de reactivación de emociones, luego de padecer el impacto de las distancias y las ausencias, qué edificante sería que los reencuentros estuvieran matizados por canciones cantadas por todos. La música está íntimamente ligada a la alegría y a la felicidad, también abre espacios a las nostalgias, y por ello siempre está presente en los mejores momentos, de manera que revisar nuestras acciones y planear nuevos retos de vida es un ejercicio que dará mejores resultados con ambientación musical. En ese mismo sentido, amigo lector, en el 2022 “confía en la fe que te acompaña tomando café o tomando champaña”, y “sonríe sin tener ninguna excusa”, que si “siempre llevas por dentro una nueva esperanza” tendrás suficiente “energía para regalar” y para sentirte “fastidiado de lo bien”.

Feliz y venturoso Año Nuevo.

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