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Video: La Tragedia de Giulia Cecchettin y el Grito Contra la Violencia

Giulia Cecchettin, una joven Italiana a punto de graduarse, fue asesinada porque su expareja no soportaba que se graduara antes que el, desatando una ola de protestas y llamados a la justicia.

En un pequeño pueblo del norte de Italia, la vida de Giulia Cecchettin, una brillante estudiante de Ingeniería Biomédica, tomó un oscuro giro que dejó a toda la nación conmocionada. Giulia, a punto de graduarse, se encontraba en la encrucijada de un amor desgastado con Filippo Turetta, un año menor y plagado de celos.

El joven no pudo soportar que Giulia hubiera concluido sus estudios antes que él. La exigencia de Filippo para que Giulia abandonara su graduación desató una serie de eventos trágicos. Cuando ella se negó, su vida se convirtió en una pesadilla. Las amenazas y el acoso nocturno se volvieron su pan diario después de poner fin a la relación. A prisión ‘Helen’ jefa de sicarios del grupo criminal ‘los Puyica’

El fatídico domingo 12, un vecino alertó a la policía sobre una violenta discusión en la tranquila localidad de Vigonovo. Al llegar, encontraron rastros de un ataque brutal. Giulia fue golpeada y arrastrada dentro de un automóvil por Filippo. La búsqueda se desató en el norte veneciano, y las cámaras de seguridad revelaron la desesperada lucha de Giulia por escapar de su captor.

El horror alcanzó su punto máximo cuando un guardia presenció la agresión y llamó a la policía. Sin embargo, el rescate llegó tarde. Filippo, consumido por la envidia y el rencor, arrebató la vida de Giulia con veinte puñaladas. Después, abandonó su cuerpo en un bosque, sumiendo a Italia en un duelo colectivo.

La tragedia movilizó a la nación, y más de 60 mil personas marcharon por las calles exigiendo el fin de la violencia contra las mujeres. Giulia se convirtió en la dolorosa representación de los 107 crímenes de femicidio en Italia. Marchas ruidosas resonaron en universidades y colegios, donde jóvenes golpearon sus pupitres en un acto simbólico de protesta.

Elena Cecchettin, la valiente hermana de Giulia, rechazó la idea de etiquetar a Filippo como un “monstruo”, prefiriendo llamarlo un “hijo sano de la sociedad patriarcal impregnada de la cultura de la violación”. A través del dolor, la familia Cecchettin y toda Italia buscaban no solo justicia, sino también el cambio.

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