<img src="https://sb.scorecardresearch.com/p?c1=2&amp;c2=31822668&amp;cv=2.0&amp;cj=1">

Así veía Darío Gómez a la muerte según sus canciones

Durante su amplia trayectoria musical, el artista antioqueño dedicó varias de sus letras para abordar su concepto sobre la muerte. Algunas se convirtieron en éxitos.

Darío Gómez es uno de los artistas colombianos con mayor número de éxitos y, quizás, el que más canciones dedicó a la muerte.

El considerado ‘Rey del despecho’ falleció en la noche del martes 26 de julio tras sufrir un infarto fulminante en su vivienda. (Luto en la música: falleció Darío Gómez, el Rey del Despecho).

Según la clínica que lo atendió, el cantante de música popular llegó sin signos vitales y, aunque intentaron reanimarlo con equipos de última tecnología, no pudieron evitar su deceso.

Fue el final de la vida de un artista que deja un legado amplio en la cultura musical del país. Y, de acuerdo a lo que deseó en una de sus canciones, tuvo una muerte como habría querido porque no ocurrió en un cruel accidente.

Estas son las canciones en las que se refirió a ese destino inevitable de todos los seres humanos. Algunas abordan sus conceptos sobre la vida y la muerte. En otras retrata las tragedias de sus seres queridos.

1. Nadie es eterno en el mundo.

Es uno de los grandes éxitos musicales que marcaron su carrera.

“Nadie es eterno en el mundo, ni teniendo un corazón”, “Todo lo acaban los años, dime qué te llevas tú” “Nadie vuelve del sueño profundo”, son algunas de las frases con las que el artista se refiere con resignación a ese destino ineludible.

“Adiós a los que se quedan, siempre les quise cantar. Suerte y que la gocen mucho, ya no hay tiempo de llorar”, “No lloren por el que muere, que para siempre se va. Velen por los que se quejen si los pueden ayudar”, dejó como testamento en esta canción. (Lea: Darío Gómez: lo que pasó el día en que mató accidentalmente a su papá)

2. Adiós a la vida.

Otra canción que se convirtió en éxito entre los amantes de la música popular. En ella se refiere a la forma en que sus seres cercanos deben vivir el momento de su despedida eterna.

“Si alguno siente tristeza que haga un silencio bonito, que en la caja de madera yo pueda dormir tranquilo”. “Al fin y al cabo la vida es camino hacia la muerte. Todo aquel que la transita, así vaya lentamente, seguro que la termina y al final Dios y su suerte”, reza en pasajes de este tema.

Al fin y al cabo la vida es camino hacia la muerte. Todo aquel que la transita, así vaya lentamente, seguro que la termina y al final Dios y su suerte

Darío Gómez

3. La vida y la muerte

Mucho menos conocida que las dos anteriores por fuera del círculo de la cultura popular, en este tema Darío Gómez expresa su visión de tristeza por la existencia de la muerte y ruega porque la suya no suceda en un hecho trágico como un accidente.

Reconoce a la muerte como un paso natural de los seres vivos, pero también como un momento triste que acaba con lo más importante: la vida.

“En este mundo hay una sola vida, afortunada para todo ser viviente, que conservamos sin querer tener perdida, que alegre nace la vida, que triste llaga muerte”. “A dios le pido que proteja mi existencia de un accidente en ese golpe seguro. Que cuando quiera tenerme en su presencia, con la muerte, no me llame así tan duro”. “Que natural es el desastre de la muerte, en todos ser obligación tan conocida... Siento pesar dejar la vida en la muerte, al ver la tumba donde queda un ser querido, la marca pena que le queda a sus dolientes al saber que para siempre de este mundo ya se ha ido”.

4. Mariana y Valentina

Es un tema dedicado al paso de los años y a la llegada de su vejez, en la que sus hijos crecieron y lo convirtieron en abuelo. En ella reflexiona sobre lo rápido que se pasa la vida y el poco tiempo que le quedaba para disfrutar de su familia. (Las canciones que convirtieron a Darío Gómez en el Rey de la música popular).

“Qué hace que yo apenas era un niño, la vida así como llega se va. Qué hace que vi crecer a mis hijos, el tiempo se me está agotando ya”.

5. Daniela

Fue una canción sentida en la que el artista retrata la tragedia y el dolor que sufrió su familia luego de que su hija Luz Dary falleciera por una bala perdida. La mujer dejó una hija huérfana, Daniela, a quien Darío Gómez dedicó la canción.

“Dios mío, qué ratos tan amargos, tú la llenas de vida y otro se la quitó. El satán que a mi nieta huerfanita dejó”, lamenta en esta triste letra.




Más noticias