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Andrés Julio, el cartagenero que dedica una serenata

Inspirado en una experiencia propia, este cartagenero creó la canción que a ritmo de vallenato suena por estos días en Colombia.

Generalmente las canciones dan paso a una serenata, sin embargo, en esta ocasión fue totalmente diferente, un llamado a una celebración hizo despertar la inspiración y aunque el amor ya no estaba presente, una letra muy diciente se produjo de tal situación.

“La serenata”, esa es la letra que resultó de un encuentro fortuito, el que nadie desearía tener, pero que, al surgir, nada mejor que sumarle una melodía con sonido de acordeón y hacer de ella la canción para disfrutar este fin de año.

Ahora bien, el protagonista de esta historia y quien a su vez creó la pieza musical, es el cartagenero Andrés Julio Arévalo, quien despunta en la industria con la realidad de su cotidianidad y después de haber lanzado su sencillo debut, “Por un beso”, hace referencia a un amor pasado con este nuevo tema.

¿Cómo surgió la canción?

Andrés explica que en lo posible hace que sus composiciones tengan una base real, allí está el punto para que un tema trascienda en el tiempo, y este no ha sido la excepción. Su trasegar artístico lleva una década a cuestas, de Cartagena partió para formarse como Maestro en música en la Universidad del Bosque en Bogotá, y con orgullo advierte que ha cumplido el proceso completo, por lo que el gremio nacional da cuenta de su talento y dedicación.

Cantando vallenato aprendí que las historias reales conectan con la gente y por eso este género es el arte del relato”

Andrés Julio

En uno de esos trabajos, y por una recomendación, fue contratado para amenizar una pedida de mano, pero al llegar al lugar, la sorpresa fue compartida, la mujer que estaba allí había sido su novia y aunque para ambos resultó un momento incómodo, el profesionalismo de Andrés no dio margen a suspicacias y la chica en cuestión pareció no sentirse aludida. Al día siguiente, sin ser un reclamo, sólo atinaron mediante un mensaje a despedirse para siempre y esa serenata se volvió canción.

Un futuro promisorio

La vida se ha encargado de presentarle a este cantautor diferentes escenarios, ha trabajado con artistas, agrupaciones, eventos públicos y privados, restaurantes, bares, un fogueo que a su manera de ver era necesario para encontrarse a sí mismo, al tiempo que maduraba musicalmente.

Al nacer en Cartagena, Andrés Julio reconoce que la influencia cultural es muy grande, los sonidos llegan de la Sabana, de la misma manera el Río Magdalena tiene su aporte con cumbias y más adelante aparece el vallenato, que se funde con lo que llega del Caribe y Las Antillas.

Con esto creció y desde pequeño pudo hacer la gran diferencia, tanto, que dos años antes de partir ya tenía claro qué era lo que le gustaba, y guiado en ese momento por el tropipop que, en medio de connotados exponentes se mostraba como el paso a seguir, no dudó en decantarse por la música.

La universidad fue entonces el espacio propicio para adentrarse en ese universo que estaba ante él. “Allá no sólo conocí los géneros que aporta Estados Unidos, Brasil o Argentina, por nombrar algunos países, sino que pude disfrutar toda la música del país y ampliar el espectro. Al llegar estaba el auge de la champeta, y aunque no se me había ocurrido cantar ese género, me atreví, a eso le siguió salsa y merengue, reggaetón y hasta vallenato”, manifiesta emocionado.

Esta combinación de géneros le dio la oportunidad de trabajar inicialmente, sin embargo, ya se han consolidado y es lo que ha decidido presentar en su música. No pretende abarcar todo, podría desviar la atención, pero si quiere destacar el hilo conductor de su próximo álbum, que además de urbano, tiene mucho del Caribe y de Colombia en general.

Andrés Julio, el cartagenero que dedica una serenata

Y llegó el sonido

Buscar esa identidad musical tomó su tiempo. Tras seis meses pudo por fin encontrar lo que quería, toda vez que siempre tuvo presente lo que deseaba incluirle a su propuesta y que ahora se consigna en “Soñando”, un disco compuesto por 11 temas.

De ese repertorio hay unas canciones creadas con antelación, esas que cumplieron el proceso que para muchos músicos suele consolidarse con los años y es aceptar y entender que debía darse la oportunidad de escribir.

Con la producción de Beto Urieles, se hizo un ejercicio creativo que les llevó a experimentar sonidos, crear letras y finalmente llegar a las canciones del álbum, para lo que también se hicieron acompañar de Santiago Contreras.

“Hoy puedo decir que me atrevo a componer y soy compositor, por eso quiero involucrar otro elemento, que mi propuesta tenga letras con contenido, y en lo posible con historias reales, algo que resalto del vallenato que escuché a través de mi abuelo Carlos Arévalo, seguidor de Oñate, Zuleta, Los Betos, Diomedes y Villazón”, afirma.

“Soñando” adoptó el nombre de una de las canciones del álbum, cuya temática refiere a Cartagena y si lo lleva a su realización personal queda perfecto, porque como indica el artista, se siente viviendo un sueño, aunque ya todo lo está sucediendo con el proyecto es una realidad.

Andrés Julio hace parte de una nueva camada de artistas que se ha dejado seducir por los ritmos tradicionales, imponiendo propuestas modernas que sean identificables, al tiempo que marcan la diferencia y tal vez por eso huyen del género tendencia, aunque no lo descalifican.

Buscando trascender, el chico de Cartagena no deja de lado la influencia que recibió de niño, reconoce que la música actual es “sabrosa”, la disfruta porque pertenece a su generación, quiere que su sonido tenga un equilibrio y siente que lo ha logrado.

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