<img src="https://sb.scorecardresearch.com/p?c1=2&amp;c2=31822668&amp;cv=2.0&amp;cj=1">

Impuesto saludable, ¿un arma contra las enfermedades crónicas?

Colombia sigue ejemplos internacionales y adopta impuestos saludables para combatir enfermedades crónicas, reducir consumos perjudiciales y fortalecer salud pública.

En un contexto mundial marcado por el aumento alarmante de enfermedades crónicas, los impuestos saludables han surgido como estrategia integral para abordar esta crisis en la salud pública.

Esta medida no solo aspira a reducir el consumo de productos perjudiciales, también apunta a fortalecer los sistemas de salud, mediante el aumento de ingresos públicos.

41 millones de personas mueren anualmente por enfermedades crónicas, hecho que representa el 71% de las muertes a nivel global, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), además, factores de riesgo como el consumo de alcohol y tabaco, la inactividad física y las dietas poco saludables contribuyen significativamente a esta carga.

Colombia, enfrentando una preocupante prevalencia de sobrepeso, obesidad y enfermedades cardiovasculares, ha dado un paso determinante con la reciente aprobación del impuesto saludable, vigente desde el 1 de noviembre de este año, que aplica a las bebidas azucaradas y comestibles ultra procesados, una medida para promover ambientes alimentarios saludables y detener la epidemia de afecciones crónicas relacionadas con los hábitos alimenticios.

A pesar de la creación de estrategias adicionales, como el sello frontal de advertencia en los productos, que fortalecen el compromiso del país con la promoción de hábitos alimentarios saludables, la contribución a desincentivar el consumo de productos ultra procesados que se relacionan con el aumento de todas las formas de malnutrición y el riesgo de padecer enfermedades crónicas y reemplazarlo por alimentos saludables, es el principal objetivo del impuesto saludable, pero ¿realmente funciona? También te podría interesar: ¿Conoces las neurodiversidades? Estas son las claves para entenderlas

Éxito y beneficios

Experiencias internacionales han proporcionado valiosa evidencia sobre la eficacia de los impuestos saludables.

Mientras China y México han experimentado reducciones sustanciales en el consumo de productos poco saludables, la variabilidad de resultados en lugares como Dinamarca, donde no funcionó, destaca la complejidad de esta medida y su relación con factores socioeconómicos.

A pesar de esto, existen cuatro beneficios clave derivados de la implementación de impuestos saludables en América.

Entre estos se encuentra la reducción del consumo en poblaciones vulnerables, el éxito en la prevención del inicio temprano del consumo de tabaco, la generación de ingresos para programas de prevención y educación, y la capacidad de estos impuestos para perdurar en el tiempo.

De igual forma, experiencias post-implementación en diversos países dejan entrever la realidad. En lugares como Barbados, Berkeley y México, se ha observado que los impuestos saludables no afectan negativamente al empleo ni a los tenderos. La experiencia colombiana con impuestos al tabaco refuerza la eficacia de estas medidas.

Desafíos y respuestas

La aceptación y comprensión de los impuestos saludables en la sociedad colombiana se enfrentan a desafíos, por ejemplo, expertos subrayan la necesidad de esfuerzos de pedagogía liderados por los Ministerios de Salud, Hacienda y la Dian para explicar, de manera transparente, la importancia y beneficios de estas medidas.

En el aspecto económico, los ingresos generados a través de los impuestos saludables se convierten en una herramienta estratégica al dirigir estos recursos hacia la promoción del acceso a agua potable, programas de salud y nutrición, hecho que no solo contribuiría a cerrar brechas sociales, sino también a reducir los gastos en salud relacionados con las enfermedades crónicas, por lo que los desafíos serían superados con respuestas duraderas.

Al ofrecer tantas soluciones, los impuestos saludables se alzan como una herramienta integral para combatir las enfermedades crónicas, mejorar la salud pública y fortalecer la economía a largo plazo y Colombia, estableciendo estas iniciativas, demuestra un compromiso sólido con un futuro más saludable, en el que la transparencia y educación continua siguen siendo cruciales para garantizar el éxito sostenible de estas medidas en la sociedad. Lee también: Primeros auxilios en el hogar: seguridad y tranquilidad

Más noticias