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Día Internacional del Trabajador: los asuntos pendientes en Latinoamérica

Diversa problemáticas mueven la lucha de la fuerza laboral de Latinoamérica, que sigue en la búsqueda de condiciones dignas de trabajo.

Sin importar el gremio, hoy los trabajadores del mundo se suman por la reivindicación de sus derechos, especialmente en Latinoamérica donde los Gobiernos y los privados se quedan cortos al ofrecer garantías al corazón de los sistemas productivos: los trabajadores.

Por supuesto, las deficiencias en las condiciones laborales se agravaron por los efectos devastadores de la COVID-19 en la economía global, que acrecentó las diferencias entre los mercados laborales de los países del primer mundo y los de aquellos en desarrollo.

“Nuestra estrategia de recuperación debe centrarse en las personas. Necesitamos políticas salariales adecuadas que tengan en cuenta la sostenibilidad del empleo y de las empresas (...). Si queremos reconstruir pensando en un futuro mejor, también hemos de plantearnos cuestiones incómodas, como por qué con tanta frecuencia las ocupaciones de gran valor social, como los docentes son sinónimo de sueldo bajo”, expresó Guy Ryder, director general de la Organización Internacional del Trabajo en un informe mundial sobre salarios 2020-21.

Para sumarse a la conmemoración de los trabajadores durante su día, El Universal destaca los puntos principales por los que todavía luchan en Latinoamérica.

Jornada laboral

Más de 135 años después de la revolución de los trabajadores de Chicago, EE. UU., que exigieron la reducción de la jornada laboral diaria, de 18 a 8 horas, este sigue siendo un asunto pendiente. Colombia es de los países con el mayor promedio anual de horas trabajadas, de acuerdo con los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), superando a México, Costa Rica y Chile, que también tienen un promedio alto en esta categoría.

Alemania, Dinamarca, Reino Unido y Noruega son las naciones con el promedio más bajo de horas trabajadas en el ranking de la OCDE. El límite de la jornada laboral semanal es de 40 horas en la mayoría de los países europeos, mientras que en Latinoamérica es de 48 horas. Le puede interesar: 10 principios éticos de las empresas socialmente responsables.

El Congreso de Colombia aprobó una ley para reducir la jornada laboral a 42 horas semanales, que se implementará a partir de 2023 y de manera progresiva, hasta 2026. Las asociaciones de empresarios no están de acuerdo con esta norma y aseguran que provocará más desempleo.

40
horas es el promedio de la jornada laboral semanal en la mayoría de los países europeos. En América Latina es de 48 horas.

Desempleo

De acuerdo con la OIT, la recuperación económica de Latinoamérica tras la cuarentena de 2020 no se ve reflejada en la creación de empleos. Por el contrario, predominan las ocupaciones informales que representan el 70% de los puestos de trabajo en los países latinos.

“No se están generando ni la cantidad ni la calidad de los empleos que requiere esta región para hacer frente a las secuelas de una crisis sin precedentes. El panorama laboral es complejo y plantea desafíos de grandes magnitudes”, destacó Vinícius Pinheiro, director de la OIT para América Latina y el Caribe.

Las estadísticas de la OCDE muestran a Colombia entre los países que alcanzó la tasa de desempleo más alta al inicio de la pandemia y a pesar de que la curva ha bajado durante los últimos meses, continúa estando entre las más elevadas a nivel global. Lea también: El 59,5% de los ocupados en Cartagena están en el ‘rebusque’.

Si bien el impacto de la COVID-19 ha sido grave en cuanto al mercado laboral, las proyecciones de crecimiento económico versus ocupación de la fuerza laboral ya eran preocupantes antes de la emergencia sanitaria.

En 2019, Naciones Unidas advirtió sobre el crecimiento de trabajos de mala calidad tanto por la imposibilidad de contratar a más trabajadores por la debilidad de las economías latinas, como por la “informalización” de los empleos existentes.

“El objetivo del pleno empleo está en peligro, afectado por tendencias que tendrán un impacto profundo en los mercados laborales, entre ellas el acelerado envejecimiento, los movimientos migratorios y la transformación de la estructura productiva para alcanzar un crecimiento ambientalmente sostenible”, señala una comunicación de la ONU publicada un año antes de la pandemia.

Protección social

Aunque la tasa de protección social de los trabajadores de la región de las Américas es la más alta (64,3%) después de la de Europa y Asia Central (83,9%), la problemática radica en la reducida gama de riesgos que contempla y la calidad de los servicios de atención en salud, prestaciones por enfermedad y desempleo, de acuerdo con la OIT.

La organización internacional destaca que las principales causas de esta deficiencia son los problemas de financiamiento de los regímenes de protección social y la falta de gestión de las instituciones que lo conforman.

Los factores que agravan la situación en América Latina y el Caribe son las particularidades del mercado laboral: contratos cortos, empleos informales y atípicos. El tópico de las prestaciones sociales alcanzó una gran relevancia en los últimos meses, debido a la urgencia de servicios médicos de calidad para hacer frente al virus.

La gama de riesgos que contempla y la calidad de los servicios de atención en salud, prestaciones por enfermedad y desempleo son las deficiencias de los programas de protección social en Latinoamérica.

Mujeres

Las mujeres son las más afectadas por las consecuencias de la pandemia en el mercado laboral. “El empleo de las mujeres en las Américas descendió entre 2019 y 2020 un 9,4% por los efectos de la COVID-19 – frente al 7% en el caso de los hombres - lo que supuso a nivel global el mayor descenso de todas las regiones, perturbando el progreso alcanzado en los últimos años y haciendo aumentar las brechas de género en el mercado laboral de la región de manera histórica”, destaca OIT.

A pesar de que los hombres despedidos durante la cuarentena habían recuperado sus puestos de trabajo para finales del año pasado, 4 millones de mujeres que también perdieron sus empleos por la emergencia sanitaria aún no habían vuelto a trabajar, siendo mayoría las madres jóvenes, jefas de hogar y aquellas dedicadas al sector turístico.

La brecha salarial en comparación con los hombres, la escasez de alternativas de trabajo y las desigualdades en cuanto a protección social son las principales desventajas de las mujeres en el mercado laboral.

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Lo que se conmemora
El 1 de mayo se conmemora el Día Internacional del Trabajador en honor a los obreros de Chicago, Estados Unidos, quienes en 1886 paralizaron las fábricas durante cuatro días, para exigir la reducción de la jornada laboral diaria que era de entre 16 y 18 horas.



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