Las ventajas de comprar en físico y no en línea

La pandemia incrementó las compras en línea, pero también hizo evidente sus limitaciones. Estas son las razones por las que resulta mejor ir a la tienda.

Poco a poco, el mundo ha vuelto al ritmo anterior a la aparición de la COVID-19. Eso incluye al comercio y sus dinámicas. “La gente quiere salir, tener contacto”, dice Ángela Ximena Campos García, directora del programa de Administración y Servicio de la Universidad de La Sabana. A partir de esa necesidad de dejar del encierro, los consumidores han buscado las tiendas una vez más y se han distanciado de las compras en línea. Puede leer: ¿Cómo compran los colombianos en medio de la pandemia?

Sin embargo, también hay otros factores que han hecho a las compras presenciales una opción más apetecible. “Hace poco pregunté a unos 35 estudiantes, entre 18 y 30 años, sobre el tema y el 75 % de ellos me contestaron que preferían ir a la tienda. Vale la pena considerar el porqué”, afirma Campos García. Estas son algunas de la razones que influyen en la decisión:

1) Verificar el producto: comprar en línea es casi un acto de fe. Es estar dispuesto a esperar a que un paquete llegue en óptimas condiciones durante días, semanas o incluso meses, si es que se trata de una compra internacional. Cuando usted va a la tienda, entretanto, detalla el producto con sus propios ojos y se asegura de que realmente funcione o que es lo que busca. Es por esta razón que hay ciertas cosas que es mejor comprar en tienda, como la ropa o el mercado.

2) Asesoría directa: en lugar de tener que investigar en un mar reseñas de otros usuarios y llegar a sus propias conclusiones, en la tienda recibe información directa, sobre los productos que le interesan, por parte un experto y tomar la decisión adecuada. Es, además, otra forma de tener contacto: “muchos de los encuestados mencionaron que los factores decisivos eran el servicio y la atención”, señala la profesora Ángela Campos.

3) La compra es instantánea: una vez más, no tiene que esperar semanas o meses para recibir su producto. Simplemente paga el precio y se lo lleva a casa para disfrutarlo.

El servicio y la atención son uno de los factores decisivos”.

Ángela Ximena Campos García

4) El pago es más seguro: pagar directamente en una tienda no lo expone a peligros como virus informáticos, robos de información bancaria, sitios falsos, interceptaciones de la transacción y demás.

5) Precios menores: a pesar de que al comprar en línea es posible encontrar productos más baratos y descuentos altos, comprar presencialmente resulta, en promedio, un poco más barato porque no hay que pagar costos de envío.

6) Protección al consumidor: en términos generales, exigir una devolución o quejarse por un producto es más fácil cuando la compra es presencial, porque la queja puede hacerse directamente con la tienda que le vendió la mercancía defectuosa. Cuando se trata de compras en línea, por el contrario, usted debe dirigirse ante la compañía de envíos, la cual puede demorarse en responder a sus solicitudes y alargar el proceso mientras se determina sobre quién recae la responsabilidad; si el proveedor o el intermediario, en caso de que haya llegado su pedido en mal estado. Le puede interesar: Claves para que sus compras por internet sean seguras.

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