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“Se necesita una inversión de al menos US$7.000 millones para el sector eléctrico”

Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo Energía Bogotá, explica el panorama de las compañías que entraron en alerta por colapso.

Luego de que se emitiera la alerta de XM por el colapso de 36 comercializadoras de energía, Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo Energía Bogotá (GEB), explicó a La FM de RCN el panorama de las compañías, lo que hace falta en el sector y qué debe hacer el Gobierno para entrar en un plan ‘salvavidas’.

En primer lugar, Ortega argumenta que todo esto es un efecto acumulado de la pandemia, la cual dejó unas deudas de $5 billones para mitigar el costo energético a los usuarios. “La pandemia dejo unos costos muy grandes y lo han venido asumiendo las empresas distribuidoras, a lo que se le suma El Niño, y una regla que se puso en a la época del Covid que ese costo no se podía pasar a los usuarios. Ahora ya hay una deuda acumulada de $5 billones. Y cuando se está corto de caja, las empresas se mueren es por no tener liquidez”, dijo el directivo.

¿Qué se puede hacer?

Ortega atribuyó al caso de la crisis bancaria en el año 98, en donde se empezaron a emitir los famosos bonos ‘fogafín’. “Lo que hizo el Banco de la República en su momento fue generar un mecanismo en el cual el Gobierno Nacional garantizó una deuda a mediano plazo de 10 a 15 años que el sistema poco a poco la fue pagando”, explica.

Sobre este escenario, el presidente de GEB asegura que se pueden buscar alternativas para que a las empresas comercializadoras se les pueda sustituir esa deuda de casi $5 billones por algún papel que acepten los bancos. Lee también: MinCIT respaldará a 4.000 empresas como parte de la política de reindustrialización.

“Esto es impensable sin la garantía del Gobierno, porque las empresas están débiles en este momento y no cuentan con apoyo”. “El auxilio que representó en pandemia a los hogares el no pagar las cuentas no puede ser responsabilidad exclusiva de las empresas distribuidoras de energía”, complementó.

Atraer inversión cercana a US$7.000 millones

El retorno de inversión de las hidroeléctricas es muy poco competitivo en este momento. “Las utilidades tienen que verse relacionadas con la inversión, y la inversión de las hidroeléctricas son enormes, entonces que alguien le apueste a generar una infraestructura estratégica para generar energía limpia en un futuro en el país y no pueda tener un retorno de 10% o 12% es un sin sentido”, dijo.

Además, asegura que los retornos que esta dando la deuda publica colombiana hoy en día son del 7%, lo cual no es un retorno gigantesco. “El sector eléctrico colombiano necesita traer inversiones de por lo menos US$7.000 millones”, continúa.

¿Por qué suben los precios?

Al no tener suficiente inversión para el sector eléctrico, para el precio de la generación están poniendo termos porque no hay suficiente estructura de transmisión, y porque no hay suficiente energía para poder llevar a los mercados. “Los termos tienen que utilizar gas, que esta escaso, y por eso también ha subido brutalmente”.

“Si el precio marginal sube, sube el precio del sector, y el precio marginal sube porque alguien va a tener que invertir US$7.000 millones para que el país tenga energía, pero si no hay un retorno de inversión competitivo no hay quien haga eso”, comentaba.

¿Qué está pasando en la Costa?

Las tarifas energéticas en la Costa Caribe tienen un lío a través de manejos de electrificadoras de hace tiempo. “Electricaribe dejó de invertir por mucho tiempo. En el Gobierno de Duque se buscó una solución, que fue la creación de las empresas que son Afinia y Aire-e, y estas tienen unos líos por adjudicar precios más altos”.

Uno de los líos, según explica Ortega, es que estas compañías tienen unos compromisos de inversión para reducción de pérdidas. Lee también: Fenómeno de ‘El Niño’: GNL, combustible que garantiza la generación térmica.

“Cuando el Gobierno tomó el control de Electricaribe, las perdidas que eran del 18% brincaron al 42%. Esto quiere decir que se están robando un montón de energía en la costa, y esto es por algunos temas de cultura política, por corrupción; porque la calidad era mala, y tocaba mejorar la calidad de servicio”, concluyó.

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