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“Tratemos de aprender de los errores del pasado”: Venki Ramakrishnan

El Premio Nobel de Química, Venki Ramakrishnan, ‘Imagina el mundo’ tras la pandemia, analizando la naturaleza, la inequidad y la arrogancia de los seres humanos.

El biólogo molecular y Premio Nobel de Química, Venki Ramakrishnan, ‘Imagina el Mundo’ después de la pandemia del coronavirus. Él analiza la situación que atravesamos desde un punto de vista científico y humanista. Se pregunta: ¿cómo el ser humano debe ajustar su relación con la naturaleza, con otras personas y con el propio sistema financiero?

La naturaleza respira

“Con la pandemia, lo primero que noté fue la reducción de la contaminación y del ruido que nos rodea. Esto nos hace darnos cuenta del impacto que los seres humanos tenemos sobre el mundo. En ciudades de países como China e India, la reducción de la contaminación es tan alta que la gente puede ver hasta grandes distancias por primera vez en décadas”, afirma sobre aquel impacto que ha tenido en la naturaleza el hecho de que el mundo hoy esté confinado. Y añade: “La polución y la niebla se han ido de grandes ciudades. El aire es claro y puede verse el cielo azul. Hay lugares en la India donde por primera vez las montañas del Himalaya son visibles en cientos de millas de distancia. Otras especies están felices por nuestro confinamiento”. Por eso, el biólogo se pregunta si cuando podamos salir de la pandemia: ¿estaremos viviendo la rutina como de costumbre, vamos a seguir contaminando el mundo, a seguir causando la destrucción del ambiente? ¿O vamos a reconocer que existimos como parte de un gran ecosistema y debemos tratar de vivir en armonía con él?

Ramakrishnan propone que deberíamos reconocer nuestro lugar en el mundo natural y trabajar con él. Tratar de mantener un nivel de vida decente pero a la vez tener menos impacto ambiental y reducir el impacto que tenemos sobre este planeta.

En un mundo desigual

“Esta no es una enfermedad que afecta a todos por igual”, destaca el Premio Nobel. “Esas personas que son ricas, teniendo en cuenta sus bonitas casas, que reciben todas las comodidades, hacen posible que puedan socializar y pedir lo que necesiten. En realidad no están sufriendo y pueden vivir de su riqueza”, afirma. Pero en el lado opuesto, dice, son los pobres los que sufren y “ellos sufren de una doble manera, viven en condiciones de hacinamiento, no pueden distanciarse socialmente, a menudo tienen que ir a trabajar y, por lo tanto, tienen un mayor riesgo de infectarse de coronavirus”, dice.

A juicio del biólogo, este virus está poniendo de manifiesto dramáticas desigualdades. “Así que cuando emerjamos de la pandemia podemos preguntarnos qué tipo de mundo nos gustaría, ¿uno donde la desigualdades persisten o donde a todos se les garanticen los derechos básicos? Es posible que queramos trabajar en una sociedad donde se reduzcan las desigualdades”, propone.

Seres arrogantes

El genio de la biología asegura que la tercera cosa que le llama la atención de la pandemia es la ‘arrogancia’ de los seres humanos. “Hemos sentido que hemos dominado a la naturaleza, a la tecnología, que somos los amos del universo, pero aquí tenemos un virus que es pequeño, que solo puede ser visto por un microscopio electrónico y es tan pequeño que es un genoma que solo tiene unas 30.000 letras. Comparamos eso con un gran genoma humano, donde tenemos 3 mil millones de letras, que conforman nuestro ADN, que contienen ese código que tiene toda la información de nuestros genes, así que 3 mil millones Vs 30 mil. Sin embargo el pequeño coronavirus puede causar grandes estragos, la muerte o daños económicos, que la gente se comporte de la mejor y de la peor manera”, reflexiona.

Hay que prepararnos

Venki Ramakrishnan propone que debemos preparados. “Podríamos hacer más resistentes a nuestros sistemas financieros, que también estén preparados para lo inesperado. Podríamos tener una sociedad más resistente. Es posible que queramos asegurar que los sistemas sanitarios tengan todo para hacer frente a pandemias inesperadas.

“Deberíamos intentar construir una sociedad resiliente, que nos prepare para eso, para que los efectos sean minimizados y el sufrimiento sea minimizado. Tratemos de ser humildes y de aprender de errores del pasado”.

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