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José Ovejero: Una historia de amor para los incrédulos

José Ovejero admite que jamás pensó en escribir un libro dedicado al amor, un asunto que considera "ficción pura". El autor de "La invención del amor", ganador del Premio Alfaguara de Novela 2013, dice que lo hizo pensando en quienes no leen este tipo de historias.
"No es que no haya amor en mis libros anteriores, pero siempre ha sido un asunto secundario", explicó el escritor español en una entrevista reciente en la Ciudad de México, donde se encontraba promocionando su obra. "Al final me quedó un libro sobre el tema, pero como se trata de mí, no sólo no hay los tópicos habituales, sino que también se trata de la historia de un hombre que se enamora de una mujer que está muerta".
  "En mi opinión, el amor es siempre una ficción: te enamoras de alguien a quien no conoces y el otro se enamora de alguien que no existe", añadió. "Cuando quieres enamorar inevitablemente seduces. Y ¿qué es seducir sino inventarte? Luego en las relaciones de pareja sigue la ficción, aunque un poco más cercana a la realidad".
Enmarcada en el contexto de la actual crisis económica española, "La invención del amor" sigue a Samuel, un hombre en una crisis personal cuya búsqueda del amor lo obliga a  toparse con el Madrid de hoy.
Ovejero la presentó al concurso bajo el título de "Triángulo imperfecto", y con el seudónimo de Doppelgänger, y en marzo un jurado integrado por autores como Annie Morvan, José María Pozuelo Yvancos, Jordi Puntí, Xavier Velasco y Manuel Rivas lo declaró ganador. 
El metálico de 175.000 dólares que conlleva el premio constituye una "beca" que ha tranquilizado al autor de 55 años en momentos que ha decidido regresar a Madrid, su ciudad natal, tras haber pasado casi tres décadas en Bruselas.
"Mis amigos dicen que estoy loco, que vuelvo a España cuando todos se quieren ir de allí, pero lo cierto es que ya terminó mi etapa en Bélgica", expresó. "También hay que decir que el asunto del dinero me preocupaba, porque vivo de dar clases y conferencias y los honorarios han bajado mucho a raíz de la crisis".
Autor prolífico que con títulos como "Mujeres que viajan solas", "Un mal año para Miki" y "La comedia salvaje" ha transitado varios géneros, se considera un firme creyente en la imaginación, "un elemento que sirve para ponernos en contacto con la realidad", dice.
En 1993 recibió el Premio Ciudad de Irún con su poemario "Biografía del explorador" y en 1988 el galardón Grandes Viajeros con "China para hipocondríacos". Por "Las vidas ajenas", además, consiguió el Premio Primavera 2005 y en 2012 el Premio Anagrama de Ensayo por "La ética de la crueldad".
Son logros en una carrera que el autor define como "muy solitaria" y en la que no ha faltado cierto tono de "extrañeza", teniendo en cuenta que su literatura es la de un español que vivió poco tiempo en España y que por lo mismo tardó en ser integrado al mundo de las letras en su nación.
"He vivido fuera de España durante 30 años y por tanto no tenía contacto con el mundo editorial, cultural y periodístico de allí. Así que cuando decidí ser escritor profesional, las cosas se hicieron muy difíciles. No me leía nadie, por lo que comencé a publicar prácticamente desde el anonimato", dijo. "Los primeros 15 años de carrera fueron muy duros. Luego, poco a poco fui haciéndome un hueco y encontré un lugar".
"Eres quien eres y tu biografía hace a tu literatura", concluyó. "Es cuando entiendes que no tiene sentido desear haber sido otro".




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