<img src="https://sb.scorecardresearch.com/p?c1=2&amp;c2=31822668&amp;cv=2.0&amp;cj=1">

Tragedia en Pereira: Luto por las 15 vidas que apagó el alud

Las autoridades reportaron otras 34 personas lesionadas. El mal clima afecta la atención en la zona.

A las 6 de la mañana del martes 8 de febrero un alud atravesó el río más importante de Pereira y cubrió con lodo lo que ahora son ruinas en las que a varias personas les cayó encima parte de una montaña. Lea: [En fotos] Continúan labores de búsqueda tras deslizamiento en Pereira

La tragedia mató a 15 de ellas –hay tres menores de edad–, y dejó heridas a otras 34. Por ello, 400 personas trabajan para evitar que más víctimas se sumen al listado de quienes perdieron la vida en un deslizamiento que inició en Dosquebradas, pero que por su fuerza atravesó el río Otún hasta llegar al otro lado: a la capital risaraldense.

Para las autoridades, el tiempo y el clima –con las constantes lluvias–, son factores que juegan en contra de la atención a damnificados y remoción de escombros. Y eso lo saben muy bien algunas familias que intentaron cruzar el cordón que divide al sector con la zona sobre la que cayó el alud: el barrio La Esneda.

Entre gritos y llantos, la misión era buscar a personas y animales desaparecidos, y recuperar lo poco y nada que quedó dentro de las seis casas destruídas y las 64 evacuadas.

El defensor regional del Pueblo, Ricardo Andrés Toro, le describió a este diario que lo que pasó en La Esneda es lamentable por donde se vea, y que la recomendación que puede dar es no ir a la zona si no es necesario, pues eso “genera tráficos e inconvenientes” para los socorristas.

Precisamente, para atender de forma integral la situación –y también por su gravedad–, las autoridades declararon la calamidad pública, lo que implica una gestión de recursos desde el Gobierno Nacional para cubrir albergues temporales, hoteles, alimentos, reubicación a largo plazo y hasta análisis de las posibles causas.

Tragedia en Pereira: Luto por las 15 vidas que apagó el alud

La tragedia

La primera reacción al deslizamiento vino por parte de damnificados que salieron ilesos y empezaron a remover escombros para buscar a sus seres queridos. A esa tarea se sumaron después la Defensa Civil, el Ejército, la Defensoría del Pueblo y las alcaldías de Pereira, de Dosquebradas y de la Gobernación.

Las imágenes de lo ocurrido dejan testimonio de socorristas rescatando cuerpos, animales atrapados y familias enteras llorando a sus desaparecidos al frente de una montaña que amenazó con volver a desprenderse.

“Cuando nos encontrábamos sacando escombros y haciendo monitoreo en la zona también se estaba desprendiendo una parte del lado izquierdo. Los funcionarios que estaban dieron aviso y nos pudimos retirar”, narró el defensor después del último Consejo de Gestión del Riesgo del día.

Reciba noticias de El Universal desde Google News

Que vuelva a pasar no sería extraño, pues el clima no ha mejorado y antes de la catástrofe de ayer se presentaron 15 horas de lluvia incesante. Además, en ese mismo sector de la Avenida del Río pasó algo similar hace años, cuando 71 personas perdieron la vida tras la venida abajo de la montaña. “Esto no es nuevo, lleva más de 45 años que ocurrió en el año 1976”, dijo el alcalde de Dosquebradas, Diego Ramos.

Por eso, uno de los compromisos es analizar el impacto de un canal que está en la parte alta de la montaña.

Por ahora, en cuanto a la emergencia, distintos equipos de rescate buscan a 4 personas que al cierre de esta edición no habían aparecido entre los escombros.




Más noticias