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Urano, ¿próxima parada de la curiosidad del ser humano?

Un panel de consejeros de la NASA señaló que el gigante helado es un planeta propicio para la investigación que ayude a conocer en profundidad el universo.

En materia de popularidad, hay algunos planetas más populares que otros para la ciencia ficción literaria, cinematográfica y televisiva. Marte, es el epítome de las aventuras hollywoodenses en el espacio exterior. Tanto así que la manera de llamar a sus habitantes, los marcianos, en caso tal existan, se ha convertido en un sinónimo coloquial para extraterrestre.

Urano, ¿próxima parada de la curiosidad del ser humano?

Imagen de la película “La Llegada”.

(Lea: El curioso objeto de fabricación humana que encontró la NASA en Marte

Incontables son las historias en el planeta rojo o en el gigante gaseoso Júpiter; sin embargo, Urano, séptimo planeta del sistema solar, ha aparecido en algunos filmes de precario renombre. Su nombre alude a la divinidad griega padre de Crono (Saturno) y abuelo de Zeus (Júpiter). Fue el primer planeta descubierto por medio de un telescopio, cuando el 13 de marzo de 1781, ​William Herschel lo descubrió. Se puede ver a simple vista en el cielo nocturno, pese a su carente luminosidad y a la lentitud de su órbita.

Pese a lo remoto y agreste de su territorio, pues es catalogado como un gigante helado, y su particular eje de rotación tan inclinado que hace que sus polos norte y sur se encuentran en donde la mayoría de los otros planetas tienen el ecuador, a la NASA le interesa explorar su sistema de anillos, su magnetosfera, y sus numerosos satélites.

¿Próxima parada, Urano?

Urano encabeza la lista de prioridades para la próxima gran misión de la NASA, tras la recomendación de un panel de consejeros y asesores que proponen que el gigante de hielo es un destino propicio para una misión espacial emblemática. Por consiguiente, una sonda estadounidense a Urano se convirtió en una máxima prioridad para el influyente grupo de científicos planetarios.

Urano, ¿próxima parada de la curiosidad del ser humano?
La agencia espacial estadounidense casi siempre sigue el consejo de este panel, sin importar que este planeta no tenga la popularidad de otros hermanos como Marte, por lo que se espera la planificación, diseño y ejecución de una misión insignia para estudiar a Urano.

Para José Gregorio Portilla, profesor titular del Observatorio Astronómico Nacional, este paso es importante, pues tanto Urano como Neptuno son los planetas menos explorados del sistema solar. “Tanto Urano cono Neptuno son planetas muy interesantes por su composición química. Además Urano debió sufrir un cataclismo en los primeros momentos del Sistema Solar, pues gira acostado, lo cual es muy extraño”, explicó.

La misión de Urano sería la primera desde que la Voyager 2 pasó zumbando por el cuerpo helado en 1986. La expedición podría revelar cómo se formaron y evolucionaron el planeta, sus anillos y sus lunas durante miles de millones de años.

“Esta misión será absolutamente transformadora”, aseguró Amy Simon, científica planetaria del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, quien trabajó en el informe publicado por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de EE. UU.

Y añadió: “Urano está lleno de misterios científicos, como: ¿por qué gira casi de lado? y ¿cómo desarrolló un campo magnético complejo? En términos generales, el estudio de Urano podría proporcionar información sobre los planetas que orbitan alrededor de otras estrellas; de los más de 5.000 exoplanetas conocidos, pues los más comunes son del tamaño de Urano.

Algunos científicos planetarios han pedido recientemente a las agencias espaciales que envíen una gran misión a Urano o Neptuno, que también fue visitado por última vez por la Voyager 2, en 1989. Ambos planetas son “gigantes de hielo”, formados por grandes cantidades de material helado que se arremolina alrededor de un pequeño núcleo rocoso. Pero, ¿por qué no Neptuno? Pues porque Urano es tecnológicamente alcanzable en este momento de la ciencia, explicó Simon.

¿Cómo llegar a Urano?

La oportunidad de llegar a los gigantes de hielo entusiasma a los científicos. Una misión a Urano podría lanzarse a bordo de un cohete comercial Falcon Heavy, un tipo de vehículo de lanzamiento que ya está operativo. El lanzamiento podría ser en 2031, la primera fecha en la que se podría diseñar y construir una nave espacial, si está completamente financiada. Una misión a Neptuno, que está más lejos de la Tierra que Urano, probablemente requeriría un cohete más grande, como el Sistema de Lanzamiento Espacial de la NASA, que aún no ha volado.

El informe propone una misión que lanzaría una sonda hacia Urano para explorar misterios como qué impulsa los poderosos vientos que soplan a través de su atmósfera, compuestos de hidrógeno, helio y metano. La nave espacial principal pasaría años volando alrededor del planeta, recopilando observaciones sobre características como el campo magnético que probablemente alimenta las auroras brillantes de Urano. “Estamos hablando de una misión para estudiar todo el sistema de Urano”, precisó Mark Hofstadter, científico planetario del Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena, California.

¿Qué visitaría la sonda? La misión exploraría algunas de las 27 lunas conocidas de Urano, tal vez Titania y Oberón, que son lo suficientemente grandes como para tener agua debajo de sus superficies heladas, lo que brindaría datos sobre vida extraterrestre.

Planeta gigante, gran precio

Si la NASA decide realizar una misión a Urano, que podría costar hasta 4200 millones de dólares, con los que se pueden comprar 8 yates Oceanco Y721, el mega velero más caro del mundo (500 millones de dólares) propiedad del magnate Jeff Bezos, tendría un socio en la Agencia Espacial Europea (ESA) para financiar la exploración. En 2021, la ESA publicó un estudio de priorización a largo plazo que incluía una propuesta de que la agencia se asociara con otra agencia espacial para estudiar un planeta gigante de hielo.

“La pregunta clave ahora es si hay espacio en los presupuestos nacionales y en el programa científico de la ESA para una asociación ambiciosa”, se preguntó Leigh Fletcher, científica planetaria de la Universidad de Leicester, Reino Unido. “Tendremos que esperar y ver”, agregó.

El nuevo informe de EE. UU. cubre muchos aspectos de la exploración planetaria y es probable que guíe las decisiones de la NASA y la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU. en los próximos años. Su segunda prioridad más alta para una misión planetaria emblemática, después de Urano, es una sonda a la luna Encelado de Saturno, que tiene columnas de agua que brotan de un océano enterrado. Esa misión enviaría un módulo de aterrizaje a la superficie de Enceladus para recoger material depositado por una de las columnas y buscar evidencia de vida.

Asteroides asesinos y racismo espacial

De manera inédita, la NASA publicó un informe con un protocolo para defender al planeta Tierra de los asteroides asesinos. La agencia aconseja al sistema internacional el lanzamiento de una misión para detectar asteroides cercanos a la Tierra lo antes posible, un proyecto que la NASA que se retrasaría dos años, hasta 2028, por cuenta de la recesión económica.

Además, el apocalíptico informe destaca la preocupante inequidad y exclusión en la ciencia espacial de EE. UU. “Los científicos de grupos minoritarios raciales y étnicos se enfrentan habitualmente a la discriminación y el liderazgo de las misiones planetarias no refleja la diversidad que debería. Solo el 5% de los científicos que propusieron misiones planetarias a la NASA entre 2014 y 2020 se identificaron como pertenecientes a una comunidad minoritaria. En la última década se ha visto una sorprendente falta de cambio”, concluyó el documento.

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