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“Tienes que quitarte eso”: hotel que no contrató a cartagenero por pelo afro

Víctor Padilla Amador, de 23 años, denunció ser víctima de racismo y discriminación en un reconocido hotel de la ciudad. Esta es su historia.

En busca de realizar sus prácticas como técnico en instalación de redes de computadores, el cartagenero Víctor Padilla Amador, de 23 años, envió su hoja de vida a un reconocido hotel de la ciudad y logró ser llamado para realizar las pruebas y entrevistas pertinentes, sin embargo, denuncia que el proceso terminó en racismo y discriminación.

“El 14 de marzo me llamó la psicóloga y me envió al correo dos archivos, uno era una entrevista escrita y el otro un test de personalidad; y me informó que debía presentarme al día siguiente a una entrevista con la gerente de recursos humanos en el hotel”, recordó Víctor en conversación con El Universal.

En las instalaciones del hotel, en compañía de otro joven que aspiraba al mismo cargo, realizó varias pruebas. “Al final nos pusieron una de conocimiento. Necesitaban una sola persona para el cargo”, señaló el denunciante, destacando que fue él quien lo hizo mejor, pues logró culminar la prueba en solo 5 minutos y con éxito.

“Terminamos eso y me pasaron a la oficina de la gerente de recursos humanos. Ella empezó a preguntar cosas de mi vida (...) me preguntó a qué se debe mi aspecto y le conté que también soy actor y cantante, y que además es mi personalidad, es como me visto, como me siento bien”, relató Víctor.

Ella me dijo “espero que en el Sena te hayan enseñado a cumplir normas, porque tienes que quitarse eso”, y me señaló hacia la cabeza”.

Víctor Padilla Amador, cartagenero.

Indicó que en esa conversación: “Ella me dijo “espero que en el Sena te hayan enseñado a cumplir normas, porque tienes que quitarse eso”, y me señaló hacia la cabeza. Yo quedé como que... ¿Eso qué? Y me dijo ella, de manera despectiva, “eso, el pelo”. Yo le respondí, la verdad es que es difícil que yo me quite el pelo porque mi pelo soy yo y no habría una razón por la que yo tenga que cortármelo”.

La explicación que recibió sobre por qué debe cortar su pelo afro fue: “Sí, porque vas a estar con los huéspedes y no puedes estar cerca de los huéspedes así, de esa manera”.

El cartagenero, quien tenía su pelo peinado con gajos, se rehusó al corte.

“Yo le dije, la verdad no le veo ningún problema a mi cabello, sin embargo, podemos mirar una alternativa que no sea cortarme el pelo, yo podría hacerme unas trenzas pegadas. Me dijo “no, tienes que cumplir los protocolos de la empresa y te voy a mostrar en la computadora cuáles son”. Decía que las mujeres deben tener cabello alaciado y los hombres cabello corto”, aseguró el joven.

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Ante tal requerimiento, él se mantuvo firme en su negativa a acatarlo.

“La verdad es que no me puedo cortar mi cabello, le dije. Le repito la alternativa que le planteo a ver qué le parece. La gerente ya se estaba como enojando porque le había repetido lo mismo tres veces y me dijo: “habla con la psicóloga, porque así no te podemos contratar, y si cambias de parecer, si quieres contarte el cabello nos avisas, porque nos gustan tus aptitudes y demás pero si no te cortas el cabello no te podemos contratar”. Le respondí, bueno, muchas gracias”.

Ahora, Víctor gestiona una tutela que interpondrá en los próximos días contra el hotel para hacer valer sus derechos. “No es simplemente por mí sino porque es necesario que en los hoteles de Cartagena cambien esa visión de blanquear la ciudad y de rechazar a las personas negras por el simple hecho de cómo se ve su cabello, porque les molesta que nuestros cabellos estén en las oficinas o que ocupen algún lugar en donde ellos están porque se sienten incómodos”, concluyó.

“Tienes que quitarte eso”: hotel que no contrató a cartagenero por pelo afro

“Odioso acto de racismo”

Para Alcides Arrieta Meza, abogado litigante y presidente del Colegio de Abogados de Colombia, “ninguna política o regla interna podría vulnerar derechos humanos, fundamentales inalienables, y menos contra los afros, en territorio habitado mayoritariamente por afrosdescendientes”.

La sanción social también debería imponerse, como pedagogía para la no repetición de estos actos en ningún rincón del territorio Distrital”.

Alcides Arrieta Meza, abogado.

Recalcó: “No son válidas, no son legítimas, por el contrario, son flagrantes violaciones al libre desarrollo de la afropersonalidad, de la cultura y costumbres ancestrales de este joven, que para los afrosdescendientes tienen significados protegidos por el derecho internacional, la Constitución y la ley. Fue un grosero acto de racismo, por cuanto, la estructura del cabello es rasgo genético originario y su peinado es cultura, costumbres, símbolos de resistencia, de libertad, además de la belleza artística que ello representa. Gravísima racialización, que ofende a toda una comunidad”.

Sobre las acciones legales que amerita este caso, indicó que: “esta empresa obstruyó y restringió el ejercicio de los derechos de este joven, por razón de su raza, sus rasgos y arreglos sobre su cabello, lo que le impidió acceder a sus prácticas laborales, conducta sancionada por la ley penal, que sin duda daría lugar al ejercicio de acciones penales por parte del afectado, contra los representantes legales de la empresa, y sancionatorias por parte del Ministerio del Trabajo. La sanción social también debería imponerse, como pedagogía para la no repetición de estos actos en ningún rincón del territorio Distrital”.

Así lo sanciona la ley
Alcides Arrieta precisó: “La conducta realizada por la empresa y sus representantes está prohibida y es sancionada por el Código Penal, en el artículo 14 A, que establece: Artículo 134 A. Actos de Racismo o discriminación. El que arbitrariamente impida, obstruya o restrinja el pleno ejercicio de los derechos de las personas por razón de su raza, nacionalidad, sexo u orientación sexual, incurrirá en prisión de doce (12) a treinta y seis (36) meses y multa de diez (10) a quince (15) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.



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