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“Quería cumplir esa fantasía”: Emily Barros, mujer que tuvo sexo en balcón del Centro

La samaria afirma que dar amor “no es un delito” y realiza varios cuestionamientos al procedimiento de la Policía.

Luego del escándalo que desató la publicación de un video en el que se observa a una pareja tener relaciones sexuales en el balcón de un hotel en la calle Segunda de Badillo, en el Centro Histórico de Cartagena, la mujer que aparece en las imágenes se pronunció. Lea: Video: ¡Otra vez! Pareja es captada teniendo sexo en un balcón de Cartagena

Este miércoles, Emily Barros, de 22 años, contó a El Universal que lo ocurrido el pasado viernes 15 de julio fue simplemente una fantasía sexual que decidió cumplir junto a un ciudadano estadounidense.

“Estaba con un grupo de amigos, la mayoría norteamericanos, y ya completábamos varios días de fiesta. El día que ocurrió la situación, estábamos eufóricos y al igual que muchas personas que tienen esa fantasía de tener un acto sexual frente de personas o ser apreciados por varias personas, nosotros tuvimos sexo en el balcón de la casa que alquilamos para pasar nuestras vacaciones”, dijo Barros.

“Estábamos eufóricos y al igual que muchas personas que tienen esa fantasía de tener un acto sexual frente de personas, nosotros tuvimos sexo en el balcón”.

Emily Barros.

En la grabación, que ya es viral en las redes sociales, se puede ver a la pareja desnuda y acariciándose ante la mirada atónita de las personas y transeúntes que se encontraban en la zona, un hecho que para la joven no debería causar “revuelo”.

“¿Cómo se van a enfrascar en algo tan básico como una pareja dándose amor?, viviendo su amor, dar amor no es delito. El amor no roba, el amor no mata, el amor no hiere, el amor es algo que todos hacemos a diario. No entiendo por qué se enfrascan en esas cosas cuando hay cosas peores en el país, hay delitos grandes y la Policía simplemente busca de dónde sacar provecho”, sostuvo la joven oriunda de Santa Marta.

Lo que sí cuestionó la joven fue el procedimiento policial por parte de dos uniformados que llegaron hasta el lugar una vez se conoció el video.

“Después de lo sucedido, a los 30 minutos llegaron dos uniformados hasta la casa, nos enseñaron el video y como personas decentes admitimos que sí éramos los protagonistas. Nos dijeron entonces que nos iban a multar, que eso era un acto indebido y trataban de insinuar que se arreglaba con dinero. Yo me alteré porque no quería que mis amigos dieran dinero, no me parecía justo. Fue en ese momento cuando uno de los patrulleros me agarró fuerte del brazo y me llevó hacia una esquina de la sala para a decirme que me calmara, que ellos estaban tratando de arreglar la situación”, aseguró Emily.

Nos dijeron entonces que nos iban a multar, que eso era un acto indebido y trataban de insinuar que se arreglaba con dinero”.

Emily Barros.

Y agregó: “Ellos se aprovecharon de la situación, a mi amigo le tocó reunir con el resto de sus compañeros el dinero. Ellos se llevaron cerca aproximadamente 3 mil dólares. Al día siguiente llegaron otros policías y como mi amigo ya se había ido al aeropuerto, llegaron hasta allá hasta interrogarlo, pero finalmente él pudo viajar”.

Sin embargo, en un breve comunicado, la Policía Metropolitana de Cartagena informó que al hombre proveniente de Nueva York (EE. UU.) y a la mujer se les impusieron órdenes de comparendo por incurrir en comportamientos que afectan la tranquilidad y relaciones respetuosas de las personas, las cuales se sancionan con una multa general tipo 3, con un valor aproximado de 416.662 pesos. Lea: Sancionan a pareja que tuvo relaciones en un balcón del Centro Histórico

“Se imponen órdenes de comparendo haciendo aplicación al Código Nacional de Convivencia y Seguridad Ciudadana en el artículo 33. Comportamientos que afectan la tranquilidad y relaciones respetuosas de las personas. Numeral 2. En espacio público, lugares abiertos al público, o que siendo privados trasciendan a lo público: literal (b) realizar actos sexuales o de exhibicionismo que generen molestia a la comunidad”, informó la Mecar.

Emily Barros envió un mensaje a la ciudadanía tras las críticas que ha recibido. “Entiendo que no fue lo más adecuado porque si quería cumplir esa fantasía, hubiese elegido otro lugar. Pero, ¿cómo le explico a la gente que cuando el cuerpo le pide algo no se le puede negar?, la ocasión se dio, él quería, yo quería y se hizo”.

Este es el segundo caso que se registra en Cartagena en menos de un semestre. El primero ocurrió en mayo de este año en la emblemática Torre del Reloj.




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