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¿Por qué la gente en Cartagena ya no quiere tener hijos?

Un informe del Dane evidencia una disminución en el registro de nacimientos en Colombia. En Cartagena decreció también, según Cartagena Cómo Vamos.

El último reporte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) evidenció en cifras una tendencia que ha crecido en nuestra sociedad en los últimos años: los colombianos ya no quieren tener hijos. Lea: Conozca el nuevo punto de atención del Sisbén en Cartagena

Durante la última década, según cifras del Dane, el número de nacimientos en el país ha decrecido. Particularmente, desde 2018 el descenso se ha mantenido, siendo más marcado en 2022 cuando se redujo -7,7% respecto al año 2021; es decir, 47.603 nacimientos menos. Una disminución histórica.

Esta dinámica en los nacimientos se ve reflejada en la tasa bruta de natalidad que en Colombia para 2022, la cual alcanzó el valor más bajo de los últimos 5 años: 11,0 nacimientos por cada 1.000 habitantes.

En Cartagena se evidencia un cambio en la estructura de la población, que según Cartagena Cómo Vamos (CCV), se debe a la reducción en la natalidad, sumado al aumento en la mortalidad. CCV indicó que, en la ciudad, en los últimos cuatro años los nacimientos disminuyeron un 2,2%, pero ¿cuáles son las razones para que esto esté sucediendo?

El Universal se puso en contacto con seis cartageneros que afirmaron no querer tener hijos. Todos los participantes rondan las edades de 20 a 29 años, que es el rango de edad en que el Dane registra el mayor porcentaje de fecundidad en el país: el 52, 8% del número de nacimientos según grupos de edad quinquenal de la madre, corresponde a este rango.

Este medio les preguntó por qué no querían tener hijos y esto fue lo que respondieron:

Kimberly Padilla, 26 años. Abogada en derecho internacional.

“Me gusta mucho viajar, moverme de un lado a otro. Tener cierta libertad. Conozco muchos casos de padres que no responden, que están en discusión por la manutención y eso también trae afectaciones psicológicas a los niños”.

Andrés Castañeda, 23 años. Audiovisual.

“Nunca me he visto como un padre ni mucho menos como alguien capaz de criar a otra personita. Además se necesita una buena economía, ser responsable emocionalmente y claramente disponer de tiempo, pero en Colombia es difícil cumplir esas tres condiciones”.

Yoiber Herrera, 21 años. Estudiante universitario.

“Me da miedo, eso es como una lotería. ¿Qué va a saber uno del tipo de persona que vaya a ser su hijo? Entonces si sale “malo” no imagino cómo lidiarlo. Mejor me ahorro eso. Además, no veo tan necesarias algunas cosas como la de querer tener hijos para que me cuiden cuando envejezca”.

Kathlyn Martínez, 22 años. Estudiante universitario.

“No me interesa un futuro donde sea responsable de otro ser vivo constantemente, me veo capaz de disfrutar de una vida plena sin hijos de por medio”.

Por otra parte, Lina Acuña, médica, magíster en asesoría familiar y gestión de programas para la familia, explicó que las razones por las cuales las parejas ya no quieren tener hijos, son de orden personal y social. En cuanto al orden personal lo que usualmente prefieren es darle prevalencia al desarrollo profesional o al desarrollo académico, a tener la posibilidad de viajar con mayor facilidad, lo que hace que en muchos casos no se no se deshagan de la idea, pero sí que se postergue.

En cuanto a las características sociales, según Acuña, muchas veces Colombia se percibe como un ambiente poco propicio para el desarrollo y la crianza de los hijos y, por lo tanto, se prefiere no tenerlos. Definitivamente esto tiene efectos sobre todo a largo plazo: reconocimiento del valor de la vida humana, todo el impacto que tiene en la economía y en el cuidado de las personas mayores.

JóVENES OPINAN

Kimberly Padilla,

26 años. Abogada en derecho

internacional.

“Me gusta mucho viajar, moverme de un lado a otro. Tener cierta libertad. Conozco muchos casos de padres que no responden, que están en discusión por la manutención y eso también trae afectaciones psicológicas a los niños”.


Andrés Castañeda,

23 años. Audiovisual.

“Nunca me he visto como un padre ni mucho menos como alguien capaz de criar a otra personita. Además se necesita una buena economía, ser responsable emocionalmente y claramente disponer de tiempo, pero en Colombia es difícil cumplir esas tres condiciones”.
Yoiber Herrera,

21 años. Estudiante universitario.

“Me da miedo, eso es como una lotería. ¿Qué va a saber uno del tipo de persona que vaya a ser su hijo? Entonces si sale “malo” no imagino cómo lidiarlo. Mejor me ahorro eso. Además, no veo tan necesarias algunas cosas como la de querer tener hijos para que me cuiden cuando envejezca”.


Kathlyn Martínez,

22 años. Estudiante universitario.

“No me interesa un futuro donde sea responsable de otro ser vivo constantemente, me veo capaz de disfrutar de una vida plena sin hijos de por medio”.

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