Henequén, un barrio sin vías ni servicios públicos

Sin servicios públicos ni vías decentes, a los habitantes de Henequén les toca solucionar por su cuenta para acceder a lo básico. Sienten abandono por parte de la autoridad.

“Aquí no viene ni la Alcaldía ni la Gobernación. Solo vienen en campañas políticas, medio echan una zahorra en las calles y eso lo hacen es para ganar votos, pero nunca ayudan al barrio”.

Así se refiere Arley Pérez, habitante de Henequén, al actuar de las autoridades distritales y departamentales con relación a mejorar la calidad de vida de las personas que residen en este barrio, las cuales viven sin servicios públicos y en medio del polvorín de las calles que no están pavimentadas.

Henequén, ubicado al suroccidente de Cartagena, es famoso por albergar el antiguo relleno sanitario de la ciudad. Por este motivo, muchos de sus habitantes se dedican al reciclaje, pero también existe un alto nivel de informalidad derivado de la pobreza y la falta de oportunidades.

Video: Henequén, el barrio que sobrevive sin vías ni servicios públicos

Sin lo básico

En Henequén son pocas las familias que cuentan con luz permanente, agua, alcantarillado o gas natural. Por esto a los habitantes les toca buscar la forma de acceder a los servicios por sus propios medios, pidiendo ayuda a vecinos o buscando de otras partes, pues garantías no hay.

Henequén, un barrio sin vías ni servicios públicos

“La vida aquí es muy inestable, no tenemos una luz buena, no hay agua, los mismos vecinos nos hemos puesto de acuerdo para lo del gas, todo lo hemos conseguido a costas de nosotros mismos porque no han venido a ponernos el servicio, lo hemos pedido, pero no han llegado”, dice Éder Barrios, otro habitante de Henequén.

Así mismo, carecen de un puesto de salud. “Para que nos atiendan tenemos que salir a Arroz Barato, pero la vía es difícil, cuando llueve no se puede transitar”.

Por este motivo en casos de urgencia muchos se quedan varados, porque ni siquiera los conductores de vehículos quieren ingresar al barrio por el mal estado de la vía.

Y es que durante el último paro, con todos los bloqueos que hubo en Mamonal, la vía de Henequén, a pesar de su condición, fue la única alternativa para conectar con la zona industrial, pero ni eso sirvió para que le prestaran atención a la calle y buscaran para pavimentarla.

Igualmente, la vía de acceso por el barrio El Reposo, que se encuentra al lado de un barranco, también está en un estado deprimente, y cada vez que llueve se vuelve un problema para la comunidad.

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Henequén, un barrio sin vías ni servicios públicos

“Por esta problemática ha habido varios accidentes, motos y personas se han caído. Como comunidad nos unimos y pusimos de nuestra parte para arreglar la vía, pero no es la idea que eso tengamos que hacerlo nosotros, porque necesitamos que el Gobierno y la Alcaldía nos ayuden con un muro de contención. Siempre vivimos en lo mismo, recuperamos la calle, llega el invierno y se nos va”, asegura Éder Barrios.

Y agrega: “Aquí cuando llueve uno tiene que ponerse las pilas para buscar la forma de que el agua baje por ciertas partes, para que no se divida o se nos agriete nuevamente”.

Inseguridad, otro problema

“En todo barrio sin estabilidad económica crece la delincuencia”, y Henequén no es la excepción, pues también hay presencia de pandillas y enfrentamientos. “Aquí todo el mundo anda con armas blancas, tipo machete y esas cosas. Buscan para tener lo suyo porque hay alto consumo de drogas”, comenta un habitante.

Lo anterior también representa un peligro para los niños, que ante la falta de escenarios para recrearse, desde temprano intentan copiar lo que ven en los grandes. De hecho, el único parque que hay está lleno de maleza y se ha vuelto un foco de inseguridad y de consumo de sustancias alucinógenas, por lo que los menores optan por jugar en las calles.

Henequén, un barrio sin vías ni servicios públicos

“Aquí niños de siete y ocho años ya andan viviendo del rebusque porque no cuentan con una educación sostenible para desarrollarse como niños”, afirma.

“No hay ayuda”

En Henequén han aprendido a vivir con todas estas carencias, sin embargo, dicen que es necesario que desde la autoridad se haga algo.

“Este es un barrio que a pesar de su cantidad de años no tiene la ayuda suficiente para tener las cosas de una vida digna. La presencia del Distrito es completamente nula, pareciera que no tienen nada que ver con la subsistencia de la gente, que con lo poco o nada que poseen deben arreglarse”, comenta Arley Pérez, quien también hizo un llamado a la administración.

“Este es un barrio prácticamente olvidado, nunca lo han tenido en cuenta, entonces por favor vengan y tomen control de esto, que este barrio ya lo necesita”.

Parece mentira, pero en Cartagena una comunidad tiene que seguir pidiendo lo básico, aquellas cosas que por derecho les corresponden y que históricamente se las han negado.

Por eso en Henequén seguirán esperando que pavimenten las calles, y también que algún día les pongan los servicios. Mientras tanto, continuarán defendiéndose por sí solos, tal como les ha tocado desde que viven allí.




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