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En Nuevo Paraguay quieren un patinódromo para los niños

Por estos días, el barrio Nuevo Paraguay está cumpliendo 45 años de fundado.

Es uno de los barrios localizados en las estribaciones de la Loma del Marión y es vecino de otros sectores como Junín, Las Lomas y Paraguay.

Como regalo de cumpleaños, los miembros de la Junta de Acción Comunal (JAC) expresaron que les gustaría que el Gobierno Distrital los dotara de un patinódromo, que no solo serviría de escenario para los talentos juveniles de ese barrio sino también para los circunvecinos.

El espacio en cuestión está a un lado de la diagonal 26b, frente a la manzana C, lote 1 y detrás del Colegio La Anunciación.

Hace algunos años fue ocupado con una cancha de microfútbol y un parque, pero el primero se encuentra en malas condiciones; y el segundo, por sufrir de pésima iluminación, se convirtió en el refugio de los habitantes de calle.

Adalgiza Pérez Capella, la presidenta de la Junta de Acción Comunal, contó que muchos años atrás el espacio era un basurero, que la comunidad fue rescatando poco a poco, hasta que logró construirse la cancha y luego el parque, “pero creemos que el terreno es suficiente para un polideportivo, cuyo principal escenario sería el patinódromo”.

Fabián Buelvas, otro miembro de la JAC, manifestó que Nuevo Paraguay no tiene problemas de pandillas, ni de microtráfico, “pero los jóvenes, por no tener su propio espacio de recreación, se van para otras zonas donde sí hay problemas de orden público”.

Relató que, en los inicios del barrio, los jóvenes practicaban una variedad de deportes con los que llenaban de buena forma sus ratos libres, “pero en los últimos años se han ido enfrascando en la idea de que la única diversión es escuchar música a todo volumen e ingerir licor. Por eso, estamos bregando por cambiar esa mentalidad recuperando la afición por el deporte y la recreación sana”.

Los dirigentes cívicos consideraron que su barrio está entrando en una pérdida de valores que puede reflejarse en la poca consideración con las calamidades de los propios vecinos.

“Hace unos cuarenta años --contaron-- cuando un vecino fallecía, la gente tácitamente se ponía de acuerdo para que no prender sus equipos de sonido durante tres meses. Ahora, se muere una persona y el mismo día alguien enciende una fiesta”.

En cuanto al proyecto del patinódromo, el alcalde de la Localidad 1, Carlos Mario Mieles, dijo que podría hacerse realidad mediante un rubro del presupuesto de 2019.




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