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“Caracoles 41 no es de los Quiroz y ya tiene cerramiento”: constructores

Luego de que la JAC del Los Caracoles y vecinos se quejaran por las afectaciones del edificio, sus propietarios aclararon que pronto se retomarán los trabajos.

Los residentes de la manzana 41 y miembros de la Junta de Acción Comunal de Los Caracoles expusieron recientemente ante la ciudadanía cartagenera las problemáticas que afrontaban desde hacía más de cinco años por un edificio inconcluso.

Aseguraron que la obra fue suspendida meses después de que en abril del 2017 se desplomara el edificio Portales de Blas de Lezo II, y afirmaron que los constructores eran los mismos del denominado Clan Quiroz. Lea: ¿Es Quiroz? Edificio causa zozobra a los vecinos en Los Caracoles

En sus declaraciones, los denunciantes dijeron ser víctimas de los habitantes de la calle que ingresaban al edificio y se volaban a las viviendas vecinas para robar. También se quejaron por el elevado consumo de drogas en el sitio, por los olores nauseabundos y porque en ocasiones servía de guarida para delincuentes. Lea: Alcaldía responde a denuncias de embargos contra víctimas de Los Quiroz

Fue por ello que los verdaderos constructores decidieron salir a la luz pública para aclarar dos cosas: la primera que el edificio no tiene ninguna relación o vínculo con los Quiroz, y la segunda que pronto se retomarán los trabajos de construcción. Lea: Drama de víctimas de los Quiroz: embargados por los bancos y por el Distrito

El músculo financiero

El abogado Kenny Pacheco Ortega, en representación del dueño del edificio, recordó que cuando ocurrió la tragedia en Blas de Lezo todas las obras en la ciudad fueron frenadas por las autoridades, y el proyecto Caracoles 41 fue uno de los que debió parar de inmediato. Posteriormente, cuando se obtuvo el reconocimiento de la construcción y se le otorgó licencia para seguir adelante con los trabajos, llegó la pandemia en el 2020 y los obligó nuevamente a suspender.

“Con la pandemia muchas personas se fueron a bancarrota y no pudieron seguir, entre esos nosotros. Estamos adelantando convenios y gestionando un préstamo hipotecario para obtener los recursos y terminar la obra, la cual nos quedó en un 80 por ciento de avance”, explicó el jurista.

Seguidamente el constructor, que pidió no hacer pública su identidad, fue enfático en recalcar que el edificio no debe ser asociado a la familia Quiroz. Así mismo, dio un parte de tranquilidad a vecinos e inversionistas acotando que cuenta con toda la documentación necesaria que certifica su sismoresistencia y calidad estructural.

De otro lado, se mostró afectado por las cuantiosas pérdidas que ha tenido a raíz de los hurtos en el edificio. Según dijo, estas ascienden a los $200 millones. Ventanas, puertas, cableado eléctrico, cielos rasos, baldosas, porcelanato, inodoros y demás elementos hacen parte de lo robado. Lea: ¿En qué van los procesos por desplome de edificio en Blas de Lezo?

Respecto a las quejas de la comunidad, manifestaron que desconocían todo lo que acontecía allí, pero tan pronto leyeron la prensa procedieron a instalar un cerramiento de mayor envergadura, con ladrillos y suficiente altura para evitar que los indigentes sigan vulnerando la seguridad. Así mismo, indicaron que hicieron una exhaustiva limpieza en el lugar para erradicar a los roedores, insectos y olores putrefactos.

“Esperamos que nos aprueben pronto el crédito para empezar la terminación del edificio. Creemos que en aproximadamente dos meses podría retomarse la obra”, finalizó el abogado Pacheco Ortega.

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