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Cambios de alcalde, una de las causas de atrasos en obras de colegios

Luego de que El Universal publicara la desazón de rectores de varios colegios, porque desde 2017 están esperando obras de infraestructura educativa que contaban con Certificados de Disponibilidad Presupuestal (CDP), o porque estas se ejecutaron pero quedaron “mal hechas” o a medias; la Secretaría de Educación Distrital respondió qué pasó en cada caso. En algunos se desconoce hasta cuándo se prolongará la espera. Lea aquí: (Colegios sin obras o con obras mal hechas)

En diálogo con este medio, Guillermo Peña, ingeniero del departamento de Infraestructura de la Secretaría de Educación Distrital, abordó primero la situación de los colegios donde se hicieron obras de reparación y adecuación, pero sus rectores denunciaron que quedaron “mal hechas”. Estos son: María Reina, sede Sociedad Amor a Cartagena (SAC) 7; y Corazón de María, sede principal.

Peña sostuvo que ambos casos están siendo atendidos por el contratista. “María Reina se entregó en época de sequía. Había que esperar la llegada de las lluvias para saber si las cubiertas que se colocaron estaban bien puestas. Cuando empezaron las lluvias, unos salones empezaron a filtrar agua y, como el agua actúa de manera rápida, el cielo raso se deterioró y causó daños a un abanico y una lámpara. Apenas se presentó el caso acudimos al contratista”.

Precisó que “ya se está trabajando en la reparación de las cubiertas que se mojan y se está reparando el cielo raso. Como a raíz de las lluvias hubo lámparas y abanicos que se desprendieron, todos se están reforzando”.

Sobre la queja de que el drenaje no da abasto, por lo que las aguas lluvias terminan inundando gran parte de los patios e incluso introduciéndose a los salones, el funcionario recalcó que “al drenaje se le hizo un trabajo representativo. El agua corre, pero cuando llueve muy duro tiene que atravesar el colegio. Mientras esté lloviendo el colegio va a permanecer con unas láminas de agua, pero una hora después esta va a evacuar con la misma escorrentía”.

Anotó que “la gente tiene que entender que ese es un proceso natural. Antes el colegio se inundaba a la mitad y para que se saliera el agua había que buscar bomberos. Hoy el agua evacua de manera rápida. El drenaje se hizo así porque la otra opción era subir el colegio y el contrato no alcanzaba para demolerlo y hacerlo de nuevo, sino para reparar lo que existía”.

De la sede principal de Corazón de María, Peña manifestó que “lo que evidenciamos fue que el pasante que le pusieron a las caretas, para que quedaran empotradas en las ventanas, no fue suficiente y con la sacudida de un muchacho se viene abajo. Es un tema de ponernos de acuerdo con la comunidad escolar para que permita hacer lo que se debe hacer.

“No es que no quiera el contratista, sino que la situación no lo ha permitido. Los trabajos hay que hacerlos en jornadas distintas a las escolares y el colegio no solo presta servicios días hábiles sino que en fines de semanas se usa para actividades lúdicas, comunitarias, etc. El contratista se tiene que poner de acuerdo con el rector”.

Sin muros de cerramiento

En las I. E. Las Gaviotas sede Niño Jesús, Las Américas sede Fraternite, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y Gabriel García Márquez, en 2017 se asignaron CDP que sumaron $673.453.066, para construir muros de cerramiento. El ingeniero de la Secretaría de Educación Distrital contó por qué las obras no se han iniciado en ninguno de ellos.

“Este proceso contractual se inició en marzo del año pasado. Por selección abreviada de menor cuantía, se venía haciendo abierto, público en la página de contratación, y todo iba normal, pero la adjudicación cayó en la semana en que suspendieron al exalcalde Manolo Duque. Él alcanzó a firmarla, pero entró la discusión de si lo notificaron o no en esa semana y si los actos que hizo esa semana eran legales o no.

“La Procuraduría pidió todos los actos administrativos que Duque había firmado en esa semana. En algunos contratos dijo que no se podía y en este dijo que sí, que era un proceso público y no había mala intención en la adjudicación porque en el cronograma estaba estipulada la fecha; el proceso había sido transparente”.

Peña anotó que “después de la adjudicación venía la firma del contrato, registro, pólizas y acta de inicio de las obras. En diciembre de 2017, cuando se libera el curso normal de este proceso, los expertos en presupuesto no dieron el registro, dijeron que no había tiempo para ejecutarlo”, sin embargo, “ese proceso no está muerto, está vivo y esas obras se van a hacer, a menos de que una autoridad diga lo contrario”.

Qué se debe hacer

Para reactivar dicho contrato, la Secretaría de Educación Distrital debe volver a solicitar los CDP ante las secretarías de Planeación y Hacienda. A la fecha no lo ha hecho porque “estamos esperando que la Unidad de Contratación de la Secretaría de Infraestructura, que fue la que hizo el proceso contractual, nos entregue un concepto jurídico de qué es la subsanación. La ley dice que cuando un proceso sucede de esta manera hay que hacer una subsanación, es decir, explicar en términos jurídicos por qué se dio cada cosa. Estamos esperando que ellos nos indiquen formalmente cuál es la ruta”, sostuvo Peña.

Destacó que “la voluntad de la administración es que ese contrato se ejecute, porque al no ejecutarlo el contratista podría demandar al Distrito. Él participó en una licitación, donde se hizo unas pretensiones de unas utilidades que se iba a ganar y no es culpa de él que no le hayan hecho el contrato. Eso desde el punto de vista legal. Por otro lado, los niños están necesitando el cerramiento de sus colegios”.

José de la Vega, afectada por la interinidad

De la I. E. José de la Vega, donde se asignó un CDP de $513.057.795 para obra de adecuación general, pero la dejaron inconclusa; el funcionario explicó que “cuando el contratista empieza a hacer las obras se da cuenta que el hierro de la placa está bastante oxidado. Su nivel de corrosión llegó a tal  punto que no es bueno hacerle una reparación artificial.

“Oficiamos a la Secretaría de Infraestructura, que tenía un ingeniero especialista en estructura. Visitó el colegio, pero cuando le solicitamos el informe dijo que ya no tenía contrato y que no estaba obligado a darnos un informe. Contrataron a otro ingeniero y presentó dos alternativas. Una, demoler el colegio y construirlo nuevo, pero no estamos en condiciones de hacerlo; dos, repotenciar la placa con unas estructuras metálicas, tanto en vigas como columnas. Eso no estaba incluido en el contrato inicial, por lo que ahora toca hacer un adicional de $200 millones a ese contrato o un contrato nuevo”.

Esta última decisión le compete a la cabeza de la Alcaldía de Cartagena. Y es por ello que la interinidad administrativa ha repercutido en que las obras de este colegio permanezcan paralizadas.

En un reciente informe, Funcicar señaló que en menos de 30 meses, durante los gobiernos de Manolo Duque (detenido), Sergio Londoño (quien estuvo encargado) y Antonio Quinto (suspendido), como secretarios de Educación han fungido Germán Sierra, Lesbia Beleño, Jaime Hernández Amín y ahora, Claudia Almeida.

“La decisión, de liquidar al contratista y hacer un nuevo contrato o hacer el adicional a ese contratista, le corresponde a un superior. Pero si cambian al alcalde y al secretario de Educación, a cada alcalde y secretario entrante tengo que contarles la problemática para que tomen la decisión. Esa ha sido la demora, la interinidad que hemos tenido”, afirmó Peña.

Agregó que “esperaría que esta administración tomara la decisión. Como nos reunimos semanalmente en comité de infraestructura, espero presentarle el caso a la Secretaría de Infraestructura para que esta a su vez se lo presente a la alcaldesa”.




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