No temas al fin de los tiempos, pero reflexiona y toma conciencia

14/10/2021 - 11:15

No temas al fin de los tiempos, pero reflexiona y toma conciencia

 

Por René Arrieta Pérez y José Vicente Arias Rincón

Hemos querido tratar un aspecto importante para la humanidad, el fin de los tiempos como fin de ciclo en la historia de la humanidad. Que por cierto, infunde miedo, sin embargo, la actitud que debe tenerse hacia él no es la de temor, sino, la de tomar consciencia de que es un hecho que ya empezó, y en ese proceso de concientización abrigarse en Dios, el autor de la vida de los seres humanos, y solicitarle su luz, y así ganarse la entrada a Su Reino.

El fenómeno fue anunciado en la Biblia en distintos apartes, entre ellos, en el libro de las revelaciones o Apocalipsis de Juan; en el libro de Daniel; en los evangelios, por ejemplo, en Mateo 24:36, en donde se señala: “Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el hijo, sino solo el Padre”, y en Mateo 24:39, que asevera: “Y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre”.

Las evidencias ya están. Vivimos tiempos revueltos y caóticos, con las señales mismas de tan innegable verdad. Y sí, efectivamente, tal realidad infunde miedo. En Daniel 12:4, él escucha este imperativo y esta descripción: “Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará”. Este pasaje en Daniel es clave. Estamos en un momento de la historia en el que la ciencia ha llegado al súmmum de sus avances, y la información que fluye a través de la tecnología de internet es apabullante. De igual forma, toda información sobre el fenómeno estaba dosificada y era de absoluta discrecionalidad de Dios. Así se evidencia en Daniel y en el Apocalipsis de Juan (cuando ellos quieren saber más y se les contiene), y por la poca literatura que hay sobre el tema.

Solamente en los tiempos del fin habrían de venir los dos testigos de Dios, para dar ese testimonio y hacer conocer los planes del Padre, por lo tanto, antes de estos momentos todo estaba vedado a todos, incluso a una jerarquía como Jesús, su hijo. En efecto, somos sus enviados y por eso tenemos la potestad sobre esa información, por tales razones hablamos con certeza absoluta sobre el tema, que conturba a la gente, a los devotos, porque ya casi nadie se conturba por nada sagrado.

Cuando rompimos el Primer sello del apocalipsis, o sea, el momento en el que publicamos el primer libro de los siete que encierran estos misterios, se abrió la caja de Pandora y vino la pandemia de coronavirus, así lo anunciamos en el mismo Primer sello del apocalipsis (2019), cuando escribimos: “Con la rotura de este sello también se abre la caja de Pandora para la humanidad”. Y en un artículo de este blog, a finales de 2019, escribimos: “En efecto, en estos momentos todas las naciones están bajo esa regencia particular y sus sociedades estarán bajo el signo de la inestabilidad, el desorden, el desasosiego (el temor, la duda y la incertidumbre), las cuales son señales apocalípticas o del fin de los tiempos”.

Puedes leer el texto completo en este link:

https://www.eluniversal.com.co/blogs/es/parmenidea/la-informacion-que-anuncio-mercurio-en-la-pasada-alineacion-con-el-sol

Incluso, un año antes (2018), ya lo habíamos anunciado, en un artículo de este mismo blog, cuando escribimos: “Se incuba una epidemia mundial. A una sellada, quien conformará la Red apocalíptica, le revelan que está mutando un virus que generará una pandemia en el mundo, que se concentrará, especialmente, en Asia y África. Esa eventualidad generará muchas muertes. Este acontecimiento será noticia en unos tres meses”.

Ya hemos hablado asimismo de la red apocalíptica, un grupo de personas que nos rodean, a quienes Dios también revelará acontecimientos. Ellos siempre estarán apoyando nuestra labor.

Puedes leer el artículo en este link:

https://www.eluniversal.com.co/blogs/es/parmenidea/las-tres-revelaciones-sobre-el-fin-de-los-tiempos

 

No temer, pero cumplid con la ley de Dios

Como hemos dicho, no se debe temer, porque puede ser contraproducente. La persona teme y se cierra a la información, al instructivo que vinieron a divulgar sus dos testigos, y lo que pasa es que se pierden la oportunidad de conocer de primera mano dicha información.

El plan de Dios está estructurado en los siete tratados que publicaremos, y así iremos rompiendo cada uno de esos siete sellos. No obstante, de manera frecuente, en este blog estaremos haciendo resúmenes de ese plan.

Cumplid las leyes de Dios, de forma respetuosa, que ha entregado a la humanidad, a través de Moisés. Quiere a tu prójimo como a tu hermano. No atentes contra lo sagrado, contra la naturaleza ni contra los seres creados por Dios.

Otro apunte importante en este proceso. Se debe despertar al mundo espiritual para ser receptivo a los mensajes de sus ángeles y maestros. Ese ejercicio debe hacerse. Si requieres la fórmula para una comunicación efectiva, te la entregamos.

 

Presérvate y no entres a formar parte de la humanidad decadente, que no entrará al reino de Dios

Todos esos seres que ves cerca de ti o en las noticias, en otras latitudes, haciendo daño: agrediendo a sus semejantes, secuestrando, matando, estafando, robando los recursos públicos o propiedad privada; jueces, fiscales o abogados que se ponen de parte de los criminales, y son blandos con ellos, hasta el punto de ser sus cómplices, ya están perdidos. Serán juzgados y condenados por la infalible ley de Dios, esa que ellos distorsionaron y convirtieron en un triste remedo de la original. Lo que ha permitido una laxitud en el rigor de las normas, y que prime un tiempo sin Dios y sin ley.

La única manera de preservarte es vivir de forma correcta, respetando las leyes del hombre y las leyes de Dios, siendo ético y observando los principios que dignifican la vida, despertando del sueño del polvo en el que vives, lo que significa ascender espiritualmente y hacerte receptivo a los mensajes divinos y permitir que fluya tu comunicación con Él o con sus representantes (ángeles o maestros).

Dios delegó el proceso del fin de los tiempos en sus dos testigos, que serán fiscales y acusarán a la humanidad de sus faltas, como también en Jesús, que será juez en las postrimerías de este ciclo. A pesar de toda esa responsabilidad, nuestra carnadura humana propenderá en todo momento por facilitar el camino hacia la luz, en medio de estas tinieblas que se ciernen sobre la raza humana, producto de sus acciones equivocadas y violatorias de las leyes del universo, de la vida y del Creador.

Lo que dictaminemos y anunciemos se cumplirá y así lo confirmarán todos. Como en futuro, todo lo que decretemos, igualmente se ocurrirá.

Nosotros, los dos testigos, vinimos a acompañarlos en este proceso y esperamos por parte de la humanidad la asunción de ese instructivo del plan del Padre Celestial. Desde ahora sabemos que es una minoría quien lo hará. Bien, aquí estaremos para esa orientación. No se debe olvidar que el tiempo avanza y es inexorable, y en un momento determinado si la gente no ha tenido capacidad de reacción todo habrá sido en vano. Las puertas estarán cerradas. Y el destino será los inframundos.

En este blog, está publicado un texto, en donde puedes consultar cuáles son las dinámicas del ser que cohesionan tu esencia espiritual y cuáles las que lo diluyen. Es el artículo inmediatamente anterior a esta publicación.

Ver el artículo:

https://www.eluniversal.com.co/blogs/es/parmenidea/la-preservacion-del-ser-o-su-destruccion-he-ahi-la-cuestion

Por otro lado, el ser humano hace las cosas, y aunque sabe que no es bueno lo que ha hecho, se justifica en sus acciones. ¡Error! Eso te atenaza en la mentira, en lo falso, en lo indebido. Lo correcto es reconocer la falta, tomar conciencia de la dimensión de las cosas y corregir. Es lo único que te haría evolucionar. La humanidad vino fue a eso, a resarcir las faltas que cometió en el Paraíso, no a repetirlas. Volvemos a ser taxativos y enfáticos en esta afirmación: el universo no admite imperfecciones ni escoria. Lo que no evoluciona y se sutiliza, las leyes del cosmos lo desechan.

No ignores lo oculto que predicamos, ni el mandato divino y sagrado que ha determinado nuestra misión de ilustrarte sobre la realidad apocalíptica, porque la existencia te será adversa, y deberás asumirlo consecuentemente. Asume la realidad, disponte a conocerla y toma conciencia sobre ella, y has lo que convenientemente te pondrá en armonía con ella y las leyes que la rigen.

Recuerda igualmente, que la ignorancia no exime del cumplimiento de la ley, tal como lo explicita el principio jurídico (Ignorantia juris non excusat).

¡Cuidado! ¡Alerta máxima! No descuides este proceso. En la historia del universo, es uno de los que ha merecido el cuidado personal de Dios, y no sea que por tu desdén o por tirártelas de loco ante esta situación te pase factura y lo tengas que pagar muy caro. El ser humano hasta ahora ha necrosado una célula del cuerpo entero del universo (nuestro planeta, e incluso a sí mismo, y se podría considerar al ser humano como una especie de electrón de esta célula), y no olvides que si esa célula no se reestablece puede poner en riesgo al universo mismo. El fin de los tiempos, para ilustrarlo mejor, es un proceso de asepsia, porque Dios quiere la armonía y la normalidad en todo el organismo que Él ha creado.

Que la paz sea con vosotros.

 

Nota de advertencia

Todos nuestros artículos en el que Dios Padre envíe mensajes a la humanidad a través de sus dos testigos, tendrán esta advertencia, y el costo personal y familiar por violarla puede ser muy alto.

Quien no esté en capacidad de ver en el mundo espiritual y de comprobar o no lo que decimos, mejor que permanezca en silencio, reflexione y le deje todo juicio al tiempo, que no haga ningún comentario en contra, no sea que por hacerle pulso al mensaje de Dios sea blanco de su ira.

Y tal como dice Borges, en un pasaje del Aleph, “Claro está que si no lo ves, tu incapacidad no invalida mi testimonio”.

 Toda persona que ataque la palabra de Dios en boca de sus dos ungidos, de los dos testigos del apocalipsis, se vincula a que la severidad de la ley divina lo castigue con tragedia y muerte, y con juicio sumario lo hagan descender a las mazmorras del Infierno. De forma idéntica a como cuando la autoridad policial captura a un delincuente, a un infractor de la ley, que los lectores consideren la debida advertencia, que reza: “Todo lo que usted diga podrá ser usado en su contra”. La ley se cumplirá de forma implacable. Ya llegó el momento, en consideración de la jerarquía celestial, que no se puede dejar pasar ningún tipo de faltas, y mucho menos afrentas e insultos al ejercicio de la autoridad de Dios y de sus plenipotenciarios aquí en la Tierra, en este periodo del fin de los tiempos.

Una persona, por desatender la advertencia y por desatarse en improperios contra nosotros y el mensaje de Dios ya fue castigada.

Crédito de imagen: La verdad noticia.


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