El rostro social de la belleza

  • El afro de la Señorita Chocó es cada vez más voluminoso. // Fotos: Óscar Díaz/ El Universal/

  • Juliana Dahl, de Cartagena. //

  • Oriana Galofre, de Magdalena. //

  • Jennifer Uscategui, de Bogotá. //

  • María Alejandra López, de Risaralda, y María Juliana Silva, de Huila. //

  • Cindy Clavijo, de Cauca, y Geraldine Álvarez, de Bolívar. //

Con el paso de los días, las reinas asisten a diversos eventos que las acercan un poco más a conocer la realidad social de la ciudad.

El pasado domingo, compartieron con los nativos de la isla Tierrabomba; el martes, con los habitantes de Palenque; el miércoles, con los estudiantes de El Pozón; y este jueves, con los niños y jóvenes de la Fundación Children Internacional.

Durante cada una de las visitas, las aspirantes al título de Señorita Colombia, han sido testigos de que Cartagena va más allá de la ciudad turística y bella que conocen. Y que hay otra ciudad, ni tan linda, ni agradable, que muchos tratan de ocultar.

“Cuando uno viene a Cartagena se dedica a pasear  y a conocer la parte buena. Ahora que conozco  más acerca de su realidad  me parece interesante, porque uno como ser humano, mujer y como representante de un Departamento es más fácil hacer una gestión por la ciudad”, expresa Daniela Calderón, representante de Quindío.

Al igual que ella, Carolina Crovo, de Antioquia, considera que ir a tantas fundaciones le ha abierto el panorama que tenía de la ciudad. Aunque sabe que la pobreza es un común denominador también en su Departamento, cree que es más fácil caer en cuenta de los problemas que tienen otros. 

“Los paisas tenemos zonas marginadas y es una realidad que no nos damos cuenta los citadinos, de modo que pasa lo mismo en Cartagena, que es una ciudad turística, la gente viene a conocer los espacios turísticos. Imagínate que estuvimos en Tierrabomba y vimos el talento que había, que es increíble. Uno se va feliz, pero con el sinsabor de que está latente esa cruel realidad. Pero bueno, lo importante es aportar algo, así sea un instante de felicidad”.

Poco habilidosas con las manos

Desde las 10:00 de la mañana disfrutaron con los pequeños en la biblioteca de la sede, en el barrio Olaya, y realizaron unas llamativas canastas con materiales reciclables.

Sin embargo, durante la actividad vimos a varias candidatas literalmente frustradas con las manualidades. Es el caso de Juliana Dahl, representante de Cartagena, quien confesó que si no hubiese sido por el aplicado niño que le asignaron para ayudarla, no lo hubiera logrado.

“Sinceramente me va mal, pero así mal, mal con las manualidades. Gracias a Dios, nos tocó un niño super creativo que nos ha enseñado y de verdad sabe donde cortar, poner. La verdad de creatividad no tengo absolutamente nada. Pero qué lindo recordar la niñez y compartir con estos pequeños”, expresa.

Caso muy similar le ocurrió a la Señorita Chocó, Yesuly Londoño, quien, por cierto, cada vez sorprende más por su afro. En esta ocasión estaba más voluminoso que en el resto de los eventos.
Otra que vimos con las manos llena de pegante fue a Daniela Calderón, de Huila. La representante aunque era brillante en lo académico, la materia de artística nunca fue su fuerte.

“Realmente las manualidades me dan un poquito duro, porque desde el colegio no era muy buena para esto. Pero bueno acá estamos y lo estamos intentado”.

Pero no hubo una que le ganara a Tania Valencia, de Valle, a quien se le notaba el desespero por terminar pronto su canasta reciclable.
“La verdad es que estoy sufriendo, pero dejándome guiar por este estudiante que sabe un poquito más. Sabía que no era lo mío, pero acabo de darme cuenta que soy peor de lo que pensaba(Risas)”.

Sólo a dos de este grupo de entrevistadas, se veían como pez en el agua haciendo e innovando con sus creaciones. Fue el caso de las representantes de Antioquia y Arauca.
Carolina Crovo, de Antioquia, tiene ventaja sobre las demás porque estudió Diseño gráfico. Por su parte, Paola Ruiz, de Arauca, ya que su madre le inculcó desde niña el amor por las manualidades.

“Me ha ido muy bien por mi carrera y es que en los dos primeros semestres había una clase que se llamaba taller, entonces nos pedían que lo que diseñáramos fuera impecable”, dice la representante de Antioquia.

“Me va bien, muy bien. Desde niña me gustan mucho. Tengo cuatro hermanos, entonces siempre desde pequeños hacíamos manualidades. Hay una flor muy particular que mi mamá me enseñó que es doblando el papel como en triángulos y luego lo cortas y sale una flor perfecta”, agrega Arauca. 

Luego de estar con los niños, se dirigieron a un conversatorio con los jóvenes, que se han beneficiado de los programas de la fundación. Son  alrededor de 2 mil, que ya son profesionales, mujeres que no quedaron estado de embarazo antes de tiempo y hasta jóvenes estudiando en el exterior.

En ese espacio participaron activamente preguntando y hasta proponiendo ideas para buscar un futuro mejor para ellos.

En esta ocasión, las candidatas lucieron diseños de la marca Pat Primo, accesorios de Astrid Lozano y zapatos del patrocinador del Concurso, Asoinducals.