Todo se vino abajo y se truncó la ilusión


Mié, 07/04/2018 - 18:41


Un martes inusual en Cartagena. Sí, ayer 3 de julio quedará grabado en la historia de esta ciudad, por el partido de Colombia ante Inglaterra en el Mundial de Rusia 2018.
Toda la gente de La Heroica, vestida de amarillo, azul y rojo, esperó impaciente la 1 de la tarde para ver en sus casas, algunos, y otros en los estadios virtuales de los diferentes estaderos, centros comerciales, estancos y tiendas el partido que debía catapultar a la Selección a los cuartos de final de la cita orbital.

No parecía un día laboral. Parecía sábado, domingo o festivo. “¡Qué, la gente no trabaja!”, gritó un hombre, poco amigo del fútbol. “Está loco”, le gritaron algunos aficionados.
Colombia desde el inicio nos hizo sufrir porque en principio se metió atrás, los ingleses nos arrinconaban. Más cuando llegó la anotación del goleador Harry Kane por un dudoso penal. Pero Yerry Mina, ya casi cuando el árbitro se aprestaba a pitar el final, otra vez nos devolvió la alegría con ese golazo. “Bendito Yerry”, gritó un aficionado.

Y en los penales, la Tricolor tuvo todo para hacer historia. Falcao, Cuadrado y Muriel la metieron, mientras David Ospina se lucía atajándole un disparo a Jordan Henderson. Qué alegría, Colombia estaba 3-2 arriba. Pero fue fugaz, ya que Mateus Uribe y Carlos Bacca fallaron; no así Kieran Trippier y Eric Dier. Llanto de todo el equipo, de los hinchas. La historia frenó un sueño y la ambición de los jugadores y de todo un país.