Francia sacó sus credenciales y está en la final

Francia

Francia celebra su clasificación a la final. // EFE ANATOLY MALTSEV


CARLOS CABALLERO

Mar, 07/10/2018 - 15:27


El duelo entre la Francia de Mbappé y la Bélgica de Hazard pintó bien desde el mismo momento que se conoció esta llave de la primera semifinal del Mundial de Fútbol de Rusia.

El estadio Zenit de San Petesburgo, con capacidad para 64 mil aficionados, fue el escenario que recibió semejante partido, en el que estas dos selecciones con pinta de campeón, se brindarían al máximo en procura de lograr el paso a la finalísima.

Y Francia, el gran favorito, lo logró tras superar a una aguerrida Bélgica 1-0, con lo que se convirtió en el primer finalista de la Copa del Mundo.

Los primeros 15 minutos fueron de dominio de Bélgica, pero sin profundidad. Francia se plantó atrás y jugó a la contra, algo que había hecho muy bien a lo largo del campeonato.

Un asomo claro de Hazard y otro de Mbappé tras pase filtrado de Pogba eran las situaciones de riesgo jugados 20 minutos de la primera parte.

Toby Aldeweireld cazó un rebote afuera del área y por poco la mete en la red de no ser por la reacción del portero Lloris, quien envió el balón al tiro de esquina, en acción clara de gol de Bélgica.

Francia no salía a proponer, seguía en la misma, replegado, esperando que los belgas dieran espacio para ir por ellos, pero esto no sucedía porque el equipo rojo estaba muy bien parado del medio para abajo.

Reaccionó Francia a los 30, con jugada de laboratorio que terminó con cabezazo de Giroud que alcanzó a inquietar el pórtico de Courtois. A los 38, Mbappé despertó, cedió el balón clara para Pavard y por poco llega el gol francés.

Bélgica comenzó a entregar más los pases, a regular un poco en su ataque y esto le permitió a Francia aduñarse del balón los últimos minutos de la primera mitad.

Sin embargo, Bélgica pudo terminar ganando tras centro de costado que Lukako, solo y libre de marca, no pudo controlar.

El mismo Lukaku iniciando la segunda parte, a los 47, se lo perdió de cabeza tras centro de Fellaine. Bélgica salió a atacar, sabía que tenía como hacerle daño a Francia, que volvió a atacar a los 50 con un Giroud que al parecer estaría negado para el gol.

Pero en un tiro de esquina, Felline soltó la marca de Umtiti y este de cabeza abrió el marcador para Francia a los 51 minutos.

Diez minutos después, Bélgica apuró y lo tuvo con De Bruyne, quien no pudo empalmar el remate cuando se encontraba en posición anotadora.

Un cabezazo de Felline, a los 64 (para enmendar su error), por poco se convierte en el empate, pero el balón se fue ligeramente desviado.

Pasaban los minutos, el desespero aparecía en los rojos, que no encontraban la fórmula ni con Hazard, quien se había desaparecido del partido cuando su selección más lo necesitaba. A los 75 minutos, Francia se veía sólido en defensa y, además, jugaba inteligente, enfriaba el juego y dejaba que pasaran los segundos en el reloj.

Bélgica mostró coraje los últimos minutos, fue decidido al ataque, pero Francia apretó, no dio espacios y con argumentos se metió en la final de la Copa Mundo.