Moscú: mágica y encantadora

Rusos caminan por las calles de Moscú junto a una pancarta del Mundial Rusia 2018

La mágica y encantadora Moscú se abrió al mundo gracias al Mundial // EFE YURI KOCHETKOV.


CARLOS CABALLERO

Lun, 07/09/2018 - 20:46


Al llegar a Moscú todos los caminos iniciales conducen a la Plaza Roja, el sitio de concentración de los miles de turistas que visitan la capital de Rusia en esta Copa del Mundo.
A todo hora hay miles y miles de personas en este escenario, catalogado como el epicentro de la capital de Rusia, en donde los extranjeros caminan y disfrutan de todo lo que este sitio puede reunir en un mismo espacio.
Los edificios que pueden visitarse en la Plaza Roja son de los más variados, cada uno con un significado especial: el Kremlin, el Mausoleo de Lenin, las catedrales de San Basilio y de Kazán, el Museo Estatal de Historia de Rusia o las Galerías GUM.
La plaza más famosa de Moscú está situada en el pleno centro de la ciudad. Tiene 330 metros de longitud y 70 de ancho (23.100 metros cuadrados de superficie). En 1990 el conjunto de la Plaza Roja y el Kremlin fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Pablo Herrera Díaz es uno de los cartageneros que estuvo en la Copa Mundo junto a varios familiares no sólo viendo jugar a Colombia sino conociendo Rusia, en especial a Moscú, su capital.
“Elegimos a Moscú como la sede de nosotros durante todo el tiempo acá porque habíamos leído de sus maravillas y la verdad es que nos vamos con la mejor impresión de esta majestuosa ciudad, que mezcla sus lugares históricos con el modernismo, que de verdad cautivan a todos los visitantes”, dice Pablo, quien se desborda en elogios sobre Moscú.  
“Mira… visité La Plaza Roja, la Catedral de San Basilio, el Kremlin y la residencia oficial del presidente ruso, que constituyen el centro histórico de la ciudad.  Pasé por  el famoso Teatro Bolshoi, la Galería Tretyakov y el Museo Estatal de Bellas Artes Pushkin. También conocí el Arbat, que es donde se mueve el centro financiero de Moscú”, comenta este aficionado de Colombia que reside en el barrio Crespo. 
Pablo conoció un poco de la historia de los sitios turísticos que visitó.  “Me enteré, por ejemplo, que el nombre de La Plaza Roja no hace referencia al color de los ladrillos que la rodean, ni tampoco al color del comunismo, sino que, en ruso antiguo, (Krásnaya) significaba “bonita”. Y la verdad es que mejor nombre no se pudo poner porque bonita sí es”.
Desde 1990 la Plaza Roja fue incluida, junto al Kremlin, en la lista de Patrimonio de la Humanidad. En ella se encuentra la Catedral de San Basilio.
La Plaza Roja se construyó a finales del siglo XV, justo después de la construcción de los muros del Kremlin, que significa fortaleza o ciudad fortificada. En Rusia hay más de 20 Kremlins. El más famoso es el Kremlin de Moscú cuyo significado desde la época soviética se ha transformado y convertido en sinónimo de “Gobierno de Rusia”.

Catedral de San Basilio
Selfies van y vienen desde la Catedral de San Basilio, que es la foto obligada, se ve en las revistas, televisión y redes sociales.
Sin duda alguna este es uno de los más famosos monumentos arquitectónicos de Moscú. Los multicolores de las cúpulas del templo, en forma de cebolla,  sorprenden a propios y a extraños que se esfuerzan con su cámara fotográfica o celular de alta gama para plasmar tan espléndida belleza.
La Catedral de San Basilio fue construida entre los años 1565 y 1561 por Iván el Terrible, que se comprometió, en el caso de la captura exitosa de Kazán, a construir la iglesia en memoria de este evento.
La Catedral está compuesta por nueve capillas independientes, dedicadas a cada uno de los santos en cuyas festividades Iván el Terrible ganó una batalla.
“Es imponente de verdad lo que uno observa en esa catedral, algo mágico, lleno de colores, con una tremenda infraestructura. Es la imagen decorativa de Moscú que no puede faltar”, agrega este joven, quien relata emocionado sus vivencias en la capital.

Mausoleo de Lenin
Otra  visita obligada aquí  es el Mausoleo de Lenin, situado en la misma Plaza Roja, en el que todavía se conserva el cuerpo momificado de Vladimir Lenin,  un líder comunista que  murió en 1924 (a los 53 años de edad).
“Para los visitantes a este sitio las normas son muy estrictas: no se puede hablar, no se puede tomar fotos y hay que mantenerse en movimiento alrededor del sarcófago de cristal”, comenta este hincha que dice haber encantado con el estadio Spartak, escenario en el que Colombia igualó 1-1 y después perdió en los penales ante Inglaterra en los octavos de final.
El modernismo
También se puede ver a la Moscú que se construye, la que cambia, la que sorprende. La Moscú pujante, llena de posibilidades, ajena a la hermosa Plaza Roja y que se exhibe en la cercana calle Tverskaya.
Está Moscú llena de rascacielos e iluminada por los neones de innumerables casinos, que los propios rusos llaman Moscow City, un impresionante barrio de negocios que está creado a imagen y semejanza de Wall Street, que también la muestra como una ciudad súper moderna con ganas de mostrarle al mundo no sólo lo que fue sino lo que es y será a futuro.
“La parte nueva esta ciudad es impresionante. Cafés, bares, restaurantes, grandes edificios, en una muestra de la grandeza de esta capital que va en vía de desarrollo y por el mejor camino”, finaliza Pablo.
Sí, Esta es Moscú: la vieja, la de ahora, la  mágica y encantadora de siempre...