Paso a paso, con calma y humildad

Carlos Caballero V.
Cuiabá, Brasil
24 de Junio de 2014 12:13 am
  • Juan Fernando Quintero y Juan Guillermo Cuadrado, volantes con muchos gol. // AFP

Pase lo que pase hoy en Cuiabá estamos adentro, los octavos de final son una realidad, entonces la invitación es a la calma, mesura y a un no rotundo al exceso de triunfalismo. Tenemos que aprender del pasado.

En los mundiales de Estados Unidos 94 y Francia 98, en gran parte se fracasó porque el hincha y los medios de comunicación no supieron manejar el favoritismo con el que en cierta forma llegaba Colombia a afrontar la primera fase de las citas mundialistas. Eso contagió a los mismos jugadores. Graso error.

En el 94 aún no había rodado el balón y ya eramos más que Rumania, Estados Unidos y Suiza. Resultado: dos derrotas consecutivas ante las dos primeras y un triunfo que ni de consuelo sirvió para evitar caer en el abismo.

En el 98, cuando se suponía se debía manejar mejor este tema, sucedió algo similar. Hinchas y medios otra vez sacaron pecho, se pavonearon hasta más no poder y, lo que es peor, los jugadores, pese a tener más trayectoria, nuevamente se dejaron llevar. Conclusión: otro estruendo fracaso, esta vez ante la misma Rumania, Alemania y un contentillo de victoria frente a Túnez. Una vez más eliminados.

Por fortuna, este grupo de jugadores que hoy nos representa en la Copa Mundo siempre ha mostrado una gran dosis de humildad. Hoy, en este sentido, es otro cuento. Esta generación es más profesional, se nota en cada paso que dan, en los gestos que hacen, en la forma cómo hablan cada uno de ellos. Es un grupo aterrizado, así se le ha visto y ojalá siga así.

El hincha y los medios deben tomar ejemplo de los Ospina, Yepes, Zúñiga, Aguilar, James y compañía.

Respetemos a Japón y hagamos lo propio con Italia, Costa Rica o Uruguay, estos tres últimos posibles rivales de Colombia en octavos.

Tranquilos, vamos paso a paso, se puede conseguir más, pero siempre con los pies en la tierra señores...