Lo dejaron todo en la cancha

Carlos Caballero V.
FORTALEZA
4 de Julio de 2014 05:23 pm
  • Colombia se entregó en la cancha y pudo empatar el juego. // AFP EITAN ABRAMOVICH

Esta vez fueron recibidos con silbidos, con rechiflas, en algo que ya estaba cantado, pues ante Brasil se sabía que la boletería estaba prácticamente toda en manos del local.

Unos tres mil aficionados colombianos finalmente asistieron al estadio Castelao de Fortaleza con la esperanza de ver ganar a la tricolor que tantos elogios había recibido durante todo el mundial.

"Oe, oe, oe, oa que mi Colombia va a ganar", se alcanzaba a escuchar en las tribunas por un grupo de colombianos que le metieron garganta y mucho corazón a cada cántico para hacerse sentir un poco en medio del bullicio que tenían los brasileros, que armaron la fiesta buscando celebrar al final su pase a semifinales. Y así fue.

Los 64 mil brasileros que se dieron cita al estadio le brindaron una calurosa bienvenida a sus ídolos. Fortaleza no fue sede de casualidad en esta instancia, pues es una parte de Brasil que ama y apoya sin cesar a su selección, lo que no sucede con la misma intensidad en otras ciudades. Todo estaba montado para el festejo, para avanzar.

El grito de Brasil, Brasil, Brasil se escuchaba fuerte y parejo en las tribunas. La torcida apoyaba de manera decidida a la amarilla y verde.

La bulla fue más grande cuando Thiago Silva, a los seis minutos, puso a ganar a Brasil. En ese momento el Castelao fue toda una fiesta. Y se inició el cántico más sonado en los estadios: "e, soy brasilero, a mucho orgullo y a mucho honor...".

Los colombianos intentaban alentar, pero de inmediato aparecían los cánticos de la torcida. Ahí acababa el intento, pues sus gritos eran ahogados por los de los locales.

La locura colectiva se vino a los 66 luego de un golazo de David Luiz de tiro libre. Pero 11 minutos después, la hincha local se comenzó a preocupar luego de que James convirtiera un tiro penal y descontara.

Los brasileros solo descansaron hasta que el árbitro decretó el fin del compromiso. Colombia se fue con todo a buscar el empate y los hinchas de Brasil se asustaron.

Al final, Colombia no pudo. Hubo mucho llanto en las tribunas de los colombianos, esos que hicieron hasta lo imposible para acompañar a su selección hasta el final. Salieron del estadio con la satisfacción que da el saber que los pelaos de Colombia lo dejaron todo en la cancha.

Las imágenes de las lágrimas de James y el consuelo que recibió el crack de Colombia por parte de David Luiz dieron la vuelta al mundo.

Colombia se fue aplaudida por la torcida de Brasil. Los hinchas de la selección local festejaron como si hubieran ganado el título. Hubo llanto también de parte de ellos, de los pentacampeones, que tomaron un nuevo aire en su búsqueda por la corona.