Lástima, Colombia pudo avanzar más en el Mundial

Carlos Caballero V.
FORTALEZA, BRASIL
5 de Julio de 2014 05:00 pm
  • Colombia jugó un gran Mundial y pudo pasar sobre Brasil, pero ese es el fútbol. // AFP

La lectura del juego entre Colombia y Brasil se debe hacer desde antes de que rodara el balón en el estadio de Castelao de Fortaleza cuando el técnico José Pékerman hace dos variantes, con relación al partido anterior, y estas no le dan resultados.

Ingresó Fredy Guarín por Abel Aguilar y Víctor Ibarbo por Jackson Martínez, pero para mala fortuna de Colombia ambos desentonaron en la cancha. No pesaron ni ayudaron en el funcionamiento defensivo y ofensivo.

Además de Guarín e Ibarbo hubo otra pieza que ante Brasil no engranó: Juan Guillermo Cuadrado, uno de los mejores de Colombia en el mundial, pero que no fue al partido, no estuvo, lució ansioso y errático en la mayoría de las jugadas.

Con tres jugadores super desconectados enfrentar al pentacampeón, que para sorpresa de muchos salió literalmente a arrollar a Colombia, no sería tarea fácil para Colombia. Y no lo fue.

Como tampoco lo fue estar en desventaja desde el minuto seis (gol de Thiago Silva). Esta fue la primera vez que Colombia estaba abajo en el marcador y no supo sortear esta situación. Regaló los primeros 45 minutos, en donde Brasil nos ganó de cojones y de camiseta.

Ya en el complemento se vio a una Colombia diferente. Más tranquila e inteligente con el balón, con un estilo de juego similar al de otras tardes en el mundial, eso sí Guarín y Cuadrado siguieron ausentes, negados para todo.

Pero el hambre, la gallardía y el pundonor de los muchachos de Colombia le pusieron un nuevo colorido al cotejo. Lástima, el segundo gol de Brasil, de David Luiz, a los 66 y después de un cobro de tiro libre, en donde nunca hubo falta.

Sin embargo, pese a ese 2-0, Colombia siguió dejando el corazón en la cancha, no se acobardó, metió a un Brasil, ya desgastado, en su propio arco, ocasionando la jugada del penal sobre Bacca a los 77 y el efectivo cobro de James un minuto después.

Al final fueron 12 minutos más cinco de adición de infarto con una Colombia avasalladora en el campo de juego. Dueña de la pelota, las ideas, con personalidad y carácter, pero esta vez sin la claridad para finalizar las jugadas de gol.

 

Brasil, solo fuerza

 

Sacó la jerarquía. 45 minutos jugados con entrega y alma de guerrero le bastaron a Brasil para ganar. Se acordó de sudar la camiseta por la historia y el compromiso que tiene con un pueblo que está acostumbrado a ganar.

Sin el fútbol vistoso de otras épocas, los pentacampeones se metieron a las semifinales con un estilo de juego en el que predomina más la fuerza que la capacidad técnica de sus jugadores.

El fútbol brasilero ya no es lujoso, no tiene varios cracks como antes (solo está Neymar), no da gusto verlo jugar. Ha cambiado, ha perdido su esencia, no hay 'jogo bonito' y da muchas ventajas.

Por eso queda la sensación de que Colombia tuvo todo para estar en la semifinal de la Copa Mundo. Pero la realidad es otra. La tricolor quedó por fuera del Mundial y desde la madrugada de este domingo sale de Sao Paulo rumbo a Bogotá.

 

Velasco, muy mal (Recuadro)

 

El árbitro español Carlos Velasco ha recibido fuertes cuestionamientos de jugadores, cuerpo técnico y prensa deportiva de Colombia.

En la jugada del segundo gol de Brasil, que se dio por un tiro libre, no existió tal falta de James Rodríguez, a quien además, por esa misma acción, le mostró la amarilla.

El juez fue demasiado permisivo y localista. Los jugadores de Brasil repartieron patadas durante todo el compromiso en sus narices y no hizo nada para frenar el juego brusco, lo que finalmente atentó contra el espectáculo.

Velasco le dio un manejo al juego en varias situaciones para favorecer a Brasil, que le apostaba a la rudeza para poder superar a Colombia porque era consciente de que por fútbol no le iba a ganar a la tricolor.