Di María metió a Argentina en los cuartos de final

Carlos Caballero V.
SAO PAULO, BRASIL
1 de Julio de 2014 07:44 pm
  • Ángel Di María celebra el gol que le dio el triunfo a Argentina. // AFP

Miles y miles de hinchas de Argentina se tomaron desde muy temprano el Metro de Sao Paulo para dirirgirse al estadio Arena Corinthians para ver ganar a su selección, algo que fue todo un sufrimiento a lo largo de este compromiso, en el que Argentina finalmente pudo superar a Suiza 1-0 en tiempo extra y avanzar así a los cuartos de final de la Copa Mundo de Brasil.

Para los gauchos fue una tortura ganarle a Suiza, así como en esta instancia para Brasil superar a Chile; para Costa Rica vencer a Grecia; para Alemania imponerse a Argelia y para Holanda eliminar al fuerte equipo de México.

Los hinchas argentinos llegaron demasiado confiados al estadio de Sao Paulo, escenario en el que tuvieron que esperar bastante para poder cantar la victoria, pues solo hasta el minuto 126 aseguraron el boleto tras tanto de Angel Di María.

En la primera mitad, el partido fue de ida y vuelta, con opciones de gol de ambos bandos, lo que ratificaba que Suiza no sería 'pan comido' para Argentina, como muchos pensaron.

Los suizos jugaron con personalidad, fueron hacia el frente, no se escondieron y metieron en su propio arco a Argentina. Shaqiri e Inier fueron importantes en la ofensiva de los rojos en los primeros 45 minutos, en los que Argentina funcionó a ratos gracias a chispazos de Lionel Messi y Ángel Di María, los grandes generadores de fútbol del equipo de Alejandro Sabella en esta Copa Mundo.

Gonzalo Higuaín cabeceó de buena forma a los 15 minutos del complemento, pero el portero Diego Benaglio le ahogó e grito de gol a un Argentina que ingresó más decidido a ganar el juego y que con el paso de los minutos metía en su propia portería a los suizos.

Messi cazó un rebote al borde del área a los 22 minutos, la bajó con el pecho y sacó un potente remate con pierna izquierda que rozó el horizontal de la portería de Suiza. El gol argentino cada vez estaba más cerca.

El 10 argentino y Di María, los mejores de Argentina, seguían intentándolo pero no estuvieron finos en la definición en una segunda parte que fue ampliamente dominada por los gauchos.

En el estadio, los cánticos a favor de Argentina no cesaban. Una minoría de suizos, con el apoyo de muchos aficionados de Brasil, balancearon la carga en otro partido que se disputaba desde la tribunas.

Se vino el tiempo extra y Argentina pareció mermado físicamente en los primeros 15 minutos. Suiza se adueñó del balón, pero no fue profundo ni aprovechó el aparente cansancio del rival.

Pero todos sabemos que Argentina juega con corazón, que no se da por vencido y, además, que tiene un mago que en cualquier momento frota la lámpara. Y eso fue lo que sucedió cuando restaban cuatro minutos para firmar los penaltis. Messi eludió a varios rivales, se la inventó y dejó servido el balón a Di María para que este metiera el 1-0 y pusiera a celebrar a los argentinos.