Ghana

  • // AP Hassan Ammar

La selección ghanesa participará en Brasil en su tercer Mundial, además consecutivo tras 2006 y 2010, con el objetivo de, al menos, repetir la actuación de hace cuatro años en Sudáfrica, donde los conocidos como 'Black Stars' ('Estrellas Negras') estuvieron a un paso de clasificarse para semifinales.

Si en su estreno mundialista, en Alemania-2006, Ghana ya sorprendió al ser el único equipo africano clasificado para octavos, donde fue eliminado por Brasil (después de ganar a la República Checa y Estados Unidos en la primera fase), en Sudáfrica-2010 dio un paso más e igualó el mejor resultado jamás conseguido por una nación africana, los cuartos de final que alcanzó Camerún en Italia-1990, tras derrotar en octavos a Estados Unidos (2-1 en la prórroga).

Y Ghana estuvo a un paso de clasificarse para semifinales, si Asamoah Gyan no hubiera fallado un penal en el minuto 120 del partido contra Uruguay, al estrellar el balón en el larguero de la portería defendida por Fernando Muslera, lo que posibilitó después la clasificación de la 'Celeste' en la tanda de penales.

Podría pensarse que aquello es inigualable, pero la actual Ghana es un equipo más sólido, más compacto y completo que el de hace cuatro años. Se paseó en la fase de grupos de clasificación africana y en la eliminatoria directa destrozó a Egipto al golearle 6-1 en Accra en el partido de ida.

"El equipo lleva esperando desde el Mundial de 2010 (...) Creo que podemos hacerlo incluso mejor esta vez", aseguró recientemente Gyan, que afrontará su tercera Copa del Mundo y que tras Sudáfrica abandonó Europa para jugar en la liga emiratí, donde se ha convertido en el máximo goleador en los tres últimos años.

La base de aquel equipo se mantiene, con un centro del campo muy poderoso con Michael Essien (ausente en Sudáfrica por lesión), Sulley Ali Muntari, Kawdo Asamoah y Kevin-Prince Boateng y los goles de Gyan, que ha marcado en la mitad de los partidos que ha jugado con su país (39 tantos en 78 partidos), apoyados por los hermanos Ayew, Jordan y André, hijos de Abedi Pelé, el mito del fútbol ghanés.

Quizás la defensa y la portería sean las líneas más débiles del equipo, pero jóvenes como Samuel Inkoom, Daniel Opare o Rashid Sumaila han rendido perfectamente, han adquirido experiencia, algunos de ellos en Europa y se han convertido en piezas claves para el seleccionador.

KEVIN-PRINCE BOATENG, EL TODOTERRENO

A diferencia de otros equipos africanos, Ghana no dispone de una gran estrella internacional, pero sí de un grupo de jugadores de gran poderío físico y no exento de calidad técnica, a imagen de Kevin-Prince Boateng, un todoterreno infatigable, con muy buena llegada al área contraria.

Tras varias temporadas en el Milan, el club italiano lo vendió al Schalke por problemas económicos y Boateng ha cuajado una buena temporada en el regreso a la Bundesliga.

De padre ghanés y madre alemana, Kevin-Prince volverá a enfrentarse a su hermano Jerome, integrante del equipo alemán, en el grupo G, tal como ya sucediera en Sudáfrica. Entonces la victoria fue para el combinado europeo (1-0), pero ambos se clasificaron para octavos.

En esta ocasión, alemanes y ghaneses no lo tendrán tan fácil en una llave G que comparten con Portugal y Estados Unidos.

APPIAH, UN HOMBRE DE LA CASA

Tras el cese del serbio Goran Stevanovic en marzo de 2012, la federación de Ghana decidió poner al mando de los 'Black Stars' a un técnico de la casa, con buen conocimiento del fútbol de su país y de las categorías inferiores, como Kwesi Appiah.

Discreto lateral izquierdo de la selección ghanesa de finales de los 80, Appiah se formó como técnico en Inglaterra, destacando como un gran estudioso de los sistemas de entrenamiento más modernos. Fue segundo durante mucho tiempo y también dirigió equipos de jóvenes, donde Ghana siempre ha destacado.

Su gran virtud ha sido saber dar entrada en el equipo a nuevos jugadores, respetando el estatuto de los veteranos que juegan en Europa, aunque Brasil será su primera gran prueba de fuego como técnico.

SELECCIONADOS

Porteros: Adam Larsen Kwarasey (Strømsgodset/NOR), Fatau Dauda (Orlando Pirates/RSA), Stephen Adams (Aduana Stars) y Razak Brimah (CD Guadalaraja/ESP).

Defensas: Samuel Inkoom (Platanias/GRE), Daniel Opare (Standard Liège/BEL), Harrison Afful (Espérance de Tunis/TUN), Jeffery Schlupp (Leicester City/ENG), John Boye (Rennes/FRA), Jonathan Mensah (Evian Thonon/FRA), Rashid Sumaila (Mamelodi Sundowns/RSA), Jerry Akaminko (Eskisehirspor/TUR), Kwabena Adusei (Asante Kotoko).

Centrocampistas: Michael Essien (Milan/ITA), Sulley Ali Muntari (Milan/ITA), Rabiu Mohammed (Kuban Krasnodar/RUS), Kwadwo Asamoah (Juventus/ITA), Emmanuel Agyemang Badu (Udinese/ITA), Afriyie Acquah (Parma/ITA), Andre Ayew (Marsella/FRA), Mubarak Wakaso (Rubin Kazan/RUS), Christian Atsu Twasam (Vitesse/NED), Albert Adomah (Middlesbrough/ENG), David Titi Accam (Helsingborg/SWE), Yussif Chibsah Rahman (Sassuolo/ITA).

Delanteros: Asamoah Gyan (Al Ain/UAE), Kevin-Prince Boateng (Schalke 04/ ALE), Abdul Majeed Waris (Valenciennes/FRA), Jordan Ayew (Sochaux/FRA), Mahatma Otto (Sogndal/NOR).